La selección peruana atraviesa un proceso en el que mirar más allá de los resultados inmediatos resulta inevitable. Con el Mundial 2030 como horizonte, Mano Menezes empezó a ampliar el universo de jugadores observados y a darle espacio a una generación que todavía necesita experiencia, continuidad y tiempo para consolidarse.
Desde que asumió el cargo, en enero de este año, Menezes realizó tres convocatorias y llamó a 33 futbolistas. De ese universo, 17 tienen 25 años o menos: poco más de la mitad del grupo, exactamente el 51%. Es un dato que permite mirar más allá de los resultados inmediatos y encontrar una de las principales características de este primer tramo de su proceso: la búsqueda de jugadores que puedan convertirse en protagonistas del próximo ciclo mundialista.
Hay nombres conocidos y otros que recién empiezan a hacerse un espacio. Diego Romero, Matías Córdova, Diego Enríquez, Oliver Sonne, Erick Noriega, Marco Huamán, Matías Zegarra, César Inga, Alfonso Barco, Fabio Gruber, Matías Lazo, Adrián Quiroz, Piero Magallanes, Joao Grimaldo, Juan Pablo Goicochea, Kenji Cabrera y Bassco Soyer forman ese grupo.
Pero el dato que llama especialmente la atención es dónde juegan. Solo cinco de esos 17 futbolistas desarrollan actualmente su carrera en Europa: Sonne, en Burnley de la segunda división de Inglaterra; Barco, en HNK Rijeka de Croacia; Gruber, en Mainz 05 de Alemania; y Soyer, en la Sub 23 del Gil Vicente de Portugal. A ellos se suma Grimaldo, en el Sparta Praga de República Checa, por lo que la lista entregada también muestra una presencia internacional importante más allá de las cinco ligas inicialmente destacadas.
| Los Sub 25 de Mano | |||
|---|---|---|---|
| Diego Romero | Arquero | 25 | Universitario |
| Matías Córdova | Arquero | 24 | C. Unidos |
| Diego Enriquez | Arquero | 24 | S. Cristal |
| Oliver Sonne | Defensa | 25 | Burnley (ING) |
| Erick Noriega | Defensa | 24 | Gremio (BRA) |
| Marco Huamán | Defensa | 24 | Alianza Lima |
| Matías Zegarra | Defensa | 20 | Melgar |
| César Inga | Defensa | 24 | Universitario |
| Alfonso Barco | Defensa | 23 | HNK Rijeka (CRO) |
| Fabio Gruber | Defensa | 23 | Mainz 05 (ALE) |
| Matías Lazo | Defensa | 23 | Melgar |
| Adrián Quiroz | Volante | 23 | Universitario |
| Piero Magallanes | Delantero | 25 | Sport Huancayo |
| Joao Grimaldo | Delantero | 23 | Sparta Praga (RCH) |
| Juan Pablo Goicochea | Delantero | 21 | Juan Pablo II |
| Kenji Cabrera | Delantero | 23 | Vancouver (CAN) |
| Bassco Soyer | Delantero | 19 | Gil Vicente (POR) |
Una base que todavía necesita crecer
El grupo no tiene todavía la experiencia suficiente para ser considerado una selección consolidada. Algunos apenas comienzan a sumar minutos, otros buscan continuidad en sus clubes y varios todavía necesitan demostrar que pueden sostener su rendimiento en el máximo nivel. Pero justamente ahí está la importancia de estas convocatorias.
Menezes no solo está mirando a quienes hoy pueden resolverle un partido. También está observando a quienes podrían llegar a 2030 con una edad ideal para asumir responsabilidades.
Noriega, por ejemplo, ya dio el salto al fútbol brasileño después de su etapa en Alianza Lima y fue precisamente Menezes quien recomendó su contratación por Gremio. Fabio Gruber juega en Alemania y ya forma parte habitual de las convocatorias. Alfonso Barco encontró en Croacia una oportunidad para relanzar su carrera. Joao Grimaldo continúa su experiencia en Europa después de salir del fútbol peruano y Bassco Soyer, con apenas 19 años, representa uno de los proyectos de mayor proyección dentro del grupo.
En el torneo local también hay nombres que Menezes viene siguiendo de cerca. Matías Zegarra y Matías Lazo pertenecen a Melgar; Marco Huamán y César Inga han tenido participación con Universitario y Alianza Lima, respectivamente; mientras que Adrián Quiroz, luego de su etapa en Los Chankas, también se incorporó al cuadro crema.
El tiempo juega a favor
Pensando en el Mundial 2030, el escenario puede cambiar considerablemente. Los referentes actuales seguirán teniendo un papel importante mientras mantengan su nivel. Yoshimar Yotún, por ejemplo, representa experiencia y liderazgo, mientras que Pedro Gallese continúa siendo una figura de peso dentro del vestuario.
Pero una selección que quiera competir en el próximo proceso necesitará mucho más que los nombres que hoy sostienen al equipo. Necesitará jugadores que dentro de cuatro años hayan acumulado experiencia internacional, partidos importantes y, sobre todo, continuidad.
¡J𝘂𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗽𝗼𝗿 𝗻𝘂𝗲𝘀𝘁𝗿𝗮 𝗕𝗶𝗰𝗼𝗹𝗼𝗿! 🇵🇪❤️
— La Bicolor (@SeleccionPeru) September 30, 2026
⏱️𝗙𝗶𝗻𝗮𝗹 𝗱𝗲𝗹 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗼 #UnSentimientoQueNosUne pic.twitter.com/QP3OouJnNH
Ahí aparece el verdadero valor de este 51%. No significa que los 17 Sub 25 vayan a ser la base de Perú en 2030. Tampoco que todos vayan a consolidarse. Lo que sí representa es un universo que antes no tenía necesariamente el mismo espacio dentro de la selección y que ahora está siendo observado directamente por el comando técnico.
Menezes dijo que no llegó para revolucionar el fútbol peruano. Y quizá esa sea precisamente la clave para entender su trabajo hasta ahora. La revolución, si llega, no necesariamente tendrá que ser inmediata ni estruendosa. Puede construirse poco a poco, convocatoria tras convocatoria, mientras una generación que hoy todavía está buscando su lugar comienza a tomar el espacio que necesitará cuando llegue el momento de pensar seriamente en 2030.
Porque el próximo Mundial todavía está lejos. Y para Perú, quizá lo más importante sea que los jugadores que lleguen a ese momento ya no sean una promesa, sino una realidad.
********


