Cafeladería 4D busca ampliar su negocio más allá de los helados, pero sin negociar uno de los atributos que Ana María Bugosen, gerente general de la cafeladería, considera irrenunciables: la calidad. La cadena ha fortalecido su oferta de alimentos salados y saludables y ahora prepara una nueva apuesta comercial. ¿Cómo busca llevar su propuesta a un mercado distinto sin perder aquello que la diferencia?
4D prepara su ingreso al negocio del catering corporativo, con una oferta de mini wraps, pasteles y empanadas para reuniones de directorio y eventos privados. A diferencia de su experiencia previa en el canal HORECA, donde abastecía de café a hoteles y helados a restaurantes, esta iniciativa busca atender directamente eventos y reuniones corporativas (B2B).
El servicio aún está en etapa de ajustes y tuvo una primera prueba durante la inauguración de su local boutique en el Jockey Plaza, a fines de septiembre.
“Estamos todavía en ajustes pero próximanente nos veremos en este mercado”, señaló Ana María Bugosen, gerente general de 4D.
La cafeladería apunta a distintos sectores, incluido el retail. En el evento de inauguración, que reunió a más de 50 invitados, ofreció los productos en formatos pequeños y evaluó su conservación y presentación durante el servicio.
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4D apuesta por el formato de lujo sin multiplicar sus locales
El nuevo formato de 4D boutique apuesta por una estética más sofisticada, con iluminación cálida y espacios acogedores. La idea es que los clientes no solo vayan a consumir, sino que encuentren un lugar donde quedarse, desde una reunión con amigos o en familia hasta un encuentro de trabajo.
“No es que se busque un resultado con 4D boutique”, sostuvo Bugosen. “El formato boutique se origina porque el lugar, el público, la acogida, el espacio y el tamaño se presta. La experiencia es el core y su concepto es exclusividad”, explicó Bugosen.
En esa línea, la cafeladería no planea replicar el modelo de manera indiscriminada. Si bien no descarta una próxima apertura para lo que resta del año, va a depender de que cumpla con todas las careacterísticas enumeradas.
“4D puede crecer hasta el 40% en 2026. Todo es posible”, estimó Bugosen. “Una expectativa vinculada al nuevo formato, creado para dar una mejor experiencia y hacer algo más exclusivo para nuestros clientes premium.”
4D espera cerrar 2026 con un crecimiento de 30%, aunque Bugosen no descarta llegar a 35% si el calor se mantiene en los próximos meses. Asimismo, atribuyó parte del avance al fenómeno de El Niño y a la falta de invierno, factores que favorecieron las ventas de helados. Esta categoría creció 30% en el acumulado del año, con alzas de entre 35% y 38% en algunos meses, mientras que la línea de wraps registró un avance similar.
También descartó regresar a provincias por ahora, pese a que tuvo una fuerte demanda en Arequipa antes de la pandemia.
4D enfrenta mayores costos y evalúa mudar su planta para sostener su expansión
Ahora bien, el alza de los insumos presiona los costos de 4D, que busca absorber parte de los incrementos antes de trasladarlos al consumidor y Bugosen reconoce que algunos cambios en los precios son inevitables. El food cost de ciertos helados llega al 68%, mientras que en los de menor costo se sitúa entre 42% y 45%.
“Nosotros asumimos gran parte del costo, pero hay cosas que se tienen que trasladar al precio”, explicó Bugosen.
La cafeladería no contempla reducir el tamaño de los conos ni las porciones para contener el impacto. Por el contrario, busca mantener la calidad de los ingredientes, uno de los atributos que distingue a la marca.
Aún está pendiente conocer cuánto pagará por sus próximos lotes de insumos importados, por lo que Bugosen no descarta nuevos ajustes de precios.
Otro de los frentes que 4D tiene en evaluación es el traslado de su planta, actualmente ubicada en Miraflores. La posibilidad de mudarse a Lurín o Pachacámac responde a los elevados costos de operar en el distrito, además de las necesidades de almacenamiento y el gasto eléctrico.
Y es que la capacidad de producción, el equipamiento y el personal no son el principal obstáculo; el reto está en el espacio para almacenar y en los costos asociados a la operación.
No obstante, evitó comprometer una fecha para la mudanza. La ejecutiva explicó que prefiere hablar de proyectos cuando exista mayor claridad sobre su ejecución, para no adelantar información que después pueda cambiar.
Finalmente, reveló que aún mantiene conversaciones con interesados en Japón y países árabes, aunque todavía no ha cerrado acuerdos. Mas el desafío es anticipar las necesidades de producción antes de dar ese paso.
”Quizá tendríamos que ampliar nuestra planta de producción a un espacio mucho más grande pero vamos paso a paso”, agregó.
Así, la internacionalización no figura entre los planes a corto plazo. La gerente general situó esa posibilidad en un horizonte aproximado de cinco años, aunque dejó abierta la opción de que las conversaciones avancen antes.


