Maricarmen, una mujer de 87 años con un 50% de discapacidad, fue desalojada por la fuerza este miércoles de su vivienda ubicada en el número 46 de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito madrileño de Retiro, donde había residido durante siete décadas. El operativo policial desplegado a primera hora de la mañana dio cumplimiento a un mandato judicial y culminó pasada la 1 p.m. con la salida de la anciana en camilla hacia el hospital Gregorio Marañón, lo que provocó una inmediata concentración de protesta en las inmediaciones del edificio en Madrid, y también manifestaciones en ciudades como Barcelona.
El momento en que Maricarmen es retirada en una camilla tras el desalojo de su vivienda. |
Fuente: EFE
Tras consumarse el desalojo, la protesta se trasladó a un inmueble ubicado en el número 35 del Paseo del General Martínez Campos, en el distrito madrileño de Chamberí, donde se concentraron cerca de 10 mil manifestantes, de acuerdo a cifras del diario El País. La manifestación en este punto de la ciudad se constituyó como un acto simbólico contra el lujoso ático de 485 metros cuadrados adquirido por la gestión de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, una compra que generó una fuerte polémica al no haber sido justificada por el Gobierno regional.Los colectivos sociales convirtieron esta propiedad en el epicentro de sus reclamos sobre el acceso a la vivienda y la asignación del gasto público, demandando destinar este recinto a la anciana desalojada. La jornada de protestas incluyó cortes de tráfico en el céntrico Paseo de la Castellana y un plantón de al menos veinte minutos impulsada por colectivos de inquilinos. "El ático de Ayuso para Maricarmen" y "Ayuso, dimisión", eran algunas de las consignas que se escucharon durante la manifestación.
Miembros del Sindicato de Inquilinas realizaron un plantón para tratar de impedir del desalojo de la anciana de 87 años. |
Fuente: EFE
"Es imposible comprar una vivienda"Antes de la ejecución del desalojo, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas había solicitado formalmente al Estado español la suspensión cautelar de la medida o la asignación de una alternativa habitacional adecuada.Este miércoles, tras consumarse el desalojo, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, se pronunció desde Nueva York donde asiste a la Asamblea General de la Naciones Unidas. "Es una tragedia social que no podemos aceptar [...] Y desgraciadamente, el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, más preocupados en comprar y vender con dinero público aticazos con 200 metros de terraza, han hecho caso omiso a una tragedia social que deberían haber resuelto", dijo a la prensa.Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid señaló que los servicios sociales municipales disponían del informe de vulnerabilidad desde octubre de 2025 y que se ofrecieron distintos recursos asistenciales de alojamiento que fueron rechazados por la afectada.El desalojo de Maricarmen aviva el debate sobre la entrada de fondos de inversión en el mercado residencial, que es señalada por sus críticos como el origen de la falta de acceso a viviendas familiares por su encarecimiento. Mientras que otras posturas apuntan a una escasez de inmuebles agravada por el incremento poblacional. En medio de las protestas de este miércoles, el diario El País recogió opiniones entre los asistentes, entre los que se vio gran número de jóvenes y residentes madrileños. “Una vergüenza que echen de su casa a una mujer mayor [...] Es imposible comprar una vivienda y alquilar está complicadísimo. Se te va todo en alquiler y apenas te queda para gastos”, dijo al diario Marina Martín, una enfermera de 25 años.