Grupo Transpesa SAC, empresa peruana de transporte y logística de origen familiar, cumple 50 años en el mercado en un año marcado por sus planes de expansión y los riesgos asociados al Fenómeno de El Niño. Aún así, proyecta cerrar 2026 con un crecimiento de alrededor de 26%, impulsado por sus operaciones de transporte y almacenes. ¿Qué inversiones alista y cómo busca mantener el abastecimiento de sus clientes ante posibles contingencias climáticas?
Transpesa prevé cerrar 2026 con una facturación de S/90 millones, un crecimiento de 26% frente al año anterior. Al mismo tiempo, sus almacenes operan al 98% de su capacidad instalada. La compañía cerrará el año con una inversión cercana a US$9 millones, destinada a la compra de camiones, la implementación de bases y otros recursos operativos.
La expansión geográfica comprende el refuerzo de las operaciones en el norte, la apertura de una base en Lima enfocada en minería y el inicio de actividades en Arequipa a mediados de año. En Lima, atiende a clientes como Volcan y Nexa Resources, transporta mercadería y minerales hacia el Callao y prevé incorporar alrededor de 30 camiones a gas natural licuado (GNL). Por su parte, la ruta inaugurada en julio desde Arequipa cuenta con 30 unidades para las rutas Lima-Arequipa y Pisco-Arequipa, frente a los 25 camiones que operan en la ruta Trujillo-Lima desde el primer trimestre del año.
El crecimiento también está acompañado por un cambio en la matriz energética. Transpesa cuenta con 122 camiones que funcionan con GNL y, junto con Solgas, implementó una estación interna para abastecerlos. Frente a los riesgos del Fenómeno de El Niño, la compañía se prepara para posibles interrupciones en las rutas y el abastecimiento, aunque también identifica oportunidades de crecimiento junto con sus clientes corporativos.
Transpesa alista rutas alternas y almacenes temporales ante El Niño
Grupo Transpesa viene evaluando rutas alternas y coordinando con sus clientes la disponibilidad de almacenes temporales para reducir el riesgo de interrupciones en el transporte de mercancías ante el Fenómeno de El Niño. El operador logístico monitorea sus rutas con tecnología y ha realizado pruebas para identificar vías que permitan mantener el tránsito si se producen daños en la infraestructura vial.
Entre las opciones evaluadas figuran desvíos por Virú y Pacasmayo, así como una ruta por Huaraz y la sierra de La Libertad si se interrumpe el tránsito por Chimbote. Estos recorridos implicarían más días de viaje y un mayor consumo de combustible, pero permitirían mantener el traslado de mercancías.
“Lo importante es que la mercadería llegue”, señaló Enrique Pesantes, gerente general del Grupo Transpesa, a Gestión. La preparación también contempla protocolos de respuesta inmediata para los conductores y coordinaciones con el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) y otros operadores para identificar rutas alternativas. Pesantes sostuvo que las autoridades deberían disponer de maquinaria cerca de los puntos críticos para facilitar la rehabilitación de las vías ante eventuales daños.
Otra medida consiste en asegurar capacidad de almacenamiento temporal para evitar quiebres de stock. Transpesa mantiene conversaciones con proveedores para acordar previamente la disponibilidad de espacios de 400 o 1.000 m² que puedan alquilarse cuando se produzca una contingencia. La planificación se realiza junto con los clientes, considerando sus necesidades de inventario y la demanda prevista para anticipar posibles interrupciones en el abastecimiento.
Si las carreteras impiden el paso de camiones de gran tonelaje, la compañía evalúa recurrir al cross-docking: descargar la mercadería en puntos intermedios, almacenarla temporalmente y reorganizarla para trasladarla en unidades más pequeñas. Estas coordinaciones incluyen reuniones semanales con los clientes para revisar los riesgos de cada ruta, los tiempos de viaje y las necesidades de alimentación y descanso de los conductores.
La experiencia con estas contingencias también evidencia la importancia de contar con capacidad operativa para responder a interrupciones en las rutas. Hace unos meses, tras un derrumbe en Arequipa, Transpesa desvió camiones por Cusco y logró completar las entregas, aunque representó un diferencial operativo de aproximadamente 8 días adicionales con respecto al tránsito habitual que conecta Pisco con Arequipa.
En contraste, el cabotaje que probaron durante un Fenómeno de El Niño anterior no dio los resultados esperados: la mercadería transportada por barco del Callao a Paita recién pudo salir del puerto cuando el episodio ya había terminado, debido a las demoras.
Para 2027, Pesantes proyecta que Transpesa facturará S/120 millones, frente a los cerca de S/90 millones previstos para 2026, y estima un crecimiento de entre 37% y 40%, así como prevé recurrir a deuda para financiar su expansión por alrededor de US$4 millones, según su presupuesto. Ambos negocios, el transporte y el almacenamiento crecerán de manera paralela, impulsados tanto por la demanda de sus clientes como por la incorporación de nuevos negocios.
“Tenemos un nicho de mercado interesante. En el Fenómeno de El Niño anterior la demanda de movilizar mercadería creció y se espera lo mismo por la dimensión que tienen los clientes de seguir abasteciendo sus almacenes y, por consiguiente, de moverse”, explicó Pesantes.
Asimismo, señaló que el norte concentra parte de los nuevos planes de inversión, con ampliaciones de almacenes en Trujillo y Salaverry para atender la demanda de la agroindustria y el sector avícola. Y es que, en Salaverry, Transpesa almacena granos para los principales líderes globales del rubro cuyos productos ingresan por el puerto y luego se distribuyen a empresas avícolas.
Mientras que, en el frente de almacenamiento, Transpesa habilitaría alrededor de tres hectáreas de almacenes para fertilizantes, en virtud de un acuerdo firmado con un operador transnacional cuyo nombre Pesantes no reveló. También proyecta incorporar unos 5.000 m² de almacenes logísticos para carga paletizada y cerca de 30.000 m² adicionales para granos.
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Transpesa amplía su flota a GNL y fortalece su alianza con Solgas
Transpesa cuenta con 122 camiones a gas natural licuado (GNL), equivalentes al 52% de su flota, y prevé continuar renovando y ampliando sus unidades en 2027. El interés de clientes de sectores como minería e hidrocarburos responde a la búsqueda de menores costos operativos y a sus exigencias ambientales.
Y es que el diésel representa alrededor del 50% de estos costos, aunque la transición al GNL aún está limitada por la falta de infraestructura en algunas rutas, como las de la selva y Cusco, según Pesantes.
En esa línea, Transpesa implementó con Solgas una estación propia de abastecimiento de GNL, cuya construcción tomó 10 meses y que permite atender entre 50 y 100 camiones diarios.
La instalación busca reducir la dependencia de estaciones públicas, donde la espera puede alcanzar entre cinco y siete horas. Asimismo, la estrategia también incluye acuerdos de largo plazo con proveedores, entre ellos un fabricante chino de camiones, y soporte posventa para mantener las unidades operativas.


