Las intensas lluvias registradas durante los últimos días en Florida han provocado inundaciones en distintas zonas del estado y mantienen en alerta a las autoridades meteorológicas. Aunque las precipitaciones podrían continuar, un experto advierte que detrás de este episodio de clima extremo estaría la influencia de El Niño, un fenómeno que también habría influido en la actividad de huracanes del Atlántico durante 2026. Pero, ¿cómo está afectando este patrón climático a Florida y por qué podría provocar lluvias tan intensas? Un meteorólogo explica qué hay detrás de este fenómeno y cuáles son sus posibles consecuencias para el estado.
¿Qué está pasando con las lluvias e inundaciones en Florida?
Durante los últimos días de octubre y el comienzo de noviembre, distintas localidades de Florida han registrado precipitaciones extraordinarias. Algunas comunidades quedaron parcialmente bajo el agua y enfrentaron inundaciones que obligaron al Servicio Meteorológico Nacional (NWS) a emitir advertencias de emergencia.
Uno de los episodios más graves ocurrió el lunes en el condado de Brevard, donde el NWS activó una alerta de inundación repentina para varias zonas. La agencia pidió a los residentes trasladarse inmediatamente a terrenos elevados y advirtió que se trataba de una situación potencialmente mortal.
El meteorólogo Jeff Berardelli, con sede en Tampa, también expresó su preocupación por la magnitud de las precipitaciones. En una publicación en Facebook, aseguró que nunca había presenciado un episodio meteorológico similar durante su trayectoria profesional.
Según Berardelli, varias ciudades acumularon entre 12 y 24 pulgadas de lluvia, equivalentes aproximadamente a entre 30 y 61 centímetros, sin que hubiera una tormenta tropical en desarrollo. Además, señaló que algunas comunidades experimentaron inundaciones catastróficas.
¿Cómo influye El Niño en las inundaciones de Florida?
Para Berardelli, el fenómeno de El Niño podría ser uno de los principales factores detrás de este comportamiento meteorológico. El especialista explicó que la combinación de un episodio particularmente intenso de este fenómeno con una atmósfera más cálida favorece condiciones capaces de producir precipitaciones extraordinarias.
El NWS también identificó condiciones atmosféricas favorables para las lluvias. En un informe del 1 de noviembre de 2026, la agencia describió la presencia de una vaguada de onda corta que se extendía desde el noreste del golfo de México hasta el valle del río Misuri.
Este sistema estaba asociado con una corriente en chorro subtropical y una importante disponibilidad de humedad sobre la región. La combinación de estos elementos favorece el ascenso del aire, la formación de tormentas y episodios de precipitaciones intensas.
Además, investigaciones meteorológicas anteriores han documentado que los episodios fuertes de El Niño pueden incrementar las lluvias en Florida. El NWS explicó en un análisis sobre el impacto del fenómeno que durante los eventos de 1982-1983 y 1997-1998 aumentó considerablemente la actividad de tormentas en el estado y el golfo de México, lo que favoreció precipitaciones superiores al promedio e inundaciones generalizadas.
¿Por qué El Niño también reduce la actividad de huracanes?
El Niño también influye en la circulación atmosférica del Atlántico. Durante estos episodios, la corriente en chorro suele desplazarse hacia el sur, lo que puede favorecer condiciones más inestables sobre Florida y otras zonas del sureste de Estados Unidos.
Al mismo tiempo, este patrón atmosférico tiende a reducir la actividad de huracanes en el Atlántico. De acuerdo con la información proporcionada, Florida tuvo una temporada de 2026 con un solo huracán.
Sin embargo, el reciente episodio de inundaciones demuestra que una menor actividad ciclónica no significa que desaparezcan los riesgos meteorológicos. Las lluvias extremas, las tormentas eléctricas y las inundaciones repentinas también pueden provocar emergencias de gran impacto.


