La teniente gobernadora de Pumpunya, Eulalia Gil, dijo a RPP que el avance en la distribución de las viviendas temporales es sumamente bajo en comparación con la magnitud del desastre en su jurisdicción.
"Todo está en el piso, de 284 personas sus viviendas, en el piso, y solamente han llegado 53 (módulos). Estamos muy tristes, preocupados, llorando y haciendo nuestras carpitas ya de calaminas con nuestros propios recursos porque ya se aproxima la lluvia. ¿Qué habrá pasado en el gobierno regional o Gobierno central?", dijo la autoridad.
Esta situación precariedad está comprometiendo la salud de los pobladores, quienes han tenido que armar carpas de plástico y calamina directamente en sus áreas de cultivo.Las bajas temperaturas registradas en las noches han provocado el surgimiento de cuadros bronquiales entre la población vulnerable, principalmente en niños y adultos mayores.Un caso crítico es el de la pobladora Ana María Munive, quien perdió su vivienda de adobe y ahora reside en una de estas carpas de plástico. Debido al intenso frío, su hijo de seis años presenta complicaciones respiratorias que le han impedido asistir a su centro educativo por una semana completa.
