Una potente eyección de masa coronal (CME) podría llegar a la Tierra este 9 de octubre y desencadenar una tormenta geomagnética. El Centro Belga de Análisis de Datos de Influencias Solares (SIDC) prevé al menos una perturbación débil, que provocaría la aparición de auroras boreales en latitudes más bajas de lo habitual. La expulsión de plasma estuvo asociada a una llamarada de clase M1.4 en la región activa AR4549, ubicada cerca del centro de la cara del Sol orientada hacia nuestro planeta.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) de Estados Unidos sitúa la llegada del frente de la nube de plasma durante las primeras horas del viernes, alrededor de las 5:00 a. m. en hora universal. Sin embargo, esta previsión puede variar a medida que se obtengan nuevas observaciones. Se estima que la CME viaja a unos 560 km/s.
El SIDC pronostica condiciones compatibles con una débil tormenta geomagnética para la tarde y tampoco descarta una actividad localmente moderada. La intensidad exacta del fenómeno y la extensión que podría alcanzar la aurora siguen siendo inciertas, ya que tanto la trayectoria como la hora de llegada de la CME pueden cambiar.
La orientación del campo magnético será clave para la tormenta
El efecto final no dependerá únicamente de la dirección y la velocidad de la eyección. También será determinante la orientación de su campo magnético cuando entre en contacto con la magnetosfera terrestre. Una fuerte componente dirigida hacia el sur sería especialmente favorable, ya que facilitaría la transferencia de energía hacia el campo magnético de nuestro planeta.
Si las condiciones resultan favorables, la tormenta geomagnética podría intensificar la aurora boreal y hacer que sea visible más al sur de lo habitual. Durante tormentas de nivel G2, las auroras han llegado a observarse en zonas como Idaho y Nueva York, aunque esto no significa que necesariamente puedan verse allí durante este episodio.
Por ahora, los observadores deberán seguir las actualizaciones para el 9 de octubre. Los especialistas continúan analizando las observaciones y los modelos para precisar la trayectoria de la CME y determinar con mayor exactitud cuándo llegará a la Tierra.
Más actividad solar podría afectar a la Tierra
La actividad solar podría continuar durante los próximos días. La región activa AR4549 produjo otra llamarada de clase M1.8 pocas horas después del fenómeno inicial, mientras que las regiones AR4549 y AR4545, actualmente orientadas hacia la Tierra, muestran una mayor actividad.
Además, los agujeros coronales que avanzan por la cara del Sol orientada hacia nuestro planeta podrían enviar nuevos flujos de viento solar rápido. Por ello, se prevé otro periodo de mayor actividad geomagnética alrededor del 11 de octubre.
