Frente al reciente interés del gobierno de los Estados Unidos por estrechar sus vínculos con el Perú y América Latina, el embajador Álvaro Vargas Llosa mencionó que esta postura responde a una estrategia para asegurar su transición tecnológica y energética. Según el diplomático, el país norteamericano busca recuperar el terreno perdido ante la influencia asiática al reconocer que "durante mucho tiempo ningunearon a América Latina". Para Vargas Llosa, el interés de Washington es natural y no debe ser visto como una amenaza a la independencia del país. "Que los países quieran ganar cuando hacen, intensifican sus relaciones, eso no solamente no está mal, eso es el abc de la diplomacia, esa es la historia de la humanidad, de la relación entre naciones (...). Claro que Estados Unidos quiere ganar algo, pero eso no nos hace ningún daño (...). Tenemos 10 minerales críticos que son importantes para esa transición en Estados Unidos y los tienen aquí nomás, a la vuelta de la esquina, en América Latina", dijo en Ampliación de Noticias de RPP.El diplomático ilustró el cambio de paradigma al recordar la concepción del Megapuerto de Chancay, donde los empresarios peruanos buscaron capital estadounidense por casi 10 años sin éxito, lo que permitió el ingreso de inversionistas chinos. Hoy, aseguró Vargas Llosa, ese desinterés estadounidense ha quedado en el pasado.
Para Vargas Llosa, el interés de Washington es natural y no debe ser visto como una amenaza a la independencia del país. | Fuente: RPP
Relocalización productiva y la meta de triplicar el comercioUn factor determinante en esta nueva política exterior es el proceso de relocalización de las cadenas de producción estadounidenses, que durante años se habían trasladado a Asia y ahora buscan instalarse en zonas geográficamente más cercanas. "América Latina se convierte en ese caso en el escenario ideal. En un momento dado, evidentemente, México, por la vecindad inmediata, pero hoy día otros países también y Perú es uno de ellos. Entonces hay un reposicionamiento total de América Latina en la lista de prioridades de Estados Unidos", aseveró.
Al respecto, Vargas Llosa fijó una meta económica ambiciosa para su gestión: "El Perú tiene hoy día un comercio de más o menos 20 mil millones de dólares con Estados Unidos. Tenemos que triplicar ese comercio". Asimismo, enfatizó que buscarán atraer un mayor volumen de capitales norteamericanos, los cuales consideró "muy pobres en comparación con los que podríamos tener". En cuanto a los temores de una posible pérdida de soberanía al aliarse con Estados Unidos o aceptar su cooperación en temas de seguridad, el embajador fue tajante al rechazar esta premisa y refirió que recibir ayuda, capitales y fomentar el comercio genera un efecto contrario y positivo."Ser un país desarrollado fortalece tu soberanía, y eliminar a estos grupos mafiosos transnacionales que están ellos sí erosionando nuestra soberanía es también una forma de recuperar soberanía", culminó.