El papa León XIV fue operado del pulmón el pasado martes, 13 de octubre. | Fuente: RPP / EFE
El papa León XIV fue operado en el hospital Gemelli de Roma el martes, 13 de octubre, para extirparle un nódulo en el pulmón. El anuncio de su intervención fue realizado por el mismo pontífice durante su homilía del último domingo.Según los últimos reportes del Vaticano, el santo padre muestra una “mejoría constante”, incluso, ofició una misa desde el nosocomio romano acompañado del sacerdote peruano Edgar Rimaycuna.En diálogo con RPP, Elise Ann Allen, autora del libro ‘León XIV’ y corresponsal para Cruz Diario On Line, señaló que el impacto de la salud del papa en sus responsabilidades dependerá de si necesita un tratamiento adicional.“Yo creo que el impacto depende mucho en qué pasa después. Ahora estamos a la espera para ver si el papa realmente tiene cáncer todavía. Sabemos solo que han sacado un nódulo que tenía el cáncer al pulmón, pero no sabemos si esta intervención ya fue suficiente para curarlo o no. Hay que ver si necesita de un otro tratamiento”, explicó.Asimismo, Elise Ann Allen manifestó que, si el santo padre necesitará de algún procedimiento o tratamiento adicional, tendría que reducir sus compromisos, reuniones y audiencias públicas.“Si necesita otro tratamiento, obviamente será un programa un poco distinto, o sea, no puede seguir adelante como ha hecho hasta ahora. Hay que limitar mucho sus compromisos, sus encuentros, las reuniones, las audiencias públicas”, acotó.Además, indicó que, así no necesite un tratamiento adicional, el pontífice necesitará tiempo para descansar y retomar gradualmente sus actividades.“Será un programa cotidiano y limitado en esta primera semana, que después esperamos que más o menos se puede regresar a una vida normal”, acotó. ¿Qué protocolo establece el Vaticano para situaciones similares?Elise Ann Allen explicó que el papa León XIV seguirá al frente del gobierno del Vaticano, incluso si necesita un tratamiento adicional, y continuará con sus labores en la medida de sus posibilidades.“El papa es siempre el papa, es siempre él que gobierna. Es nuevo para nosotros, no es la primera vez que un papa tiene cáncer. La última vez creo que fue el papa Juan XXIII. Ha sido algunos años. El tratamiento ya se ha desarrollado mucho. Entonces, yo imagino que el papa sigue adelante lo más normal posible, si es necesario un tratamiento adicional, él sigue haciendo su trabajo por cuanto pueda y con el tratamiento en mezcla de todo”, indicó.Sin embargo, explicó que el pontífice sí podría delegar más responsabilidades o reducir sus actividades si su estado de salud lo requiere.“Hace como cada persona que debe pasar este esta enfermedad. Tiene su vida, hace su tratamiento y sigue su vida adelante, pero tal vez de una manera limitada. No hay una división entre los colaboradores más, tal vez el papa depende un poco más, delega un poco más el trabajo o los eventos, si él está demasiado cansado [puede] celebrar una misa con otro cardenal a celebrarlo luego”, recalcó.