La historia de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao comenzó a escribirse oficialmente el 29 de diciembre de 2014, durante el gobierno del entonces presidente Ollanta Humala Tasso. Meses antes, en abril de ese año, su administración había firmado el contrato de concesión y puesto en marcha las primeras labores en el patio taller de Santa Anita. La propuesta, sin embargo, había sido anunciada en 2012, cuando Humala planteó un recorrido completamente subterráneo de este a oeste.
Doce años después, la llegada de la tuneladora Micaela a la estación Carmen de la Legua marcó un momento decisivo en el desarrollo de esta infraestructura. Su arribo permitió concluir las excavaciones de todas las estaciones de la Línea 2 y del ramal de la Línea 4. Así, el primer sistema de metro subterráneo del país alcanzó un nuevo hito en su construcción, mientras Lima y Callao esperan que este proyecto transforme sus desplazamientos diarios.
Buscan acelerar la apertura de tres estaciones en Ate para concluir con las obras de la Línea 2 del Metro de Lima
En paralelo al avance de las excavaciones, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones y la empresa concesionaria acordaron intensificar las gestiones para acelerar la puesta en marcha de las estaciones Vista Alegre, Prolongación Javier Prado y Municipalidad de Ate. Estas paradas forman parte de la expansión progresiva de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao. La meta es incorporar nuevos tramos al servicio mientras las obras continúan en otros sectores del proyecto.
Por ahora, el sistema opera en una primera etapa que conecta las estaciones Mercado Santa Anita y Evitamiento, un recorrido que representa el inicio de este ambicioso proyecto ferroviario. En medio de los avances, la presidenta Keiko Fujimori participó en la supervisión de la llegada de la tuneladora Micaela a la estación Carmen de la Legua. La acompañaron el ministro de Transportes y Comunicaciones, Angello Tangherlini, y otras autoridades del actual gobierno.
Después de avanzar más de siete kilómetros bajo tierra la máquina llegó a Carmen de la Legua en el Callao
Bajo las calles de Lima y Callao, la tuneladora Micaela completó una travesía de más de siete kilómetros hasta alcanzar la estación Carmen de la Legua. La gigantesca máquina avanzó bajo tierra como parte de los trabajos del primer metro subterráneo del Perú, marcando un nuevo capítulo en el desarrollo de esta infraestructura. Su llegada representó un paso decisivo para continuar con el proyecto ferroviario.
Con este recorrido, se dieron por concluidas las excavaciones previstas para las estaciones de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, así como para el ramal que conectará con la Línea 4. El avance constituye un hito en las obras, que buscan ampliar las alternativas de transporte público y mejorar la conexión entre distintos puntos de la capital y el primer puerto.
El proyecto contempla 35 kilómetros de extensión y 35 estaciones de las cuales 27 pertenecen a la Línea 2
El ambicioso proyecto ferroviario contempla una extensión de 35 kilómetros y un total de 35 estaciones, distribuidas entre la Línea 2 y el ramal de la Línea 4. De estas paradas, 27 corresponderán a la primera y ocho al segundo tramo. Según la información oficial, la infraestructura conectará directamente a 10 distritos y beneficiará también a otros 13, ampliando las posibilidades de transporte para miles de pasajeros.
La Línea 2 recorrerá el subsuelo desde Ate hasta el Callao, atravesando zonas donde diariamente se concentra una intensa demanda de transporte público. Con esta conexión, se busca acortar los tiempos de viaje entre el este y el oeste de Lima, además de facilitar los desplazamientos hacia la provincia constitucional. La expectativa está puesta en que el nuevo sistema transforme la movilidad urbana y ofrezca una alternativa frente a la congestión vehicular.
La Línea 2 del Metro de Lima movilizaría a más 660 mil pasajeros al día beneficiando a más de 2,5 millones de habitantes
La construcción de la Línea 2 del Metro de Lima y Callao, junto con el ramal de la Línea 4, representa una inversión estimada de USD 5.350 millones. Cuando el sistema opere en toda su extensión, se proyecta que pueda movilizar alrededor de 660 mil pasajeros al día. La infraestructura busca mejorar la conectividad de cerca de 2,5 millones de habitantes y ofrecer una alternativa frente a la congestión vehicular que afecta a ambas jurisdicciones.
El proyecto también contempla enlazarse con el Metropolitano, la Línea 1 del Metro de Lima y las futuras rutas del sistema ferroviario urbano. Sin embargo, aunque las excavaciones han llegado a su fin, todavía queda un largo camino antes de la operación integral. La instalación de vías y sistemas eléctricos, la señalización, el equipamiento de las estaciones y las pruebas operativas serán etapas indispensables para que el servicio pueda funcionar plenamente.
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