“Nos dicen pavos pero acá no hay ninguno”, afirma Roberto Mosquera con una seriedad que oculta su felicidad con discreción tras el 3-2 de su amado Sporting Cristal sobre Alianza Lima. Ya es conferencia de prensa y parece no estar al tanto de que rumbo a los camerinos el entrenador Pablo Guede ha buscado a Hernán Barcos para pecharlo en una escena que además de vergonzosa debería tener repercutir en una sanción ejemplar para el técnico visitante.
Mosquera, mientras tanto, se dedica a halagar lo bien que lo han hecho sus dirigidos. También tiene palabras para el hincha, el celeste de verdad. Ese que no abandona y que en las malas y en las de ayer -tarde hermosa- alienta con el corazón en la boca y hacer sentir su localía.
Porque este jueves el Gallardo lució impecable. Celeste por todos lados, aliento, aplausos, confianza. Todo eso trasladado a la cancha para un equipo que hizo daño primero y que luego supo reponerse y remontar un partido que parecía se les iba de las manos.
Show hubo. Con los billetes con la cara de Advíncula, con los cánticos dedicados para Guede. Un marco perfecto para dos equipos que se dedicaron a jugar y dos entrenadores que propusieron.
Fue ahí que saltó, como tantas veces este año, la supremacía y jerarquía de un veterano que corre como veinteañero: Yoshimar Yotún, un capitán a tiempo completo, dueño y señor del pase, de los tiempos, del panorama. El faro con el que Sporting Cristal se guía.
El mismo que a los 36 años lidera el ránking en Sudamérica como el futbolista con más asistencias: 13 en total en el año. Nada de Hulk ni de Di María, Yotún por encima de todos.
Ante Alianza Lima fue clave desde la ejecución, pero también desde el liderazgo. El mediocampista tuvo un dominio de escenario impecable con el que guió al equipo rimense hacia los tres puntos. Desde su riña con Advíncula, su advertencia a Eryc Castillo por una celebración picante hasta el momento en que tuvo que sacar adelante a Cristal frente a la remontada parcial blanquiazul.
El mejor 10 sin lugar a dudas. Clave desde la estructura táctica y determinante en la construcción de un camerino enfocado en crecer como equipo, ayer más solidario que nunca, unido. Un jugador sobre el que se sostiene el proyecto 2026 pese a su edad y que será piedra angular para diseñar el 2027 con la cinta de capitán en el brazo.
Pero hubo otros héroes secundarios en el Gallardo como Miguel Araujo, Rafael Lutiger, Diego Enríquez, Luis Iberico y Santiago González que hizo explotar el Gallardo con su agónico derechazo. Y claro, el hombre del gol Hernán Barcos. El “Pirata” tenía un duelo especial por su pasado aliancista, pero supo confrontarlo con lo que mejor sabe hacer: goles.
El veterano delantero, ahora celeste, cumplió con un cabezazo perfecto para el 2-2 que equiparó condiciones. Sí, también fue protagonista por sus encontrones con Pablo Guede, técnico de la visita. El argentino se dijo de todo con su compatriota y la calentura del partido propició un segundo encuentro en la zona camino a los vestuarios. Ahí el Pirata optó por no reaccionar frente a la pechada de Guede y luego, en el tumulto, fue apartado de una confrontación que desde el partido pareció inevitable.
Guede perdió el partido y luego, perdió el control de sus acciones motivado por la irracionalidad que genera un partido tan friccionado y disputado, que terminó por resolverse en su contra en los últimos instantes. Puede que sea entendible desde lo emotivo, pero para un entrenador profesional el tipo de reacción que eligió debería generar algún tipo de sanción como mínimo.
Mientras, el Cristal de Mosquera vuelve a la cima por unas horas. A la espera de lo que haga Universitario este domingo en su visita a Grau. El cuadro celeste alcanzó los 28 puntos y por mejor diferencia de goles que Sport Huancayo ocupa la primera posición. Los cremas tiene 27 y un triunfo en Trujillo los llevaría al primer lugar a falta de tres partidos.
Este lunes, el equipo de Roberto Mosquera recibirá a Cajamarca FC y luego le quedará visitar a ADT en Tarma para cerrar de local con Cienciano. El triunfo también sirvió para alcanzar el séptimo lugar del Acumulado, clave para pelear el título nacional si es que obtiene el Clausura. La fe celeste está más viva que nunca.


