El ministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana de Ecuador, Roberto Kury Pesantes, afirmó que los presidentes Daniel Noboa y Keiko Fujimori “comparten una misma visión de país” y que esto ha hecho que la relación bilateral entre Quito y Lima sea “más fluida”.
Agregó que el gabinete binacional entre Ecuador y el Perú, que se realizará este martes, debe ayudar a profundizar la cooperación en inteligencia para hacerle frente a las redes criminales transnacionales.
— En los últimos tres años, el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, se ha reunido con los mandatarios peruanos Dina Boluarte, José Jerí y ahora con Keiko Fujimori. Más allá de la crisis institucional en Perú, se mantuvo este mecanismo. ¿Por qué era importante hacerlo?
Los gabinetes binacionales partieron del Acuerdo de Paz que se hizo en Brasilia en 1998 y ha sido una herramienta importante, ha sido un mecanismo muy bueno para fortalecer los temas que competen a ambos países. Al compartir frontera se tienen temas en comercio, inversión, seguridad fronteriza y movilidad humana. En la frontera hay zonas críticas donde hay que colaborar y trabajar en conjunto. Más allá del presidente de que esté, tanto en Ecuador o en el Perú, ya tenemos 28 años haciendo estos gabinetes binacionales que han sido muy importantes para fortalecer la relación entre ambas naciones.
— ¿Cómo se encuentra la relación bilateral entre ambos países?
Muy buena, la verdad, nosotros vinimos a la posesión de la presidenta Fujimori. La presidenta Fujimori y el presidente Noboa comparten una misma visión de país y cuando compartes visiones, la relación es mucho más fácil y fluida. Las relaciones bilaterales están muy bien. Por ejemplo, las exportaciones de Ecuador hacia el Perú entre enero y junio de este año han crecido un 50% en comparación al mismo tiempo en el 2025. Está por US$670 millones […] Tenemos desafíos en la seguridad fronteriza, donde ambos países combatimos a grupos de delincuencia organizada.
— En el último Gabinete binacional, en diciembre pasado, Noboa y Jerí suscribieron un acuerdo para cooperar en el combate a la minería ilegal y para reforzar la seguridad fronteriza. ¿Cuáles son los avances que se han dado desde entonces?
Ambos países tienen que combatir contra los grupos de la delincuencia organizada, que no son grupos solamente locales, sino transnacionales y, por ello, hay que combatirlos de manera transnacional. Tenemos el tráfico de narcóticos, el tráfico de armas, la minería ilegal. Esos son los desafíos más comunes. ¿En qué tenemos que mejorar? En inteligencia, sobre todo, y en cooperación. Fortalecer las fronteras no solo requiere tener mayor seguridad, armamento, sino también proteger [estos espacios] para que exista una movilidad humana más ordenada y de forma más ágil. Y que, a su vez, no dificulte el comercio, pero que proteja la frontera contra personas que no queremos que crucen las fronteras. Se han dado avances, pero tenemos que trabajar todavía bastante en las fronteras, en ciertos puntos, los centros binacionales fronterizos que sirven como un filtro.
— ¿Cuáles son las expectativas de Ecuador respecto al gobierno de Keiko Fujimori? ¿Qué temas, por ejemplo, de la cooperación les interesa acentuar en este nuevo Gabinete Binacional?
Las expectativas son que colaboremos como países hermanos. Las oportunidades son muchas y voy a hablar de distintos pilares. Si hablamos del pilar de la economía buscamos que se agilice el comercio entre Ecuador y el Perú. Uno de los puntos de los que vamos a hablar en el gabinete binacional es mejorar los trámites y digitalizarlos. Por ejemplo, con los certificados de origen para que los productos ecuatorianos o peruanos pueden ir a sus respectivos países vecinos de manera más ágil. Hay empresas peruanas importantes en Ecuador ya hace algún tiempo y están invirtiendo en el país […]
— ¿Qué acciones concretas pueden implementar el Perú y Ecuador frente al crimen organizado y que se puedan consolidar en el gabinete binacional?
En el área de seguridad, compartimos la frontera. Entonces, el Perú tiene que proteger su frontera norte y Ecuador proteger su frontera sur, no solo con armamento, sino con inteligencia y cooperación. A lo que me refiero con compartir inteligencia es, por ejemplo, ver el flujo del dinero, hacer rastreos, sobre todo para quitarle ese dinero y el oxígeno a grupos transnacionales [de crimen organizado]. También [debe darse] cooperación entre las fuerzas armadas y la policía nacional para buscar a las personas de alto valor, que son líderes de estos grupos. Esas son primeras acciones concretas que ambos países tienen que trabajar para combatir este desafío que tienen en común.
— En Ecuador ya se ha comenzado a sentir los efectos de El Niño. ¿Qué tipo de políticas conjuntas pueden llevar a cabo Quito y Lima para enfrentar este fenómeno?
La cooperación [frente a El Niño] tiene que ser proactiva y preventiva, no post mortem, ya cuando se viene el deslave y digamos que la tragedia ocurrió. Lo que se busca es trabajar y cooperar entre ambos países para hacer obras para prevenir y proteger las zonas más vulnerables. Entonces, cuando existe cooperación, esto se agiliza de manera más expedita.
— A inicios de 2024, el gobierno de Noboa declaró a 22 organizaciones criminales como terroristas, entre ellas Los Choneros, Los Lobos y Los Lagartos, entre otros. Hoy, la administración de Keiko Fujimori ha solicitado facultades al Congreso para seguir esa ruta. ¿Desde la experiencia de Quito, esta acción ha tenido resultados concretos? ¿El Estado ecuatoriano tuvo mejores resultados?
Sí, ha tenido mejores resultados. Denominarlos como grupos delincuenciales y a algunos hasta de grupos terroristas claro que ayuda. Repito, estos grupos no son locales, son grupos transnacionales y cuando ya se les denomina de cierta manera, ya sea delincuenciales o terroristas, la cooperación de otros países es más ágil. Nosotros cooperamos, por ejemplo, no solo con Estados Unidos, sino como Emiratos Árabes, Italia, España y con Colombia y el Perú.
Denominar [a las redes criminales] como terroristas ya levanta una alerta más grande en estos otros países que te ayudan y que te colaboran con inteligencia para defenderse y hasta, en ciertos casos, agarrar a estas personas de alto valor que están viajando por el mundo y que uno necesita ubicarlos.
— ¿El gobierno de Ecuador sabe qué redes de crimen organizado de su país operan también en el Perú y en la frontera?
Existe ya una cooperación y una colaboración entre las fuerzas armadas y la policía nacional de ambos países. Se comparte información y hay una ayuda mutua, justamente para encontrar a estas personas que denominamos de alto valor dentro de estas organizaciones [de crimen] transnacionales. Entonces, sí, la cooperación y la ayuda es importante y es indispensable. Si estas organizaciones, si estos grupos de la delincuencia organizada son transnacionales, nosotros también tenemos que juntarnos y combatirlos de forma transnacional.
— En América del Sur, salvo Brasil y Uruguay, los gobiernos que han sido elegidos son de derecha. ¿Cómo interpreta esa situación?
Lo interpreto de manera positiva. Que exista hoy en día, no voy a decir una coalición, pero sí una misma visión de derecha es algo que se da muy pocas veces. La dinámica con todos los países, hasta con Uruguay y Brasil, es muy buena. Ecuador ha recibido las visitas de los presidentes Milei (Argentina), Peña (Paraguay), Mulino (Panamá), entre otros. Entonces, uno ya siente esa apertura y cómo se comparte esa visión. Hay tantas oportunidades entre los países de Latinoamérica y al mismo tiempo desafíos […] Todo esto incentiva el comercio, la inversión, pero si no hay seguridad no hay nada.
— Ecuador al igual que el Perú se ha integrado al Escudo de las Américas. ¿Cuál es el límite? ¿Hasta dónde puede actuar Estados Unidos en la región?
El Escudo de las Américas no es de Estados Unidos, son 12 países [lo que lo conforman], la iniciativa fue de Estados Unidos, es verdad, pero tenemos a varios países de Latinoamérica que son miembros. Y con Estados Unidos lo que hay es una cooperación en materia de seguridad inicialmente. La segunda parte del Escudo de las Américas la llamamos el pilar de la prosperidad. Y vuelvo a decir, sin seguridad no hay nada. El primer paso es la seguridad, pero a partir de eso necesitamos generar progreso e inversión. La inversión genera empleo y eso genera bienestar. La cooperación con Estados Unidos es eso, es una cooperación que se maneja en conjunto con la policía y las fuerzas militares de Ecuador.
— La llegada de drones Reaper de Estados Unidos a Ecuador se enmarca en la estrategia del Escudo de las Américas y servirá para combatir el narcotráfico, pero se dice que esta vigilancia y misión podría ir más allá y lesionar la soberanía del país. ¿Qué dice sobre esas críticas?
Lo que usted acaba de decir, “se dice”, pero si vamos a interpretar cualquier colaboración como una pérdida de soberanía, entonces dentro de ese mismo marco vamos a decir que si mañana llega una comitiva de salud también se está interviniendo nuestra soberanía. Si viene una comitiva de tecnología, también están interviniendo nuestra soberanía. En Ecuador tenemos una política exterior muy pragmática donde sabemos que se necesita colaboración en áreas de interés nacional. No es una pérdida de soberanía, más bien es una colaboración. Y en el caso de seguridad es una coordinación con la policía y las fuerzas armadas.
— China es el mayor socio comercial del Perú y el segundo en Ecuador (primero en exportaciones no petroleras). ¿En el contexto de la doctrina “Donroe”, cómo mantiene Quito las líneas separadas en su relación con China y Estados Unidos?
A ver, ahí como que nos empujan a que tenemos que tomar un bando, ¿no? Si es China o Estados Unidos. Nosotros no tomamos ningún bando. Nosotros tomamos el bando de los ciudadanos ecuatorianos y de su bienestar. Estados Unidos es muy consciente de que Ecuador exporta muchos productos a China, como también a Rusia, a la Unión Europea y al mismo Estados Unidos. Y no es que uno está tomando un bando, simplemente uno está haciendo comercio.
Estados Unidos hace lo mismo, importa muchísimo desde China y tiene una relación comercial importantísima con China. Diría que el primer socio comercial de China es Estados Unidos y viceversa […] Ecuador no toma ningún bando, más bien el Ecuador toma el bando de sus ciudadanos y eso tanto China como Estados Unidos lo saben. Y así como ellos mismos hacen comercio entre ellos, Ecuador hace comercio con Estados Unidos y China también.
— María Corina Machado, lideresa de la oposición venezolana y premio Nobel de la Paz, ha referido que “la fecha de la elección presidencial es la fecha de la liberación”. ¿Venezuela está lista para ir a elecciones democráticas?
Mire, este tipo de transiciones son complejas, no son transiciones que de un momento a otro uno pueda hacer. Ecuador siempre estará a favor de la democracia, a favor de la libertad y, sobre todo, de la decisión de los ciudadanos. En algún momento tienen que haber elecciones. Esperemos que esas elecciones sean pronto y nosotros deseamos pues lo mejor para el pueblo venezolano.
— ¿Cuál es su balance de cómo la administración del presidente Trump ha manejado la situación de Venezuela tras la salida de Nicolas Maduro?
Es una respuesta compleja la que me está haciendo. Nosotros vemos desde afuera las cosas, pero cuando uno está dentro del país se da cuenta también de otras realidades. No pudiera decir ahorita y hacer un juicio de valor sobre si lo está haciendo bien o lo está haciendo mal. Lo que sí creo y es la posición, creo de todo Latinoamérica, es que gobiernos que no son democráticos, como lo que tenía antes Venezuela, no es lo que queremos. Venezuela está en una transición y esperamos que esta se dé en tiempo y forma con elecciones soberanas, libres y democráticas. Que los ciudadanos de Venezuela escojan el futuro que ellos quieran tener.
— ¿Y cuál es la salida a la crisis de la migración venezolana?
Las crisis migratorias se dan por una problemática que conocemos, la falta de seguridad y de equidad. Entonces, hay que empezar por ahí, hay que empezar con poder dar seguridad a los ciudadanos de cada país. El segundo paso es generar prosperidad y empleo. Pero es una transición, usted puede construir una casa en un año o dos años, pero la puede destruir en una semana. Igual es acá, una sociedad que ha estado con tantos problemas durante ya casi tres décadas [ya pasa] de repente a hacer una transición y que, de un momento a otro, se solucionen todos los problemas migratorios, de empleo, seguridad, salud y educación, eso no es posible.
Se debe seguir trabajando en una transición de gobierno ordenada y que permite generar bienestar a los ciudadanos [de Venezuela]. Eso toma tiempo. El problema migratorio no se va a solucionar de un día para el otro.
— ¿Cómo van las relaciones entre Ecuador y México, reducidas al mínimo desde el incidente en la embajada mexicana en Quito en abril de 2024? ¿Cree que con el gobierno de la presidenta Sheinbaum habrá opciones de mejora?
Ecuador ha sido muy claro. El presidente Noboa dio una entrevista y dijo abiertamente que él está dispuesto a retomar conversaciones y relaciones con México. La presidenta de México dijo que ella no estaba en ese punto todavía. Ecuador es un país de paz. Creo que todos tenemos suficientes problemas internos para andar generando problemas externos. Y cuando sea el momento y México esté dispuesto, nosotros tendremos conversaciones [para] volver a tener una relación diplomática. Ecuador aprecia mucho a los ciudadanos mexicanos. Históricamente, hemos tenido una relación muy buena y ojalá esto se pueda superar pronto.
— La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) le solicitó al gobierno de Ecuador cesar el “hostigamiento estatal contra medios y periodistas críticos”. Esto tras el fin de la edición impresa del diario “Expreso”, que ha denunciado presiones de la administración de Noboa. ¿Por qué una empresa estatal con 2,56% de acciones intervino ese diario?
Ahí sí no pudiera decirle, yo no conozco los detalles de la intervención. Pero me sorprende mucho que se diga que hay un hostigamiento en Ecuador, si hubiera hostigamiento [contra la prensa] no hubiera tanta crítica, más bien la gente es libre de decir y opinar. Pero, sobre la intervención del diario Expreso, honestamente no tengo información para responderle.
— El presidente ejecutivo de Expreso, Galo Martínez, ha denunciado que el gobierno ha amenazado a los clientes del diario. “Nos han llamado a pedir disculpas porque no pueden anunciar con nosotros, porque nos han dicho que están amenazados de que les van a enviar el Servicio de Rentas o a la Unidad de Lavado de Activos”, refirió. ¿Qué responde el gobierno ecuatoriano a esa acusación?
Bueno, que lo demuestre. Es fácil decir cosas sin pruebas, pero no sé qué responder a las declaraciones del señor Galo Martínez. Lo que sí le pudiera decir es que, si hubiera una represión sobre los medios, nadie opinara, no hubiera oposición y nadie dijera muchas cosas que se dicen y que abiertamente dicen en distintos medios, en las noticias y en las redes sociales. El diario Expreso cerró, por lo que había escuchado, por problemas económicos.


