El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y la mandataria interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, coincidieron el miércoles en que el país todavía no está preparado para celebrar elecciones, aunque ambos aseguraron que los comicios se realizarán cuando existan las condiciones necesarias. En paralelo, Washington y Caracas sellaron un acuerdo petrolero que contempla el desarrollo de 17 campos y el acceso norteamericano a reservas por unos 65.000 millones de barriles de crudo.
Desde la Casa Blanca, Trump dijo que Delcy Rodríguez quiere que haya elecciones en Venezuela, pero que el país todavía no está preparado para celebrarlas.
“No creo que estén preparados todavía. Los sacamos de una dictadura y nos llevamos muy bien con el Gobierno. Delcy, como saben, está haciendo un trabajo muy, muy bueno. Es muy respetada y nosotros queremos eso (elecciones) y ellos también lo quieren. Delcy lo quiere, pero todavía no están preparados”, manifestó Trump a la prensa.
Agregó que, si bien considera que Venezuela todavía no está preparado, cree que puede haber elecciones próximamente. “Todavía no están preparados. Pero pronto. Esperamos poder hacerlo pronto”.
En Caracas, luego de la declaración de Trump, Rodríguez también aseguró que “habrá proceso electoral”, pero condicionó su realización a que Venezuela esté preparada.
“No tengas duda de eso, habrá proceso electoral, pero en las condiciones en que Venezuela esté preparada”, respondió Rodríguez a un periodista durante una conferencia tras la firma de millonarios acuerdos petroleros en presencia del secretario de Energía de Estados Unidos Chris Wright.
“Een Venezuela hay una Constitución y un sistema electoral y democrático previsto” que establece el calendario electoral, siguió. “Yo no fijo fecha” de los comicios, sostuvo.
Nicolás Maduro fue derrocado por Estados Unidos el pasado 3 de enero y actualmente está encarcelado en Nueva York. Su vicepresidenta, Delcy Rodríguez, asumió la Presidencia interina con el aval de Washington.
La Constitución de Venezuela contempla que ante la ausencia del presidente, el vicepresidente toma las riendas por un tiempo máximo de 180 días, período que ya venció.
En cuanto al acuerdo petrolero, Rodríguez y Trump han destacado que tomando como referencia un precio de 65 dólares por barril, Venezuela puede recibir 209.335 millones de dólares en ingresos.
Por su parte, la Casa Blanca confirmó que entregó la concesión de 100 años a la compañía privada North American Blue Energy Partners (NABEP), del cuestionado empresario venezolano Alejandro Betancourt.
En ese contexto, el jueves la líder opositora María Corina Machado publicó un video donde cuestionó el acuerdo petrolero por haberse firmado con el gobierno de Rodríguez, al que considera ilegítimo, y advirtió a Estados Unidos que sus “enemigos” siguen en el palacio presidencial de Miraflores.
Machado reclamó que las reformas económicas en Venezuela avancen en paralelo con un calendario electoral que permita elegir a un nuevo presidente.
El Comercio conversó con William Santana, diplomático venezolano, analista internacional y columnista del diario “El Nacional”, quien dijo que la coincidencia entre Trump y Rodríguez no responde a una falta real de condiciones para comenzar a organizar las elecciones, sino que detrás de esta postura existen intereses políticos y económicos que favorecen la permanencia del actual gobierno interino chavista y la continuidad de los acuerdos económicos alcanzados entre Caracas y Washington.
“Aquí en Venezuela sí hay condiciones para ir preparando el terreno para una elección presidencial”, sostuvo Santana. Consideró que la posición de Rodríguez busca fundamentalmente prolongar su permanencia en el poder.
Recordó que el actual gobierno surgió tras la caída de Maduro y que Rodríguez ejerce como presidenta interina, por lo que las elecciones son precisamente el mecanismo que permitirá resolver la actual situación institucional del país.
Para Santana, la postura de Trump también debe analizarse desde una perspectiva económica. “Donald Trump, en definitiva, más que la democracia, lo que ha demostrado es que sus intereses son económicos”, afirmó. Sostuvo que el principal objetivo de Washington está relacionado con el control y aprovechamiento de los recursos petroleros de Venezuela.
El analista consideró que unas elecciones competitivas podrían modificar sustancialmente ese escenario, especialmente ante la posibilidad de que María Corina Machado llegue al poder.
“Con unas elecciones, con un resultado donde lo más probable es que María Corina Machado se convierta en presidenta de Venezuela, pues él [Trump] no tendría estas condiciones tan favorables”, señaló, en referencia a la relación que hoy mantiene Trump con Rodríguez.
Santana también puso en duda que el acuerdo petrolero sea suficiente para garantizar la continuidad de los compromisos adquiridos si en el futuro se produce un cambio de gobierno. Su principal argumento es que el contenido completo del pacto todavía no ha sido divulgado públicamente.
“Nadie ha publicado ese acuerdo en su totalidad y no se sabe si puede contener cláusulas lesivas, puede contener algún elemento que pueda en algún momento ser motivo para solicitar su anulación”, advirtió.
Pidió cautela antes de sacar conclusiones definitivas sobre las consecuencias políticas y jurídicas del pacto. “Estamos partiendo de premisas porque no conocemos la realidad totalmente. Si tuviésemos el acuerdo al frente, pues hablaríamos con mucha mayor propiedad”, afirmó.
Eso sí, consideró que el acuerdo petrolero y las recientes declaraciones de Trump terminan fortaleciendo políticamente a Rodríguez. “El acuerdo lo que está haciendo, con esa gran elocuencia que se ha presentado, es atornillar a [Delcy Rodríguez] en el poder”, enfatizó.
Según Santana, esto responde a la conveniencia de Trump de mantener una interlocutora con la que pueda avanzar en sus objetivos económicos. “A Trump le conviene tener una persona dócil, una persona obediente y una persona que convalide toda su lógica depredadora”, afirmó.
Santana extendió esa interpretación al conjunto de la política exterior de Trump. Dijo que el presidente estadounidense no está priorizando una concepción tradicional de la paz basada en razones humanitarias, sino una lógica de intercambio en la que Estados Unidos obtiene beneficios concretos.
“Trump lo que ha demostrado a través de su política exterior es una lógica depredadora”, sostuvo. Se trata de una “paz transaccional en donde tiene que obtener algo; pues si no lo tiene, para él no se ha completado” el proceso, agregó.
En el caso venezolano, consideró que el elemento central de esa negociación es económico: “Lo concreto es la paz una vez que ha logrado un acuerdo económico, un acuerdo en donde sus ganancias sean, yo creo, inequitativas”, afirmó, al hacer referencia al acuerdo petrolero.
Ante este escenario, Santana consideró que María Corina Machado y la oposición deben mantener como objetivo central la realización de elecciones presidenciales libres y competitivas. Para el analista, no se trata solo de elegir a un nuevo gobierno, sino de recuperar la institucionalidad venezolana.
“Solamente a través de unas elecciones presidenciales libres y competitivas se puede restituir el Estado de derecho en Venezuela”, afirmó.
Insistió en que cualquier acuerdo económico de gran magnitud debería estar respaldado por instituciones legítimas y estables. “Esas serían las condiciones para poder negociar cualquier acuerdo de cualquier tipo, pero no con un gobierno ilegítimo y un gobierno que tiene una fragilidad institucional”, señaló.
Anotó que la incertidumbre política también representa un riesgo económico. “Los riesgos para cualquier inversionista siempre van a ser mucho mayores” mientras no exista un gobierno con legitimidad democrática y una institucionalidad sólida, concluyó.
El autor del tiroteo en Minneapolis había amenazado a varios vecinos antes del ataque
