El cacao peruano tiene tantas posibilidades como historias detrás de sus granos. A propósito del Día del Cacao y Chocolate Peruano, reunimos seis propuestas que invitan a descubrir sus distintos orígenes y formas de disfrutarlo: desde tabletas de chocolate y chocotejas con sabores inesperados hasta opciones sin azúcar, platos salados y productos de cuidado personal. Maraná, Amyra, Cacaosuyo, Ukaw, Renacer y Elemento muestran cómo este fruto se transforma en el país y por qué conocer su procedencia también es parte de la experiencia.
Tres orígenes, tres maneras de saborear
IG: @marana_chocolate
Zulema León y Giuseppe Cassinelli dejaron sus carreras corporativas para crear Maraná en 2014. Un año después, comenzaron a vender chocolates elaborados desde el grano hasta la tableta, con una idea: mostrar que el cacao peruano tiene sabores distintos según su origen. Trabajan por separado los granos de Piura, Cusco y San Martín, para conservar sus características y reconocer el trabajo de quienes los cultivan.
Así, probar sus chocolates permite acercarse a las notas frutales del cacao blanco piurano o a los matices de café y frutos secos del chuncho cusqueño. La propuesta incluye tabletas, chocotejas, pequeños formatos y una línea repostera. Sus empaques también cuentan historias del territorio, y los packs de degustación permiten descubrirlas.
El cacao más allá del paladar
IG: @amyrachocolate
En Amyra, elegir un chocolate puede empezar mucho antes de llegar a la vitrina. Sus recorridos en Oxapampa y Huancayo muestran cómo la mazorca se transforma en barra e incluyen una degustación gratuita. La marca busca que quienes la visitan conozcan el cacao a través de su historia, sus sabores y los ingredientes de cada región. Así nacen chocolates con café, quito-quito, zarzamora y frutos secos, junto con una línea sin azúcar endulzada con fruto del monje.
También ofrece bombones, licores y productos de cuidado personal elaborados con cacao, como cremas corporales, perfumes, bálsamos y jabones.
Cacao peruano que conquista el mundo
IG: @cacaosuyo
En 2012, Samir Giha y Eduardo Lanfranco unieron sus inquietudes para crear Cacaosuyo. Querían transformar un insumo peruano en un chocolate capaz de llegar al mundo con identidad propia. El nombre evoca los suyos del Tahuantinsuyo y acompaña una propuesta que distingue los sabores de cada origen.
En sus tabletas encontramos cacao de Piura, Junín, Amazonas y Cusco, con chocolates como Piura Milk, Ganso, Lakuna y Cusco 80, reconocidos internacionalmente. La marca también elabora coberturas oscuras y con leche para cocinas profesionales. Sus barras se consiguen en supermercados y tiendas especializadas, una invitación a descubrir estos territorios a través de sus sabores.
El cacao en el centro de la mesa
IG: @ukaw.chocolate
Gianina Flores aprendió de su abuela a aprovechar el cacao en Atalaya, Ucayali. Ese conocimiento familiar fue el punto de partida de Ukaw, que fundó junto con Guillermo Herrera en 2010. Comenzaron vendiendo chocolates caseros y, con los años, construyeron una propuesta reconocida de chocolatería fina.
En su restaurante de Barranco hay barras, bombones y postres, pero también fettuccine de cacao, lomo saltado con nibs y hamburguesas en pan de cacao. Una invitación a descubrirlo en preparaciones dulces y saladas, con sabores amazónicos presentes en chocolates con aguaje o camu camu, por mencionar algunos.
El chocolate empieza en la comunidad
IG: @elementochocolates
Elemento Chocolates encontró en las comunidades awajún de Amazonas un cacao de gran calidad, pero también dificultades para procesarlo y venderlo debido a la distancia. Su respuesta fue instalar espacios de fermentación y secado dentro de las comunidades, capacitar a los productores y comprar sus granos a un precio justo. Ese trabajo ha permitido mejorar la calidad del cacao y aumentar su valor. La marca explora sus posibilidades en doce tabletas, con distintas proporciones, tuestes y formulaciones. También elabora coberturas e insumos para hoteles, restaurantes y cafeterías.
Chocotejas entre tradiciones y dulces
IG: @renacerchocolatier
Renato Gordillo empezó vendiendo chocotejas mientras estudiaba gastronomía. En 2020, esa inquietud se convirtió en Renacer Chocolatier, donde explora sabores peruanos y comparte el origen del cacao y los nombres de sus productores. Para octubre presenta dos colecciones. Tradiciones evoca el turrón de Doña Pepa, los picarones, la carapulcra y hasta los aromas de la procesión, con una chocoteja de flores y palo santo. La propuesta de Halloween juega con colores intensos y sabores como fresa con matcha, croissant con caramelo salado, calabaza y especias, y kuchen de arándanos.
- Renacer se anima a experimentar con distintos y curiosos sabores cada temporada. Para probarlos, puede comunicarse al WhatsApp +51 932245338.
