La caída de un lado del rostro, la pérdida repentina de fuerza en los brazos o piernas y las dificultades para hablar pueden ser señales de un accidente cerebrovascular (ACV). Reconocer estos síntomas y acudir inmediatamente a un hospital es fundamental para evitar daños permanentes, advirtió el Servicio de Neurología del Hospital Regional Honorio Delgado de Arequipa.
Los especialistas alertaron que esta emergencia ocurre cuando se interrumpe repentinamente el flujo de sangre hacia una parte del cerebro, lo que puede provocar lesiones graves si el paciente no recibe atención médica oportuna.
Entre las principales señales de alerta también se encuentran la pérdida del equilibrio o dificultad para caminar y las alteraciones repentinas de la visión. Ante cualquiera de estos síntomas, la recomendación es solicitar ayuda médica de emergencia y trasladar al paciente a un hospital sin esperar a que las molestias desaparezcan.
La jefa del Servicio de Neurología, Isabel Camargo Salazar, explicó que el tiempo es determinante para el tratamiento. Según indicó, el paciente debe llegar al establecimiento de salud dentro de las primeras cuatro a cinco horas desde la aparición de los síntomas para recibir una evaluación y determinar el tratamiento adecuado.
Advirtió que cuando la atención médica se retrasa aumenta el riesgo de sufrir secuelas irreversibles, como la parálisis.
ADULTOS MAYORES TIENEN MAYOR RIESGO
Aunque un accidente cerebrovascular puede presentarse a cualquier edad, su incidencia es mayor en personas a partir de los 70 años. La especialista también señaló que se registran cuadros más graves en mujeres.
Entre los principales factores que aumentan el riesgo de sufrir un ACV figuran la presión arterial alta, la diabetes, el tabaquismo y la obesidad. Por ello, los médicos recomiendan controlar estas condiciones y mantener evaluaciones periódicas de salud.
Estas recomendaciones fueron difundidas durante una charla informativa organizada por el Servicio de Neurología del Hospital Honorio Delgado, dirigida a pacientes y usuarios del establecimiento, con el propósito de enseñar a reconocer los síntomas y actuar oportunamente ante una emergencia.
La recomendación principal es no esperar: si una persona presenta repentinamente alguno de estos síntomas, debe recibir atención médica de emergencia. No se debe aguardar a completar las cuatro o cinco horas para acudir al hospital.


