Los infartos suelen relacionarse con personas mayores; sin embargo, cada vez generan mayor preocupación los casos registrados en adultos que todavía no cumplen 50 años. En Perú, especialistas del Instituto Nacional Cardiovascular (Incor) han advertido sobre el incremento de estos episodios, especialmente después de la pandemia, una situación que pone en evidencia la importancia de prestar atención a la salud cardiovascular desde edades tempranas. Aunque existen señales que pueden aparecer antes de una emergencia, muchas veces pasan inadvertidas o se confunden con molestias cotidianas. ¿Qué está detrás de esta tendencia y cómo reconocer las principales advertencias del organismo? A continuación, te contamos qué debes saber para identificar los riesgos y proteger tu corazón.
¿POR QUÉ PREOCUPAN LOS INFARTOS EN ADULTOS JÓVENES?
El Incor registra más de 350 infartos al año, lo que representa aproximadamente un caso diario. Aunque la mediana de edad de los pacientes es de 66 años y los hombres son los más afectados, los especialistas han identificado un incremento sostenido de episodios en menores de 50 años, especialmente después de la pandemia de COVID-19.
Esta situación también refleja un problema mundial. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades cardiovasculares ocasionan cerca de 20 millones de muertes anuales y constituyen la principal causa de fallecimiento.
¿QUÉ FACTORES PUEDEN AUMENTAR EL RIESGO DE INFARTO ANTES DE LOS 50 AÑOS?
La edad no es el único elemento que influye. Existen condiciones médicas y hábitos que pueden favorecer la aparición de un episodio cardíaco, entre ellos:
- Hipertensión arterial, presente en casi la mitad de los pacientes.
- Diabetes mellitus, asociada con un mayor riesgo cardiovascular.
- Colesterol elevado, que puede favorecer la obstrucción de las arterias.
- Sedentarismo, relacionado con la falta de actividad física.
- Tabaquismo y vapeadores, cuyo consumo debe evitarse.
- Estrés y hábitos poco saludables, que perjudican el bienestar.
Controlar estos factores mediante hábitos saludables y evaluaciones médicas permite identificar posibles riesgos.
¿QUÉ SÍNTOMAS PUEDEN ANUNCIAR UN INFARTO?
Hasta el 50% de los pacientes puede presentar señales durante las 48 horas previas, como fatiga intensa o molestias en el pecho. El signo más característico es un dolor opresivo que dura más de 20 minutos y puede extenderse hacia la mandíbula, los hombros o el abdomen. También pueden aparecer otras manifestaciones, como falta de aire, sudoración fría, mareos y palpitaciones.
Ante estas señales, se debe buscar atención médica inmediata. El director del Incor, el Dr. Luis Alberto Mejía, advierte que cuanto más demora el tratamiento, mayor puede ser el daño al músculo cardíaco, según informa Radio Nacional.
¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR UN INFARTO?
Para reducir las posibilidades de sufrir un episodio cardiovascular, es importante mantener hábitos saludables y realizar controles médicos periódicos. Entre las principales recomendaciones de Mejía se encuentran:
- Realizar actividad física con frecuencia.
- Mantener una alimentación equilibrada.
- Evitar el tabaco y los vapeadores.
- Dormir entre siete y ocho horas.
- Acudir a chequeos médicos anuales.
Mejía señala que, aunque no siempre es posible eliminar el estrés, se debe evitar que afecte las rutinas saludables. Cuidar estos aspectos ayuda a proteger el corazón y llegar en mejores condiciones a la adultez mayor.


