El precio del dólar inició la jornada de este jueves con una referencia cercana a S/3,4525 en el mercado interbancario peruano, ligeramente por debajo de los S/3,453 del cierre anterior. La apertura se produjo mientras los mercados asimilan la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) de mantener sus tasas de interés sin cambios, en un contexto de inflación persistente y crecimiento económico sólido en ese país.
“La inflación subyacente medida por el índice de precios del gasto en consumo personal (PCE) avanzó 0,3% mensual y 3,1% interanual en septiembre, todavía por encima del objetivo de 2% de la Fed. A ello se suma que la economía estadounidense creció 3,4% anualizado en el tercer trimestre, frente al 2,2% del periodo anterior, lo que mantiene vigente la posibilidad de un nuevo ajuste de tasas en diciembre”, explicó Jorge Luis Huayta, trader FX de Kambista.
De acuerdo con el análisis de Kambista, el Índice del Dólar Estadounidense (DXY) se ubicó alrededor de los 102.2 puntos, mientras el rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a dos años descendió a 4,695%. En los mercados internacionales, el petróleo Brent retrocedió 1,1%, hasta US$114.05 por barril, y el WTI cayó 1,5%, hasta US$101.27, ante las expectativas de nuevas negociaciones entre Estados Unidos e Irán. Por su parte, el oro perdió alrededor de 0,8%, hasta US$4,035 por onza.
En el ámbito local, el reporte de Kambista destaca la aprobación de un crédito suplementario superior a S/8.200 millones para financiar medidas frente al Fenómeno El Niño, infraestructura y otros compromisos públicos.
Asimismo, recoge cifras del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), según las cuales el déficit fiscal acumulado de los últimos doce meses descendió a 0,9% del PBI en septiembre, mientras los ingresos corrientes del Gobierno General crecieron 16,7% real. Sin embargo, el gasto de capital registró una contracción acumulada de 9,0% hasta ese mes.
Respecto a las próximas sesiones, Huayta señaló que el comportamiento del tipo de cambio dependerá de los flujos corporativos e institucionales, la oferta de dólares de los exportadores y la evolución de los mercados internacionales. A ello se suman los riesgos asociados al Fenómeno El Niño Costero, cuyo estado de alerta se mantiene vigente según el ENFEN, con posibles efectos sobre la infraestructura, los precios de los alimentos y la actividad económica del país.


