Al discutir sobre el Perú como destino de inversiones, es común escuchar que es un referente en Sudamérica por su fortaleza macroeconómica y estabilidad monetaria y, particularmente, por su resiliencia ante la turbulencia política que enfrentó en los últimos diez años.
Hoy, con un nuevo período presidencial en curso, la principal expectativa de los inversionistas es que nuestra presidenta de la República, Keiko Fujimori, culmine su mandato. Este horizonte de cinco años nos exige una mayor ambición, que se traduzca en una decidida apuesta por las reformas estructurales, el destrabe de proyectos de inversión en curso y el impulso de aquellos que se encuentran en cartera, a fin de dinamizar la economía peruana. De esta manera, lograremos mayores tasas de crecimiento y, con ello, podremos reducir las brechas sociales y atender las necesidades de infraestructura del país. La construcción de bases sólidas nos permitirá consolidar un nuevo futuro, una tarea que deberá ser prioritaria para el Ejecutivo y el nuevo Congreso bicameral durante el período 2026-2031.
Cabe señalar que nuestras condiciones macroeconómicas estructurales se mantienen, a pesar de las leyes aprobadas durante la legislatura anterior que perjudican nuestra trayectoria fiscal y que aún existe margen para corregir. Sin embargo, el fenómeno de El Niño impactará en el cierre de 2026 y representa actualmente nuestro riesgo más importante. Si bien se está trabajando para mitigar los efectos negativos de este fenómeno natural, que afectará a industrias clave, como la agricultura y la pesca, y perjudicará a un porcentaje importante de nuestra población, incluso ante este escenario, se espera que nuestro PBI crezca entre un 2,8 % y un 3 % anual, lo que situaría al Perú entre las economías con mejor desempeño de la región. A ello se suman niveles aún saludables de deuda externa, una calificación crediticia estable y la mayor relación entre reservas internacionales y PBI de la región.
- LEA TAMBIÉN: Keiko Fujimori y Daniel Noboa se comprometen a combatir juntos a criminales y El Niño: detalles de la reunión
A ello debemos sumar que el cobre es actualmente uno de los minerales críticos más relevantes para los procesos productivos vinculados con las nuevas tecnologías. El Perú es un país minero y polimetálico que debe aprovechar el auge de los precios de los minerales para desarrollar nuevos proyectos. Los anuncios sobre la eliminación de trámites considerados innecesarios y la simplificación de otros permiten pensar que podremos acelerar la inversión minera, relevante también por su impacto en el desarrollo de proyectos de otras industrias.
- LEA TAMBIÉN: Keiko Fujimori: “Hemos recibido todas las obras paralizadas pero se lanzará paquete para destrabarlas”
El Perú tiene el potencial para recuperar tasas de crecimiento superiores al 6 % anual, como las que registró, en promedio, durante el período 2005-2014. Desde inPERU, nuestros roadshows buscan contribuir a ese objetivo, promoviendo nuevas inversiones, difundiendo las oportunidades y los proyectos que ofrece el país y fortaleciendo nuestros vínculos con la comunidad financiera internacional. Estamos convencidos de que el Perú cuenta con las condiciones para dar un nuevo salto en su desarrollo y de que es momento de convertir ese potencial en oportunidades concretas de inversión y crecimiento.
Por Juan Carlos Mandujano Ramos, director ejecutivo de inPERU


