Una aparente sobrevaloración de bienes y una alarmante falta de austeridad quedó al descubierto tanto en la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) - Lambayeque como en el Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT).
Detalles
Mediante la Orden de Servicio Nº 938, la UGEL Lambayeque aprobó el pago de S/ 14,000 para reparar una camioneta Nissan Frontier 4x4 fabricada en 1998. Dicha unidad con casi tres décadas de rodaje requería la reconstrucción de la caja de cambios, dirección, frenos, suspensión, pintado y tapizado total.
Según el Informe N.º 506-2026 de la Oficina de Abastecimiento y Patrimonio, la entidad le asignó al vehículo un valor de adquisición actualizado de S/ 55,000 y una depreciación de apenas S/ 4,958 tras 28 años de uso, fijando su valor neto contable en S/ 50,041.
Sin embargo, según el especialista en contrataciones del Estado, Jorge Chavez Pita, esto sería una maniobra para eludir la baja del vehículo con otras intenciones.
“Llegamos a la presunción de que aquí se ha hecho esto sistemáticamente para que, cuando se mande a reparar la unidad, tenga una congruencia en el sentido de que si el vehículo vale S/ 50 mil, la reparación sea de S/ 14 mil”, dijo.
Del mismo modo, advirtió un gasto excesivo para la compra de dos cámaras fotográficas profesionales destinadas a la oficina de Comunicaciones del PEOT (Licitación Abreviada Nº 4-2026-GL).
Aunque la entidad calculó inicialmente un presupuesto referencial de S/ 70,000 (estimando cerca de S/ 35,000 por equipo), la buena pro se otorgó por un monto final de S/ 44,599 (más de S/ 22,000 por unidad) a la empresa QI Technologies E.I.R.L.
Pese a la rebaja del postor, Chavez Pita sostuvo que el gasto sigue siendo desproporcionado e innecesario para las labores de campo requeridas en la Presa Limón o el río Huancabamba, pues expondrían bienes de altísimo costo a riesgos de daño, polvo, humedad o robo en traslados de rutina.
“Aquí vemos que hay un gasto oneroso, excesivo y desproporcionado. De lo que se trata no es de investigar por causar un problema a la entidad, sino que es dinero público y el dinero público hay que gastarlo bien. Ya que la Contraloría no llega, nosotros vamos a llegar antes para determinar si estos equipos realmente cuestan lo que se pretende pagar”, aseveró.


