El pasado 31 de octubre, Latinoamérica fue testigo de un hecho sin precedentes a nivel de transmisiones de fútbol profesional. A través de la señal de ESPN, el clásico alemán entre Bayern Munich y Borussia Dortmund fue transmitido, en una edición especial y en tiempo real, como recreación de figuras virtuales de Playmobil.
La iniciativa, denominada Football Funzone: Der Klassiker, fue desarrollada junto con la Bundesliga, emitida a más de 100 países a través de diversas señales oficiales, y permitió seguir el empate 2-2 entre ambos equipos desde una experiencia innovadora que ya se alista para conquistar otros mercados.
La transmisión, lejos de lo que se piensa, no se trata de una simulación de los jugadores a modo de videojuego, sino que los propios movimientos y todo lo que ocurre dentro del campo de fútbol está siendo seguido y reproducido con fidelidad a través del entorno virtual. Este producto, además, tuvo cámaras virtuales especiales y otros elementos interactivos para hacerlo más entretenido.
Transmisiones deportivas en animación
Esta propuesta de ESPN, si bien fue la primera para Latinoamérica, no fue pionera en tanto a transmitir eventos deportivos en formatos virtuales o animados. La cadena Walt Disney Company lleva ya algunos años experimentando con estos nuevos formatos. Por ejemplo, en el 2023 se transmitió el Toy Story Funday Football dedicado al encuentro entre Atlanta Falcons y Jacksonville Jaguars de la NFL disputado en Londres.
En otra oportunidad, ese mismo año, ESPN presentó un partido de hockey sobre hielo entre Washington Capitals y New York Rangers representados en personajes de la serie animada Big City Greens. Todo esto, por supuesto, acompañado de elementos interactivos.
En el 2024 también se pudo seguir el partido de fútbol americano entre Cincinnati Bengals y Dallas Cowboys de NFL, pero trasladado al universo de Los Simpson. Es decir, no se trata de las primeras experiencias en las que se ha innovado con las transmisiones deportivas.
¿Qué tanto podría replicarse en el fútbol sudamericano?
El Comercio pudo conocer de cerca la propuesta de ESPN y su iniciativa con el clásico de Bundesliga. Se sabe que, de momento, no tienen contemplado que estas propuestas puedan trasladarse al fútbol sudamericano porque, previo a eso, se tienen que confirmar algunos criterios de audiencia.
Es sabido que este tipo de propuestas tienen que ver con dos motivaciones principales. La primera es la posibilidad de atraer nuevas audiencias -niños, en su mayoría- que se muestren interesados en seguir eventos deportivos a través de estas versiones y no necesariamente de las convencionales.
Esto tiene que ver con el cambio de consumo de los últimos años y la menor capacidad de retención comprobada que tienen los nuevos públicos al momento de consumir deportes tradicionales. Sin embargo, la segunda tiene que ver, justamente, con que no es necesario tener que elegir una transmisión por encima de otra, sino hacer que coexistan, lo que guarda relación con el modo de consumo multipantalla a los que estamos habituados a través de más de un dispositivo.
Con esto, en el caso del fútbol sudamericano es bastante complejo que el usuario pueda adaptarse a estos formatos porque, de por sí, el consumo promedio en este lado del mundo es bastante pasional y no considera que el deporte es meramente un entretenimiento, como sí puede ocurrir en Estados Unidos más habituado a grandes shows y otros modos de consumo.
Sin embargo, esta tendencia de que cada vez el deporte sea más visto como un producto de entretenimiento y no solo pasional, lo que conllevaría a que se atraigan nuevas audiencias, es lo que no descarta que en el futuro el mismo fútbol sudamericano pueda convertirse en un punto de transformación. Es decir, no es imposible, pero esta llegada demoraría más en comparación a otros mercados.
Cabe recordar que para implementar este tipo de transmisiones se deben hacer inversiones. Por ejemplo, sistemas capaces de registrar con fidelidad los movimientos de futbolistas en tiempo real y lanzarlos en la señal 3D. Además de eso, existen costos de desarrollo, derechos de transmisión por las señales oficiales, producción y animación digital, entre otros.
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