El fenómeno El Niño 2026-2027 amenaza con provocar inundaciones en Piura, pérdidas agrícolas y un impacto económico que podría equivaler a aproximadamente dos puntos del producto bruto interno (PBI) del Perú. Especialistas en meteorología, agricultura y economía advirtieron que el país necesita fortalecer sus sistemas de alerta temprana y mejorar su preparación ante las lluvias previstas para los próximos meses.
Durante el programa Ampliación de Noticias, de RPP, Elizabeth Silvestre, exdirectora científica del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (Senamhi); José Rivera León, exministro de Desarrollo Agrario y Riego; y Carlos Gallardo, gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), analizaron los riesgos climáticos y económicos que podría enfrentar el país.
Lee: El Niño 2027: Senamhi advierte lluvias de hasta 300 mm diarios en Piura y Tumbes
Piura enfrenta riesgo de desbordes e inundaciones por El Niño
El exministro de Desarrollo Agrario y Riego, José Rivera León, advirtió que las precipitaciones asociadas a El Niño podrían incrementar los caudales de los ríos hasta superar la capacidad de respuesta de la infraestructura existente en Piura.
Según explicó, un escenario de esa magnitud podría provocar desbordes, inundaciones en las zonas bajas de la ciudad y afectaciones a terrenos agrícolas, con consecuencias para las familias y los productores.
El exfuncionario también cuestionó la respuesta del Gobierno y sostuvo que las autoridades no estarían comunicando con suficiente claridad los riesgos que enfrenta la población.
“No se está diciendo toda la verdad; de parte de los políticos no se está tomando conciencia de lo que va a pasar”, manifestó Rivera León durante la entrevista con RPP.
Lee: Tacna: Senadora y diputados rechazan afirmaciones del alcalde Pascual Güisa
Lluvias en Piura evidencian vulnerabilidad de sectores urbanos
La advertencia se produce después de las precipitaciones que ocasionaron aniegos en Chulucanas y distintos sectores urbanos de Piura, entre ellos 4 de Octubre, la urbanización Ignacio Merino, Los Tallanes y Los Dos Grifos.
Estos episodios han vuelto a poner la atención sobre la capacidad de drenaje de las vías y la exposición de las viviendas ubicadas en sectores donde se acumula agua durante las lluvias.
Ante la posibilidad de precipitaciones más intensas durante el verano de 2027, las autoridades deberán evaluar los puntos críticos y la capacidad de evacuación de las aguas pluviales para reducir el riesgo de nuevas inundaciones.
Exdirectora del Senamhi pide activar alertas tempranas
Elizabeth Silvestre, exdirectora científica del Senamhi, explicó que El Niño es un fenómeno que evoluciona de manera progresiva y cuyos efectos ya se manifiestan a través del incremento de las temperaturas y el inicio de las precipitaciones en distintas regiones.
La especialista recordó que desde mayo se había advertido sobre la posibilidad de que las lluvias comenzaran durante octubre. Señaló que el calentamiento del mar y las condiciones atmosféricas del verano austral podrían contribuir a intensificar las precipitaciones.
“Tenemos que darle un aviso a la población por lo menos con unos días de anticipación para que sepa que la lluvia viene y esta se prepare. Eso se llama alerta. No estamos en el momento de solo hacer el pronóstico”, declaró a RPP.
Silvestre sostuvo que las alertas deben considerar la intensidad de las lluvias, la vulnerabilidad de cada localidad y los posibles daños a viviendas, carreteras, cultivos y servicios básicos.
El Niño Costero mantendrá en alerta al Perú hasta 2027
La Comisión Multisectorial encargada del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN) mantiene el estado de Alerta de El Niño Costero.
En su comunicado oficial n.° 18-2026, emitido el 16 de octubre, el organismo exhortó a las autoridades a utilizar los escenarios de riesgo actualizados y los pronósticos meteorológicos para implementar medidas de prevención y preparación ante peligros inminentes.
Silvestre también comparó la evolución del actual fenómeno con los eventos extraordinarios de 1982-1983 y 1997-1998. Según su análisis, los indicadores presentan incrementos que ameritan especial vigilancia durante los próximos meses.
La especialista citó reportes meteorológicos internacionales para advertir sobre un escenario de alta intensidad. Sin embargo, la afirmación de una probabilidad del 100 % de un evento extraordinario corresponde a su interpretación y no debe confundirse con una certeza absoluta sobre las lluvias o inundaciones que ocurrirán en cada región.
IPE estima pérdidas equivalentes a dos puntos del PBI
El gerente general del Instituto Peruano de Economía (IPE), Carlos Gallardo, advirtió que las consecuencias del fenómeno climático ya estarían afectando actividades productivas como la agricultura, la pesca y la manufactura.
Según su evaluación, el impacto sobre la economía peruana podría equivaler a aproximadamente un punto del PBI durante 2026 y otro punto durante 2027.
“Estamos hablando de un costo para la economía de alrededor de un punto este año y otro punto más el próximo”, sostuvo Gallardo en RPP.
La estimación acumulada de dos puntos del PBI representa un escenario económico proyectado por el IPE, no una pérdida ya registrada. El resultado dependerá de la intensidad del fenómeno y de las medidas que se adopten para reducir sus consecuencias.
Agricultura y hasta 100 mil empleos estarían en riesgo
Gallardo señaló que el sector agrícola enfrenta riesgos tanto por las lluvias del norte como por las condiciones de sequía en determinadas regiones del sur.
El economista estimó que al menos 100 mil empleos agrícolas podrían resultar afectados durante los próximos meses si se concretan los escenarios de pérdidas productivas.
Por su parte, Rivera León advirtió que las posibles inundaciones de terrenos agrícolas podrían comprometer la producción de alimentos de consumo habitual, entre ellos arroz, papa y otros productos destinados al mercado nacional.
También expresó preocupación por la industria avícola, debido a eventuales dificultades en el abastecimiento de insumos como maíz, soya y trigo utilizados en la cadena productiva.
Sequía en el sur también amenaza la producción agrícola
Aunque la atención se concentra en las lluvias de la costa norte, Gallardo advirtió que determinadas zonas del sur peruano podrían afrontar déficits de precipitaciones.
La escasez de agua podría afectar cultivos, pastizales y reservorios, además de incrementar el riesgo de incendios forestales en sectores con vegetación seca.
El representante del IPE remarcó la necesidad de establecer respuestas diferenciadas: obras y sistemas de alerta frente a inundaciones en el norte, y medidas de gestión del agua y asistencia agrícola en las regiones afectadas por la sequía.
Plantean bonos, seguros y empleo temporal ante El Niño
Entre las medidas económicas mencionadas para enfrentar los posibles impactos de El Niño figuran la entrega de bonos a poblaciones afectadas, seguros agrícolas y de viviendas, y programas de empleo temporal para trabajadores perjudicados.
Gallardo recordó que, durante El Niño Costero de 2017, el Gobierno implementó un paquete de estímulo equivalente a aproximadamente 1,2 puntos del PBI.
Sin embargo, advirtió que las condiciones fiscales actuales serían distintas a las de aquel periodo. Según sus cifras, el Fondo de Estabilización Fiscal contaba entonces con recursos superiores a cuatro puntos del PBI, mientras que ahora tendría alrededor de un punto.
El especialista consideró necesario anticipar medidas económicas para enfrentar las posibles interrupciones de actividades productivas, pérdidas de puestos de trabajo y afectaciones a la infraestructura.
En el caso de Piura, las advertencias refuerzan la necesidad de intervenir en los sistemas de drenaje, identificar las áreas expuestas a inundaciones y establecer mecanismos efectivos de alerta a la población antes de los episodios de lluvias intensas.


