La Cámara de Comercio de Lima (CCL), a través de su Gremio de Comerciantes de Artefactos Electrodomésticos, presentó al Ministerio de Energía y Minas (Minem) las observaciones al proyecto que modifica el Reglamento Técnico sobre Etiquetado de Eficiencia Energética.
La CCL comparte plenamente el objetivo de brindar información clara sobre el consumo energético y promover el uso de equipos más eficientes. Sin embargo, considera que el proyecto no debería aprobarse en sus términos actuales, pues algunas de sus disposiciones podrían generar sobrecostos, restringir la competencia y reducir la oferta disponible para los consumidores, indicó a través de un comunicado.
Uno de los principales puntos de preocupación es la exigencia de que la certificación se realice exclusivamente mediante organismos acreditados por el Instituto Nacional de Calidad (Inacal). “La capacidad local actualmente disponible no sería suficiente para atender oportunamente la cantidad de modelos comercializados en el país. Según estimaciones del sector, para determinadas categorías un solo laboratorio podría requerir varios años para completar los ensayos necesarios”, apuntó.
Por ello, la CCL propone mantener el reconocimiento de certificados y ensayos emitidos por organismos extranjeros debidamente acreditados, conforme a los compromisos internacionales del Perú y las reglas de la Comunidad Andina. Esta medida permitiría evitar cuellos de botella, preservar la competencia y asegurar el abastecimiento del mercado, explicó.
Asimismo, plantea establecer plazos de adecuación vinculados a la disponibilidad real de laboratorios para cada familia de productos, permitir la comercialización de los inventarios existentes hasta su agotamiento y mantener la vigencia de los certificados ya emitidos hasta su vencimiento.
La Cámara de Comercio de Lima también cuestiona la obligación de presentar previamente los certificados ante el Minem como condición para comercializar los productos, pues esta disposición podría duplicar controles existentes y generar una nueva barrera administrativa. Como alternativa, propone implementar un registro virtual y público de certificados, con inscripción automática y que no condicione la comercialización.
Otro aspecto que debe revisarse es la prohibición absoluta de etiquetas energéticas de otros países. Para la CCL, resulta suficiente que la etiqueta peruana sea obligatoria, visible y predominante, evitando imponer costos adicionales de reempaque o reetiquetado cuando no existe riesgo de confusión para el consumidor.
La CCL considera, además, indispensable realizar un Análisis de Impacto Regulatorio completo antes de aprobar la norma. Según información del gremio, solo los ensayos iniciales de los modelos considerados podrían representar aproximadamente US$ 9.4 millones, sin incluir vigilancia anual, reetiquetado ni otros costos asociados.
La Cámara de Comercio de Lima reafirma que una regulación de eficiencia energética debe proteger al consumidor, pero también ser técnicamente viable, proporcional y compatible con la libre competencia.
En ese sentido, la CCL ha solicitado al Minem conformar un grupo de trabajo con el Gremio de Comerciantes de Artefactos Electrodomésticos, a fin de contribuir, desde la experiencia del sector, al diseño de una regulación eficiente que promueva el ahorro energético sin generar barreras innecesarias, reducir la oferta ni trasladar mayores costos a las familias peruanas.


