La parte más dura del fenómeno de El Niño (FEN) se acerca, pero el Perú parece tener el “colchón” suficiente para hacerle frente, al menos, en términos fiscales.
Según cifras preliminares del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), el déficit fiscal acumulado en los últimos 12 meses a septiembre fue de 0.9% del Producto Bruto Interno (PBI). El dato no es nada menor: es el registro más bajo en cuatro años.
yt:OFYOO_BpiJY
Déficit fiscal a la baja
El déficit fiscal, se puede resumir, ocurre cuando un Gobierno gasta más dinero del que recibe a través de impuestos, tasas y otros ingresos.
Pero para registrar un nivel similar al que se anotó en septiembre del 2026 hay que retroceder hasta mayo del 2022, cuando también significó el 0.9% del PBI. ¿A qué se atribuye?
El BCRP es claro: los ingresos tributarios del Gobierno Nacional crecieron 23.2%, especialmente la recaudación por el Impuesto a la Renta (30.9%), el Impuesto General a las Ventas (IGV) interno (15.6%) y el Impuesto Selectivo al Consumo (32.3%).
Si bien los ingresos “no financieros”, especialmente los corrientes, también crecieron (3.9%) a septiembre de 2026, esto se atenúo por una caída de 14.9% en los gastos de capital.
“Por eso, los gastos de capital han sido menores de lo que se esperaban, poco se hizo en obras de prevención. El nuevo Gobierno llegó y no ha podido, en pocos meses, dinamizar esa inversión necesaria. No por poco interés, sino porque arrancó hace unos meses. Los ingresos tributarios al alza hicieron caer el déficit aún más rápido”, explicó.
Claudia Sícoli, directora de las carreras de Economía y Negocios de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), saludó la reducción agresiva del déficit frente a lo que se viene para el Perú.
“El 2026 es un año positivo, pero vamos a entrar a una etapa complicada hasta el primer semestre del 2027 (...) El impacto de las obras dejadas de ejecutar no será negativo para el déficit, pero sí para las familias”, planteó.
- LEA TAMBIÉN: Déficit fiscal: Perú daría pasos para cambiar “techo” para siguientes años, ¿qué significa?
¿Hay espacio para que déficit fiscal crezca?
Hay que precisar un hecho no menor, sobre todo recordando los años consecutivos de incumplimiento en Perú. El déficit fiscal a septiembre esta muy por debajo de la meta fijada por ley para este año: 1.8% del PBI. Es más, con el registro más actual el indicador es inferior a la regla fiscal más restrictiva que mantiene Perú: 1% del PBI desde 2028.
Ante una consulta de Gestión, Cuba precisó que probablemente el ajuste a la regla para 2028 pasaría a ser 1.2% del PBI, en lugar de 1%.
¿La razón? No solo el FEN: “Hay muchos gastos que no han sido puestos en el presupuesto público para este año que nos van a costar mucho cumplir y acomodar en lo que resta del 2026”, alertó entonces.
“Usualmente ocurre que diciembre concentra gran parte del gasto público. Puede pasar que haya una especie de salto importante en los devengados de inversión, con cargo a hacerlo efectivo en los meses siguientes. Eso sí, pero parece improbable llegar o pasar el 1.8% del PBI”, sostuvo Odar.
El director de Phase Consultores agregó que ese “techo” no se superaría, incluso, si las autoridades regionales y locales salientes aceleran su inversión pública previo a dejar el cargo.
Perú acumula, de acuerdo al propio Consejo Fiscal, tres años consecutivos de incumplimiento de reglas fiscales. En 2023 y 2024 se vulneró la regla del déficit como tal, mientras que en 2025 no alcanzó aquellas vinculadas al gasto público.
- LEA TAMBIÉN: Crédito suplementario por más de S/ 8,000 millones: ¿a qué se destinarían estos recursos?
Las “pistas” del MEF para enfrentar a El Niño
Ya en tiempos más recientes, Cuba dijo que el MEF alista una política fiscal contracíclica para evitar una desaceleración frente a “tres choques”: el FEN, encarecimiento del diésel y del petróleo, y el endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.
Sícoli aclaró que con “política contracíclica”, el MEF busca, en términos sencillos, ahorrar lo máximo posible para cuando la actividad económica sufra más por los “choques” que le preocupan.
“Esa es un poco la idea de una política así: tratar de que la naturaleza, por ejemplo, no te reduzca el PBI, que es lo que ya hemos observado estos meses, manteniendo la inversión privada como un motor”, destacó.
En torno a este tema, Odar hizo precisiones. Respecto al crédito solicitado por el Gobierno, recordó que, una situación es que el Legislativo lo apruebe con rapidez, aparentemente poco probable debido a las demoras con las facultades legislativas, y otra la “disposición efectiva de esos recursos”.
Y a falta de detalles sobre la estrategia “contracíclica” del MEF, el economista refirió que la prioridad debe ser que la inversión privada mantenga expectativas favorables de cara al 2027. ¿El objetivo? Superar la “visión inicial” del año, que sería crecer entre 3% o 3.4%, como estiman el BCRP y el MEF, respectivamente.


