Hace una década, pensar que el transporte de carga usaría cada vez más GNV era difícil de imaginar. Pero luego de la pandemia se dio un gran hito con el programa Bono Camisea GNV de Cálidda y el Consorcio Camisea, una iniciativa que permitió a miles comprar nuevos vehículos y convertir usados a un sistema sin diésel.
Hoy, con programas como Flotahorro GNV que cubre hasta el 80% del valor de un vehículo nuevo, el transporte pesado ya cuenta con más de 10,000 unidades entre camiones, tractos y buses que usan gas natural. Una muestra de que la era del GNV en el país llegó para consolidarse y seguir creciendo.
Un sistema ahorrativo y confiable
Para las empresas del sector, convertir las flotas de transporte pesado a GNV es una decisión estratégica. Es un cambio que las posiciona un paso adelante del resto y se evidencia principalmente en el ahorro que logran: superior al 50% en costos de combustible.
Este porcentaje es posible debido a la estabilidad de precios que brinda un recurso 100% peruano como el gas natural, marcando una enorme distancia frente a la volatilidad del precio del diésel.
En ciertas rutas, hemos llegado a tener un ahorro en combustible de más del 50%. La verdad es que el ahorro es importante. No sabemos el futuro del precio del petróleo.
Eduardo Villacorta
Gerente General de Logística Intermodal, empresa con 15 años en el mercado y que forma parte del Grupo New Transport, uno de los mayores operadores logísticos de perecibles.
El ahorro generado es tal, que una pequeña flota de solo 7 buses o tractos a gas natural genera un margen suficiente para adquirir un vehículo nuevo al año. Esto demuestra cómo la rentabilidad del sistema permite reinvertir directamente en el crecimiento del negocio.
Por otro lado, la eficiencia de estos vehículos no tiene nada que envidiarle a otros combustibles. Los tractos a GNV garantizan una autonomía de hasta 900 kilómetros, permitiendo cubrir rutas de ida y vuelta desde Lima hacia destinos como Huánuco o Huaraz sin necesidad de reabastecer.
Eduardo Villacorta destaca que los cambios de tecnología en los camiones a GNV avanzan rápido. “Van subiendo el estándar pero el precio no sube. Hace 10 años la experiencia era distinta, pero hoy el mercado está cambiando el chip gracias a estos avances y a los bonos de Cálidda”, afirma. Hoy, el 10% de la flota de Logística Intermodal está compuesta de vehículos a GNV.
Todos los días, miles de vehículos pesados a GNV recorren el Perú demostrando su potencia. En rutas hacia Huancayo, Cusco o Antamina, las unidades transportan cargas superiores a las 32.5 toneladas y superan altitudes mayores a los 4,800 msnm sin perder fuerza en el motor.
Derribando los mitos del transporte pesado
A pesar de que el rendimiento en operaciones reales es innegable, aún persisten dudas basadas en desinformación. Te contamos algunos mitos y las verdades detrás:
Cobertura nacional y financiamiento a medida
Otro de los mitos que frena a algunas empresas es la supuesta falta de abastecimiento en provincias. Sin embargo, el Perú cuenta hoy con una robusta red de más de 330 grifos a nivel nacional, garantizando la continuidad de las operaciones en las rutas más largas. Asimismo, durante el 2026 se abrirán grifos GNV en Huánuco y Arequipa (La Joya) y próximamente en más regiones del Perú.
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Con Flotahorro GNV de Cálidda puedes financiar hasta el 80% del valor de un vehículo nuevo, acceder a tasas desde el 9% anual y pagar en plazos de hasta 5 años. Así, las cuotas pueden cubrirse con el ahorro que genera el uso de GNV frente al diésel.
El GNV se consolida como el motor del transporte sostenible y de carga a larga distancia, impulsando una logística más eficiente, competitiva y preparada para el futuro.
Súmate a las 10,000 unidades que ya están transformando la logística pesada.
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