La Amazonía peruana está encontrando una mayor demanda internacional por sus productos, pero existen dos principales “cuellos de botella“ que dejan que algunas oportunidades de negocio queden desaprovechadas.
Uno de los principales problemas es la falta de conectividad que genera complicaciones para trasladar productos y, por ende, mayores costos en una oferta que ya tiene el interés de compradores de Asia, Europa y Latinoamérica, señaló Teresa Mera, presidenta ejecutiva de la Comisión de Promoción del Perú para la Exportación y el Turismo (PromPerú).
“La conectividad es un factor muy importante porque muchas veces puede determinar que un producto sea o no sea competitivo en los mercados internacionales. Los costos logísticos muy altos determinan que todas las ventajas que conseguimos al haber obtenido un arancel cero, un acuerdo comercial y la mejora en los procesos a través de las capacitaciones a los productores se pierdan”, comentó a Gestión en el marco de Expo Amazónica Ucayali 2026.
El problema se vuelve más evidente en una región donde las condiciones de transporte no son las mismas para todos los productores. Si bien Pucallpa cuenta con una carretera que permite facilitar la salida de la producción, hay otras localidades de la Amazonía que dependen únicamente de los ríos para movilizar sus productos.
Ese tiempo adicional también tiene un impacto económico para el exportador. En un mercado internacional donde los productos compiten no solo por calidad, sino también por precio y capacidad de entrega, la demora en trasladar la mercadería termina incorporándose al costo de la operación.
“En el comercio el tiempo es importantísimo (…) Hay otros pueblos de la Amazonía que solamente tienen ríos y toma días llegar de un lado a otro. Ese tiempo muerto es costo en el comercio internacional”, sostuvo.
- LEA TAMBIÉN: Exportaciones peruanas alcanzarían otro récord: MEF apuesta por US$ 100 mil millones en 2026
Pero la logística no es la única imitación. Otro problema que enfrenta la Amazonía es la falta de industria para transformar algunos de sus productos y venderlos con un mayor nivel de procesamiento.
Una de las oportunidades que aún no se están aprovechando debido a la falta de plantas de procesamiento es el comercio de extractos y aceites esenciales obtenidos de maderas y frutos amazónicos, señaló Mera.
“Los extractos, los aceites esenciales de madera, de ciertos frutos, tienen una demanda internacional enorme porque se utilizan para alimentos, para la industria cosmética, pero no estamos aprovechando este producto que es tradicional también de la Amazonía, particularmente en toda su dimensión (…) No tenemos plantas de procesamiento, de extracción del aceite para poderlo comercializar”, refirió.
Otro tipo de productos que podrían incorporarse a la oferta amazónica, pero requieren de una industria son los frijoles. Según explicó, las variaciones en el curso de los ríos dejan un suelo rico que permite cosechas de frijoles en un periodo corto.
Por el momento, Mera señaló que ya ha conversado con otras instituciones vinculadas al sector agro para evaluar de qué manera se podría diseñar un plan para este tipo de productos.
yt:yEQxs0gEOrc
¿Amazonía preocupada por próxima reglamentación?
Mientras estas oportunidades todavía buscan consolidarse, los exportadores amazónicos también tienen que enfrentar nuevas exigencias en uno de sus principales mercados de destino.
Consultada sobre si la entrada en vigencia de estas exigencias podría afectar las exportaciones amazónicas, Mera señaló que se realizó un trabajo previo entre el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) y el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), por lo que esperan que no haya una afectación significativa.
“Este trabajo se ha hecho, así que estamos listos (…) En todo caso, no creo que se dé un cierre al mercado europeo porque buena parte de las cooperativas de los exportadores de esos mercados tienen la tarea hecha”, comentó.
Rueda de negocios
Por otro lado, PromPerú informó que la rueda de negocios de Expo Amazónica Ucayali 2026 contó con 30 empresas compradoras provenientes de Asia, Europa y Latinoamérica.
Según detalló PromPerú, se observó interés para importar productos peruanos a los mercados de China, Taiwán, Corea del Sur, Alemania, España, Rusia, Francia, Grecia y Croacia, así como de otros países vecinos como Brasil, México y Chile.
Los compradores llegaron, principalmente, en búsqueda de productos como café y cacao, pero también mostraron interés por madera, productos derivados del biocomercio y artesanías. Con ello, la rueda deja US$ 1.4 millones en contratos cerrados y otros US$ 14 millones en compromisos o expectativas de cierre.


