La última y más grande producción de Rodolfo Valentino, “El hijo del Sheik”. Todo el ardor y la pasión de su alma inédita se consumieron en una ansiosa ofrenda de amor a Yasmín, la divina bailarina del desierto que evocaba, en el romance misterioso de su mirada lánguida y acariciante, el milagro palpitante de la gracia y belleza. Pero la horrible sospecha de la traición de su amada encendió en el alma de Ahmed la llamarada trágica de la venganza y solo deseaba consumarla devolviendo amargura por amargura. Visada por la junta de censura. Apta para adultos. Se exhibe en la sala San Martín.


