En lo que va de la temporada, Pablo Guede ha dejado abrir dos entrenamientos a la prensa. El primero fue durante las primeras fechas del Torneo Apertura, en EGB de Lurín, y por un tiempo de 15 minutos. Y el segundo fue en la pretemporada de Cieneguilla previa al Torneo Clausura, solo a dos medios -El Comercio fue uno de ellos- y con la indicación de no poder grabar ni tomar fotos: simplemente observar. El último sábado por la tarde; sin embargo, fue la tercera vez que abrió las puertas de un entrenamiento, pero no precisamente a la prensa, sino a varios niños de Andahuaylas que aguardaban sujetados a unas rejas.
El reemplazo de Pablo Guede
Tras la suspensión del técnico argentino para los partidos ante Chankas FC y FC Cajamarca, el tema sobre quién lo va a reemplazar no es tan simple como parece. Desde lo teórico y práctico, serán dos nombres distintos.
Se sabe que para fungir de entrenador en la Liga 1 se debe contar con Licencia PRO. Este requisito, tomando en consideración el comando técnico de Alianza Lima y los trabajadores alrededor del primer equipo, solo lo cumple Salomón Libman, actual preparador de arqueros.
El exarquero será, por tanto, quien oficialmente se presente como entrenador del equipo. Desde la práctica, en cambio, quien dará las indicaciones al equipo y será el responsable de los cambios y otras decisiones del partido será Bryan Angulo, exfutbolista colombiano y actual asistente técnico de Guede.
Según lo que se trabajó el último sábado, una vez que llegaron a Andahuaylas, Alianza Lima presentará un equipo mixto considerando resguardar el estado físico de Jairo Vélez, quien viene tocado hace algunas fechas, y posiblemente también Kevin Quevedo aguarde en el banquillo.
Apertura de entrenamiento
Eran alrededor de 15 o 20 niños los que, algunos acompañados de sus padres, estuvieron aguardando en las afueras de la sede de entrenamiento de Alianza Lima en Andahuaylas para poder ver a los jugadores. Para su buena suerte, los espacios entre las rejas permitían que, así sea de lejos, pudieran hacerlo.
Pablo Guede, quien lideraba el entrenamiento, decidió caminar junto con el encargado de seguridad del club y, aunque todos en un primer momento pensaron que el técnico se acercaba a saludar o dar algunas firmas, se llevaron la sorpresa tras la orden que dio: “Dejá que pasen, dejá”, indicó.
Una de las rejas se abrió y los niños, además de algunos padres, ingresaron corriendo rápidamente hacia donde se encontraban los jugadores íntimos. La mayoría de ellos contaban con camisetas o banderas de Alianza Lima, así que los futbolistas se las firmaron y también se tomaron fotos grupales.
Si bien esta no es una conducta antes vista por Pablo Guede, sobre todo considerando su gran hermetismo cada vez que su equipo entrena o se traslada de un lado a otro, tuvo que ver, en parte, con el hecho de que no eran tantos y de que, en su mayoría, eran niños. A diferencia de cuando se aglomeran un grupo de aficionados integrados por adultos. Otro de los motivos es que todos esos niños no podrán ver jugar a Alianza Lima en el estadio de Andahuaylas, ya que Chankas FC determinó que el partido se juegue únicamente con hinchada local.
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