Respirar por la nariz parece un acto tan natural que pocas veces nos detenemos a pensar en cómo funciona. Sin embargo, para algunas personas, cada inhalación puede convertirse en una dificultad que afecta desde el descanso nocturno hasta el rendimiento durante una actividad física. Aunque el tabique desviado suele ser una de las primeras explicaciones cuando existe una obstrucción nasal, no siempre es el responsable de las molestias. El doctor Marco Romeo, cirujano plástico y reconstructivo, advierte que hay otras estructuras que también pueden dificultar el paso del aire y que, en ocasiones, reciben menos atención de la necesaria. Aquí te contamos todo sobre este tema super importante para tu salud.
Tres estructuras que pueden dificultar la respiración nasal
“Hay tres estructuras responsables de una mala respiración nasal”, explica Romeo en una entrevista con AS. Se refiere al tabique desviado, los cornetes hipertróficos y las válvulas nasales, tres componentes que cumplen funciones diferentes, pero que pueden influir directamente en la capacidad de respirar con normalidad. Identificar cuál de ellos está comprometido resulta importante para comprender el origen de la obstrucción y evaluar las alternativas de tratamiento.
El tabique nasal es la estructura que divide las dos fosas nasales. Cuando se encuentra desviado, puede reducir el espacio disponible para que circule el aire. Romeo señala que esta alteración “genera una obstrucción clara del paso del aire”. Por otro lado, los cornetes son estructuras internas que ayudan a acondicionar el aire inspirado, pero pueden dificultar su circulación cuando aumentan de tamaño. Como explica el especialista, estos “ocupan un espacio vital cuando están inflamados o son demasiado grandes”.
Las válvulas nasales: el problema que podría pasar inadvertido
Más allá de las alteraciones del tabique y los cornetes, el cirujano pone el foco en una zona que, según su experiencia, no recibe suficiente atención. “La tercera estructura, y la más ignorada, son las válvulas nasales”, sostiene. Estas áreas forman parte del mecanismo que regula el paso del aire hacia el interior de la nariz, por lo que cualquier estrechamiento o alteración en su funcionamiento puede afectar la respiración, incluso cuando no existe una desviación importante del tabique.
Para explicar su papel, Romeo compara la anatomía nasal con un sistema compuesto por dos válvulas. “Tienes la válvula externa, que son los orificios, y la válvula interna, que es donde está el problema que nadie está resolviendo”, afirma. La declaración pone de relieve la importancia de examinar el conjunto de estructuras nasales, en lugar de atribuir automáticamente todas las dificultades respiratorias a una sola causa.
Una dificultad que puede afectar la vida cotidiana
Cuando el aire no circula adecuadamente por la nariz, las consecuencias pueden sentirse en distintas actividades del día a día. Algunas personas experimentan molestias al hacer ejercicio, se fatigan con mayor facilidad o perciben que no logran respirar con comodidad. Según Romeo, estos síntomas pueden presentarse en pacientes con problemas respiratorios reales que no siempre encuentran una explicación clara para lo que sienten.
El especialista también cuestiona la atención que reciben las alteraciones de las válvulas nasales en el sistema público de salud. “Es curioso, pero a través de la Seguridad Social esta zona prácticamente no se trata ni se corrige nunca”, denuncia. A su juicio, mientras otras afecciones nasales sí reciben atención, las dificultades relacionadas con estas estructuras quedan relegadas, lo que puede prolongar las molestias de quienes necesitan una evaluación adecuada.
“Estamos hablando de personas con dificultades respiratorias reales”, recalca Romeo. Para el cirujano, no se trata únicamente de una incomodidad pasajera, sino de un problema que puede repercutir en el bienestar y la actividad física de los pacientes. Por ello, cuando la sensación de obstrucción persiste, es importante acudir a un especialista que evalúe las posibles causas y determine qué tratamiento corresponde en cada caso. La valoración médica permite distinguir entre alteraciones del tabique, aumento de los cornetes y problemas en las válvulas nasales, sin asumir que todas las dificultades para respirar tienen el mismo origen.


