La minería, la agroindustria, el turismo y la energía son actividades fundamentales para la economía peruana que tienen buena parte de sus operaciones fuera de Lima. En las regiones se desarrolla una porción importante de la actividad productiva del país y se generan oportunidades que requieren profesionales altamente calificados, capaces de innovar, incorporar nuevas tecnologías y responder a las exigencias de mercados cada vez más competitivos.
Esta realidad plantea un desafío para la educación superior: formar talento donde se desarrolla gran parte de la actividad económica nacional y donde, al mismo tiempo, existen importantes necesidades de mejorar la infraestructura y los servicios públicos. Para Fernando Barrios, fundador y presidente de la Universidad Continental, comprender esa relación ha sido determinante en su trayectoria empresarial y en el desarrollo de una institución educativa que nació en Huancayo y hoy tiene presencia nacional y proyección internacional.
Actualmente, el 53 % de los estudiantes universitarios del Perú se encuentra en provincias, según un estudio realizado por Apoyo Consultoría para la Federación de Instituciones Privadas de Educación Superior (Fipes). Sin embargo, persisten diferencias importantes en el acceso a la educación superior: más de diez regiones mantienen coberturas universitarias inferiores al 12 % y solo uno de cada cinco peruanos mayores de 25 años cuenta con educación universitaria. A ello se suma que más del 70 % de los estudiantes de universidades privadas pertenece a los niveles socioeconómicos C, D y E. Estas cifras permiten observar tanto la expansión de la educación superior como las diferencias que todavía existen entre territorios y grupos de población.
En ese escenario, la Universidad Continental inició su trayectoria con una convicción: el talento está distribuido en todo el Perú y una formación universitaria de calidad debe responder a las necesidades y oportunidades de cada territorio. Su apuesta no consistió únicamente en ampliar el acceso a la educación superior, sino en construir desde las regiones una institución capaz de ofrecer formación de alto nivel, conectada con el desarrollo económico y social del país.
Esa trayectoria fue reconocida con el Premio Legado Empresarial de Scotiabank, otorgado a Fernando Barrios por su contribución al desarrollo de una organización educativa que ha extendido su alcance más allá de su lugar de origen.
Una universidad que crece desde las regiones
Desarrollar una institución de educación superior fuera de Lima supone enfrentar desafíos relacionados con la infraestructura, los trámites administrativos, la disponibilidad de servicios especializados y la conformación de equipos académicos. Sin embargo, también ofrece oportunidades particulares: la cercanía con las principales actividades productivas del país, la posibilidad de responder directamente a sus necesidades profesionales y la construcción de vínculos con empresas y organizaciones que operan en esos territorios.
Para la Universidad Continental, esta relación ha sido parte de su desarrollo. La institución ha apostado por atraer profesionales especializados y formar sus propios equipos docentes, combinando la experiencia de académicos con la de profesionales que ejercen activamente en la industria y otros sectores. Esta vinculación permite acercar la formación universitaria a los problemas y exigencias reales del ejercicio profesional.
Con el paso de los años, la universidad nacida en Huancayo extendió sus actividades académicas a distintas ciudades del Perú. Actualmente cuenta con presencia en Lima, Huancayo, Arequipa, Cusco, Ica y Ayacucho, además de operaciones internacionales en Estados Unidos y España.
Esta expansión ha permitido construir una institución de alcance nacional e internacional a partir de un proyecto que comenzó fuera de la capital. Su desarrollo responde a una visión empresarial que entiende a las regiones como espacios desde los cuales pueden crearse organizaciones competitivas y con capacidad de proyectarse hacia otros mercados.
Calidad académica con estándares internacionales
La Universidad Continental ha acompañado su crecimiento con una estrategia orientada a fortalecer la calidad de su propuesta educativa y desarrollar estándares de alcance internacional.
Entre sus principales logros se encuentra el sello SOFÍA, siendo la primera y, hasta el momento, única universidad peruana con este reconocimiento con los más altos estándares europeos de aseguramiento de la calidad en educación superior. La institución también cuenta con distinciones y acreditaciones asociadas a ANECA y con certificaciones internacionales en programas de formación vinculados con negocios e ingeniería.
Esta orientación también se expresa en los resultados de estudiantes y equipos académicos que participan en competencias nacionales e internacionales, así como en el desarrollo de proyectos de investigación, innovación y patentes.
Entre los logros que ilustran esta proyección se encuentran reconocimientos obtenidos en competencias internacionales como el KIWIE 2026 (Korea International Women’s Invention Exposition), donde la UC obtuvo 39 reconocimientos, el liderazgo en solicitud de patentes y el top 5 en carreras como Arquitectura (2° lugar), Ingeniería (4° lugar), Ingeniería Mecánica (4°) y Derecho (5°) de acuerdo con el Scimago Institutions Rankings (SIR).
Crecer y contribuir al desarrollo del país
Para Fernando Barrios, el Premio Legado Empresarial de Scotiabank constituye una oportunidad para reflexionar sobre el sentido de su trayectoria y sobre la responsabilidad de las organizaciones frente al desarrollo del país.
Su visión del emprendimiento parte de una premisa: una empresa debe ser capaz de identificar oportunidades, generar valor y construir organizaciones sostenibles, pero su contribución no puede evaluarse exclusivamente a partir de sus resultados económicos.
Esa diferencia resulta especialmente significativa en educación. El crecimiento de una universidad puede medirse en número de estudiantes, campus, programas académicos o presencia territorial. Su impacto, en cambio, exige observar qué ocurre con las personas que forma, las capacidades que desarrolla y los cambios que sus egresados pueden generar en la sociedad. “Crecer no es igual que impactar. Crecer son números; impactar es transformar”, sostiene Barrios.
“El desafío mayor es crecer y, al mismo tiempo, dejar al país mejor de como lo encontramos”, concluye.
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