La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU) ya opera la primera etapa de un proyecto de carril exclusivo, en este caso bidireccional, orientado a ordenar el tránsito y mejorar el servicio del corredor Azul.
Este tramo abarca 1.5 kilómetros de las avenidas Garcilaso de la Vega y Arequipa, entre Paseo Colón y la calle Emilio Fernández, en el Centro de Lima. Los buses circulan en ambos sentidos por un carril, mientras que el otro está destinado a vehículos particulares con dirección a Miraflores.
Este modelo de carriles exclusivos abre una nueva etapa en el transporte público en la capital. Según ATU, esta nueva distribución vial se busca agilizar el transporte público y reducir la congestión en una de las principales vías de la capital. ¿Será una solución para el tráfico?
Resultados del carril en la avenida Arequipa
La ATU reportó resultados en el plan piloto del carril bidireccional para buses implementado en la avenida Arequipa.
Daniel Hermoza, vocero de la ATU, señaló que antes de la intervención el Corredor Azul movilizaba cerca de 70 mil pasajeros al día en la avenida Arequipa. Tras el inicio del carril exclusivo, la demanda habría aumentado alrededor del 5%, con lo que se habría superado los 77 mil.
Para la ATU, este incremento evidencia que una mayor velocidad de los autobuses puede hacer más atractivo el transporte público frente a otras alternativas.
La entidad indicó que, en horas punta, los autobuses demoraban entre 10 y 12 minutos en atravesar el tramo intervenido. Con la nueva operación, el tiempo de recorrido se reduce entre tres y cinco minutos.
La velocidad promedio de las unidades también se elevó. Antes del piloto, los autobuses circulaban a aproximadamente 9 kilómetros por hora durante los momentos de mayor congestión. Ahora, alcanzan unos 16 km/h, en algunos días, llegaron a registrar picos de hasta 19 km/h.
“Estamos llegando a los objetivos de este plan piloto, lo cual los indicadores muestran de manera positiva que esto se puede ampliar”, señaló el vocero.
Expansión a otras avenidas
El modelo de carriles exclusivos no se limitaría a la avenida Arequipa. La ATU analiza su aplicación en otras rutas estratégicas, aunque no necesariamente con la misma configuración bidireccional.
En la avenida Abancay ya funciona un carril bus piloto entre Amazonas y Nicolás de Piérola. De los cuatro carriles disponibles por sentido, dos próximos a la vereda, fueron destinados al transporte público y los otros dos al tránsito privado. Según la ATU, el tiempo de recorrido de los buses bajó de entre 20 y 25 minutos a 8 minutos.
El sistema en Abancay también contempla paraderos para taxis formales destinados a usuarios que salen del Centro de Lima o del Mercado Central. Sin embargo, la ATU reconoció que persisten invasiones de vehículos particulares en el carril bus, por lo que prevé reforzar la fiscalización.
En la avenida Javier Prado, la entidad analiza ampliar la segregación para el Corredor Rojo mediante carriles exclusivos convencionales, posiblemente ubicados en la parte central de la vía. En tanto, el denominado “Carril Bus Rosado” que opera en Tomás Valle, en el Callao, podría ampliarse al eje de Venezuela, Miguel Grau, Guardia Chalaca y Sáenz Peña, en coordinación con la municipalidad chalaca.
La ATU sostuvo que estas intervenciones buscan reorganizar la movilidad y fortalecer el transporte público, utilizado por cerca del 70% de la población. Los carriles exclusivos serían una medida de corto y mediano plazo para reducir viajes en auto y taxi, mientras se desarrollan proyectos mayores, como nuevas líneas de metro y sistemas ferroviarios, como el Metro de Lima y Callao.
“En la avenida de Arequipa solamente nos tardamos en aplicarla en 15 días. No construimos nada nuevo, solamente implementamos dos paraderos y todo lo resto fue señalización”, señaló.
En ese sentido, la entidad ha realizado estudios sobre todo el eje de la avenida Arequipa y no únicamente sobre el tramo que actualmente forma parte del plan piloto. Según Daniel Hermoza, el recorrido completo del Corredor Azul por esta vía puede tomar entre una hora y una hora con veinte minutos durante las horas punta. La proyección es que un carril bidireccional implementado en toda la vía reduzca ese trayecto a aproximadamente 30 minutos, lo que representaría cerca de la mitad del tiempo actual de viaje.
Sin embargo, la ampliación no sería inmediata, sino gradual y por etapas. La ATU deberá evaluar las condiciones particulares de cada tramo, especialmente los accesos a edificios, cocheras, comercios y otros predios ubicados junto a la vía, principalmente en Lince, Miraflores y San Isidro.
Antes de extender el carril exclusivo, la entidad analizará mecanismos para controlar los ingresos y salidas vehiculares sin perjudicar la operación de los buses ni generar riesgos. También realizará estudios de tráfico, monitoreo, ajustes semafóricos y evaluaciones del impacto sobre vías transversales, avenidas paralelas y predios colindantes.
Impacto en vías alternas
Uno de los principales impactos respecto al carril bidireccional es el aumento de la congestión en avenidas cercanas, como Petit Thouars y Arenales, debido a que parte del flujo vehicular privado se desviado desde la avenida Arequipa.
Hermoza afirmó que la ATU previó este efecto como parte del plan piloto. En el caso de Petit Thouars, señaló que la avenida cuenta con cuatro carriles, lo cual puede soportar una mayor circulación de vehículos. Sin embargo, indicó que la congestión no depende únicamente de la cantidad de autos, sino también de determinadas conductas y fallas de gestión vial.
Entre los factores detectados por la ATU se encuentran:
- El estacionamiento indebido de vehículos junto a las veredas, pese a la prohibición existente.
- La invasión de intersecciones y maniobras que interrumpen el paso de otros autos.
- La detención de vehículos en lugares inadecuados, que genera un “efecto acordeón”: un auto frena, los siguientes reducen la velocidad y se forma una cola vehicular.
- La operación de colectivos que recogen y dejan pasajeros en cualquier punto de la vía.
- La falta de sincronización o ajustes suficientes en el sistema de semáforos.
Hermoza explicó que la ATU viene monitoreando el comportamiento del tránsito mediante drones y conteos vehiculares. A partir de estas observaciones, la entidad busca identificar puntos críticos de congestión y aplicar correcciones.
Ajuste a semáforos
La ATU, además, se encuentra trabajando con la Municipalidad de Lima para realizar ajustes semafóricos, sobre todo en el cruce de 28 de Julio, considerado uno de los puntos que recibe mayor carga vehicular por la convergencia de flujos provenientes de Grau, Petit Thouars, Brasil, Salaverry y otras vías.
Además, se estudian posibles cambios de sentido en calles transversales y la creación de pares viales entre Petit Thouars, Arequipa y Arenales para redistribuir los desplazamientos y reducir la congestión.
Por otro lado, respecto a la problemática de los colectivos, Hermoza explicó que el objetivo de la ATU no es depender exclusivamente de sanciones, multas o internamientos de vehículos para combatir el transporte colectivo informal. La estrategia consiste en mejorar el transporte público formal para reducir progresivamente la demanda de los colectivos.
El costo del Corredor Azul, de aproximadamente S/ 2. 45, con el de algunos colectivos, que puede variar entre S/ 6 y S/ 7.
La ATU busca que el Corredor Azul y otros servicios formales sean competitivos en velocidad, costo, orden y seguridad. El carril exclusivo busca eliminar la “fricción” entre buses y colectivos, evitar que estos bloqueen el paso de las unidades del corredor y ofrecer un servicio más “atractivo” para los pasajeros.
