Un grupo de arqueólogos descubrió cinco dados y 29 pequeñas tarjetas de un antiguo juego chino en los restos de un barco hundido frente a la isla de Takashima, en la prefectura de Nagasaki, Japón. Los objetos ofrecen una nueva perspectiva sobre la vida de los soldados durante uno de los intentos de invasión mongola al país asiático.
La embarcación se hundió durante la batalla de Koan, en 1281, cuando las fuerzas de la dinastía Yuan, liderada por los mongoles, intentaron conquistar Japón. El hallazgo corresponde al tercer naufragio identificado en la zona y podría revelar detalles sobre las actividades cotidianas de quienes participaron en aquella campaña militar, según informa MainichiJapan.
Un antiguo juego chino entre los restos del barco
La junta educativa de la ciudad anunció el 28 de octubre la recuperación de los objetos. Entre ellos se encuentran 29 tarjetas de koppai, un juego originario de China cuyas piezas son consideradas precursoras de las fichas del mahjong.
Un dado que se cree que se utilizaba con fines recreativos, hallado en un naufragio de la invasión mongola. Foto: Junta de Educación Municipal de MatsuuraCada tarjeta mide aproximadamente 3 centímetros de largo y 1,5 centímetros de ancho. Según los investigadores, estos elementos habrían sido utilizados para entretener a los tripulantes durante la travesía.
"Las tarjetas de koppai, consideradas precursoras de las fichas del mahjong, probablemente se utilizaban con fines recreativos", explicó Yoshifumi Ikeda, profesor de arqueología de la Universidad Kokugakuin, quien dirigió la investigación junto con el gobierno municipal de Matsuura.
Se trata de la primera vez que se encuentran posibles piezas de juegosen el sitio arqueológico submarino de Takashima.
El barco pudo funcionar como una embarcación nodriza
Los investigadores también analizaron las dimensiones de la nave. La sección trasera que permanece conservada mide unos 15 metros, mientras que Ikeda estima que el barco completo alcanzaba aproximadamente 30 metros de longitud.
Por su tamaño, el arqueólogo considera que pudo funcionar como una embarcación nodriza, equipada con espacios habitables para sus ocupantes. "Los descubrimientos ofrecen una visión de la vida durante la guerra", señaló Ikeda.
Hasta el momento, se han identificado tres naufragios en las aguas de Takashima. El primero fue confirmado en 2011 y habría medido unos 27 metros. El segundo, descubierto en 2015, superaba los 20 metros.
El tercer barco, confirmado en 2024, comenzó a ser investigado el 2 de octubre. Su estudio permite reconstruir parte de la historia de la invasión mongola y conocer aspectos de la vida de quienes participaron en ella.


