Crehana nació en el 2016 como una plataforma de cursos en línea para usuarios individuales y en el 2021 cerró la mayor ronda Serie B para una edtech en América Latina. Cuatro años después de reorientarse hacia las empresas, la compañía ya no se define como una edtech, sino como un proveedor de software para áreas de recursos humanos y operaciones. ¿Qué cambió en su negocio y hacia dónde apunta?
Diego Olcese, cofundador y CEO de Crehana, explica que la capacitación, el producto con el que nació la empresa, sigue siendo parte de su propuesta, aunque ya no es la principal puerta de entrada. Hace unos cuatro años, el 100% de los nuevos clientes llegaba buscando herramientas de formación para sus equipos. Hoy esa proporción bajó a 30%.
El resto ingresa por soluciones como nómina, marcaje de asistencia y gestión de turnos, metas de desempeño, vacaciones y gestión documental. Según el ejecutivo, la decisión se tomó hace unos cinco años y buscó que el cliente dependa más del producto.
“Si una empresa está pasando por un mal momento, lo primero que corta son los presupuestos de capacitación. Tratemos de construir algo que haga que la decisión de dejar de utilizar el producto sea casi imposible”, comentó a Gestión en el marco del Endeavor Experience Perú 2026.
De la capacitación a la nómina
Olcese señala que el modelo dirigido al consumidor final tenía un límite. Con un precio de adquisición bajo, la empresa necesitaba mucho volumen, y la educación no es un servicio de consumo diario como el streaming, la música o el transporte por aplicativo.
“Educarte no es algo que hagas todos los días. Sabíamos que ese negocio iba a ser muy complicado por la recurrencia del consumo”, indicó. Por ello, buscaron un modelo con un ticket más alto, mayor recurrencia y un usuario con un problema grande por resolver. Lo encontraron en los equipos de recursos humanos.
Este año, la compañía lanzó Crehana Time, solución de marcaje y gestión de turnos, y Crehana Pay, su primer producto de nómina, que debutó en México. Hoy, alrededor de 2 millones de empleados usan sus productos y su base instalada supera los 1,220 clientes.
Agentes de IA: la nueva apuesta de Crehana
Otro de los cambios de este año está en la inteligencia artificial, una capacidad que la empresa desarrolla internamente desde hace tres años. Crehana ya tiene entre 10 y 12 agentes funcionando en su plataforma, y un par más llegará este trimestre. Estos ejecutan tareas que antes hacía el administrador, como cargar la base de empleados de una compañía: el cliente sube su propio archivo y el agente lo convierte al formato del sistema.
“Hoy el 50% de nuestra cartera utiliza nuestros agentes para operar la plataforma. Hace unos meses atrás era cero”, afirmó.
Para el 2027, la empresa prevé lanzar una unidad de agentes de IA para equipos de recursos humanos, operaciones y soporte que funcionen de forma independiente a su software. Así, cualquier empresa podría conectarlos sin comprar la plataforma de Crehana.
“Creemos que muchas capacidades manuales en las empresas de Latinoamérica se volverán capacidades de agentes. La adopción suele ser lenta en la región, que recién está adoptando software moderno, pero vemos una oportunidad grande ahí”, sostuvo.
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Rentables y sin nuevas rondas, pero más compras
En el 2022, cuando el alza de tasas de interés limitó el acceso a capital para las startups, Crehana había levantado un total de US$ 95 millones. Desde entonces, la prioridad pasó de crecer a cualquier costo a ordenar la operación.
“La métrica era crecer, crecer, crecer; no importaba el dinero ni la estructura operativa, sino simplemente crecer rápido. Eso cambió por completo en el 2022”, recordó Olcese. Adecuar la compañía le tomó unos dos años y medio. Hoy crece en revenue alrededor de 50% y, desde este año, es rentable.
La última capitalización de la empresa fue en el 2024. El ejecutivo explica que los múltiplos de valorización en el mercado han cambiado y que hoy la apuesta es generar utilidades suficientes para reinvertirlas.
En ese escenario, la meta de convertirse en el primer “unicornio” peruano (startup valorizada en más de US$ 1,000 millones), una expectativa que rodeaba a la empresa en el 2022, quedó en segundo plano. “No aspiramos a ser unicornio ni a ponerle un valor a la empresa; nuestra aspiración es ser número uno en nuestros mercados principales”, afirmó.
Las utilidades también financiarán su estrategia de adquisiciones. Crehana ha comprado tres empresas: la colombiana Acsendo y la argentina Wormhole, en el 2022, y la colombiana Talentocloud, en el 2025. Ahora busca cerrar un par de compras adicionales del rubro de recursos humanos antes de fin de año, aunque no reveló el lugar ni los montos.
De México al Perú: el plan de Crehana para llevar su producto de nómina al país
La compañía opera en toda Latinoamérica, con foco en México, Colombia, Argentina y Perú, aunque concentra sus esfuerzos en los dos primeros. La diferencia de tamaño explica la decisión. Según Olcese, en México hay unas 70,000 empresas que podrían adoptar un sistema de recursos humanos, frente a 5,000 o 6,000 en el Perú, donde Crehana tiene unos 150 clientes.
Crehana Pay llegaría a Colombia en el primer trimestre del 2027. Después, la empresa evalúa Centroamérica antes que el Perú, por el nivel de competencia y la posibilidad de escalar. El lanzamiento local se prevé hacia el segundo semestre del próximo año, acompañado de equipos de venta y marketing en el país.
“Queremos esperar a tener Crehana Pay disponible para entrar más fuerte aquí y empezar a competir con otros que ya ofrecen soluciones similares”, adelantó. En el mercado peruano, precisó, la competencia es principalmente extranjera.
Para el 2027, la empresa apunta a mantener un crecimiento de entre 40% y 50%, y a multiplicar por más de 30 veces el negocio de Crehana Pay, impulsado inicialmente por México y Colombia.


