Aunque las redes sociales muestren su descontento por el cambio de recinto de Gorillaz, las cifras muestran lo contrario. El público sigue comprando. Según Toño Jauregui, productor de One Entertainment, las entradas nuevas ya crecieron al menos un 10 % desde la mudanza y se contempla que más de 35.000 personas asistan al debut de la banda en Lima el 23 de noviembre, en un recinto que genera polémica, Lurín Live, ubicado en el kilómetro 32 de la Panamericana Sur.
El contexto explica la urgencia de la mudanza. El 24 de septiembre se canceló el concierto de Robbie Williams y, tras la clausura del Arena 1, otros artistas también movieron sus fechas. En octubre, Trueno y El Mató a un Policía Motorizado tuvieron que cambiar de locación. A ellos se le sumó Gorillaz, quien también está organizado por la productora que trajo a Williams, One Entertainment. Sobre el impacto económico, Jauregui es directo. “La productora es la misma que tuvo que cubrir todo el daño que se le hizo a la producción”.
Tras el cierre del Arena 1, el reto fue encontrar un nuevo espacio capaz de recibir una producción de gran escala en pocas semanas. “En el caso de Robbie Williams, sí logramos trasladar el concierto a San Marcos […]. Es toda una logística. Mover un espectáculo de este tamaño es muy complicado. Quizás trasladar uno más pequeño es más viable, pero mover un show de 30 mil personas o más resulta difícil en nuestra ciudad”, explicó el productor.
Buscando un lugar
Pocos recintos cercanos ofrecían tanto espacio para un concierto de esta magnitud. La opción más próxima era Costa 21, también en la Costa Verde, que en formato de pie tiene una capacidad aproximada de 30 mil personas y con asientos, 20 mil. Sin embargo, para Jauregui no se resolvía el problema de fondo. “Representaba el mismo riesgo, porque estamos bajo el mismo paraguas municipal y también tenemos las mismas vías de acceso. Además, ese recinto tiene una diferencia en el acuerdo con la ticketera. Había más dificultades que analizar antes de hacer ese cambio”, señaló Jauregui.
Los demás espacios tampoco calzaban. Entre la cantidad de público, el espacio adecuado para un montaje que viaja por todo el mundo y el poco tiempo disponible, las alternativas se redujeron rápidamente. Según el productor, los dos recintos favoritos para este tipo de espectáculos fueron los primeros que se revisaron. “No pudimos conseguir el Estadio Nacional o el Estadio San Marcos debido a la rapidez con la que tuvimos que hacer el cambio y a la anticipación con la que se definen las fechas en esos espacios”. Lurín Live apareció entonces como la alternativa viable, con más de 180.000 m² asfaltados y cercados, donde se realizó el Vivo x el Rock, y con capacidad para entre 40.000 y 50.000 personas.
La pregunta que muchos se hacen es por qué no regresar al Arena 1, que acaba de reabrir con el concierto de Blessd. Para la productora, la respuesta pasa por la confianza. Jauregui sostiene que el riesgo sigue presente y que otros eventos, como el de Omar Courtz, también prefirieron mover el recinto. “Lo sucedido representa un riesgo. No queríamos estar bajo la misma administración que clausuró ese recinto. No queremos correr nuevamente ese riesgo”.
El traslado, además, no altera el espectáculo. El productor aclara que las condiciones técnicas las fija el rider del artista y que la producción será la misma que recorre el mundo con The Mountain Tour. Los cambios, dice, son externos y tienen que ver con la logística. La presentación llega con el álbum “The Mountain” como eje y colaboraciones con artistas como Bizarrap, Trueno, Johnny Marr y Sparks. Las entradas ya compradas para Arena 1 conservan su validez.
Un lejano lunes
Entre todos los comentarios en redes, hay uno que destaca como un reclamo justo, ¿por qué un lunes? Jauregui es claro al respecto. “Es imposible mover una fecha dentro de una gira tan grande y programada. Lo que hemos hecho es contrarrestar todas esas dificultades”. La fecha, según la productora, se confirmó hace meses y los vuelos, hoteles y logística de la banda ya están pautados. Por eso el esfuerzo se concentra en mitigar no solo el inconveniente del día laborable, sino también la distancia, el tráfico y el regreso a casa.
El área externa será uno de los frentes más trabajados. “Hemos contratado a una persona especializada en la parte externa para que tenga la responsabilidad de coordinar todo lo relacionado con las calles”, cuenta el productor, quien añade que se trabaja con la Policía, Tránsito, la Municipalidad de Lima y EMAPE para facilitar la circulación. Dentro, el formato del concierto será el mismo que se planeó para Arena 1, con tres zonas, Platinum, VIP y General. Para el espectáculo se anuncia una puesta en escena de visuales exuberantes y una banda en vivo liderada por Albarn, con un repertorio que ronda las 21 canciones e incluye “Clint Eastwood”, “Feel Good Inc.” y “On Melancholy Hill”. El estacionamiento tiene espacio para entre 3.000 y 3.500 autos, con un costo de 40 soles.
Las puertas abrirán a las 4:30 p. m., pensando en un agenda llena de más música. Para ello se implementará un sistema de precarga, un espacio interno y seguro para recibir a quienes llegan con anticipación, sobre todo los fans que quieren ubicarse en las primeras filas. Habrá una estructura techada y puntos de hidratación para quienes esperen. Esto también significa una jornada larga con varios números previos. A las 7:00 p. m. se presentarán Nave Ascensor junto a Joven Paiva, Los Mirlos, Andrea Martínez, Nero Lvigi y Mauricho, a las 8:00 p. m. Luisa Almaguer, y a las 9:30 p. m. Gorillaz.
Llegar a un lugar desconocido ya es un reto, admite Jauregui, pero salir de él es aún más complicado. Para el productor hay que mirar el panorama completo. “Se debe comprender que la ciudad está creciendo a una escala muy grande y los espacios para realizar estos eventos son cada vez más escasos”.
En el transporte, la productora trabaja con la ATU para coordinar rutas y contactos con los buses. Para el ingreso, se difundieron líneas de transporte público que llegan al recinto, como la 1251 y la 1254, además de acuerdos con empresas privadas y taxis. Para el regreso, el servicio de buses costará entre 12 y 15 soles, y Ticketmaster ya vende pasajes a 12 soles con tres puntos de retorno: Puente Benavides, Puente Javier Prado y Puente Santa Anita. La productora habla de unos 100 buses, y las rutas, horarios y puntos de embarque estarán en su web. El estacionamiento, estima Jauregui, atenderá a cerca de 10.000 personas que lleguen en vehículo particular.
“Yo creo que peor ya no puede salir. El punto más bajo, el momento más difícil que se ha vivido aquí fue el 24 de septiembre, cuando se canceló el concierto de Robbie Williams –confiesa Jauregui– A partir de ahí, creo que todo queda cuesta arriba. Las medidas correctivas se están tomando. Todos aprendemos y seguimos aprendiendo a partir del desarrollo de las circunstancias”.


