Para Viviana Nuñez, encontrar una doctora que hable español y comprenda sus raíces es fundamental. Por eso eligió a la doctora Andrea Bañuelos Mota, quien no solo puede comunicarse con ella en su idioma, sino que también conoce parte de su cultura. “Porque es bilingüe y siento que me entiende un poco más porque comprende la cultura”, explicó Nuñez.
Mota es hija de inmigrantes mexicanos y la primera persona de su familia en convertirse en médica. Su padre trabajaba como jardinero y su madre se dedicaba a limpiar casas. Ambos tuvieron que priorizar el trabajo desde jóvenes, por lo que no pudieron terminar la educación primaria en su país de origen.
“Mis padres no completaron la escuela primaria en su país de origen porque necesitaban trabajar para mantener a su familia”, contó la doctora en conversación con NBC4.
Asimismo, recordó una historia que su madre le compartió cuando ella tenía unos ocho años: “Mi mamá una vez contó una historia cuando yo tenía unos 8 años, cuando compartió que realmente quería ser enfermera, pero no pudo convertirse en enfermera porque tenía obligaciones con su familia”.
El esfuerzo detrás de su sueño de ser doctora
La historia de su madre marcó a Mota, quien decidió seguir adelante con sus propios objetivos. Gracias a su esfuerzo, obtuvo el título de Medicina en la Universidad del Sur de California (USC) y actualmente trabaja en Kaiser Permanente, en Mission Hills, California.
Además de atender a sus pacientes, dedica parte de su tiempo a orientar a estudiantes que desean ingresar a la carrera de Medicina.
Para Nuñez, contar con una profesional hispana también tiene un significado especial. “Me hace sentir muy orgullosa tener una doctora hispana porque es difícil para nuestra cultura tener esos sueños”, señaló, al destacar el valor de ver a alguien con raíces similares alcanzar una meta profesional.
Orgullo por sus raíces y por el camino recorrido
Mota reconoce que el camino no ha sido sencillo, pero encuentra motivación en los valores que aprendió de su familia y en la perseverancia de su comunidad.
“Realmente encuentro fuerza y motivación en el deseo de mi cultura de hacer siempre lo mejor posible, de seguir adelante para alcanzar todo lo que podamos, apoyar a mi familia y poder representar mi cultura en este ámbito que he elegido”, señaló.
La doctora también dijo sentirse agradecida por el apoyo recibido a lo largo de su vida y su carrera. “Estoy muy agradecida y orgullosa de mi familia y de mi familia extendida, pero también de mi familia aquí en Kaiser Permanente, que incluye a todos mis colegas, compañeros de trabajo y nuestros pacientes”, afirmó.


