Dormir bien no consiste solamente en cumplir con la cantidad de horas necesarias, sino también en establecer una hora fija para acostarse y despertar cada día. Mantener esta costumbre ayuda a regular el reloj biológico, favorece un descanso reparador y beneficia tanto la salud física como el equilibrio mental. Por el contrario, los cambios frecuentes en los horarios de sueño podrían tener consecuencias negativas para el organismo a largo plazo. Conoce qué consejos brinda un especialista para adoptar una rutina de descanso estable, cuáles son las prácticas que conviene evitar antes de ir a la cama y de qué manera este hábito puede mejorar tu salud más allá de levantarte con energía.
¿CÓMO ACOSTUMBRARTE A TENER UN HORARIO REGULAR DE SUEÑO?
Los especialistas señalan que el primer paso consiste en definir una hora fija para acostarse y otra para levantarse, procurando respetarlas todos los días, incluso durante los fines de semana. “La recomendación no es solamente dormir entre 7 y 8 horas en adultos, sino que acostarse y levantarse en horarios similares todos los días”, según explica para La Tercera el neurólogo Pablo González.
Para facilitar este proceso, el médico recomienda:
- Exponerse a la luz natural al despertar para ayudar a sincronizar el reloj biológico.
- Evitar las siestas si existe dificultad para dormir por las noches.
- Acostarse únicamente cuando aparezca el sueño y no por obligación.
- Mantener la misma rutina de descanso la mayor parte de la semana.
El especialista agrega que “la regularidad es un pilar fundamental para un sueño saludable y sus efectos, que van más allá de descansar”.
¿QUÉ HÁBITOS DEBES EVITAR ANTES DE IR A DORMIR?
La rutina previa al descanso también influye en la facilidad para conciliar el sueño. El especialista recomienda no utilizar el celular, la computadora o cualquier otra pantalla entre una y dos horas antes de acostarse, ya que estas actividades pueden retrasar el inicio del sueño.
Asimismo, aconseja no permanecer despierto en la cama durante mucho tiempo. “Si están más de 20 minutos acostados en la cama, sin dormir, es mejor que se levanten un rato a hacer una actividad tranquila, como leer o escuchar música relajante”, explica.
También es importante reducir el consumo de cafeína o bebidas energizantes aproximadamente seis horas antes de dormir y evitar cenas abundantes, ya que pueden provocar molestias digestivas que interfieran con el descanso.
¿POR QUÉ ES TAN IMPORTANTE MANTENER UN HORARIO FIJO PARA DORMIR?
Dormir a la misma hora cada día ayuda a que el organismo mantenga sincronizado su ritmo circadiano, lo que favorece un descanso más reparador y un mejor funcionamiento de distintas funciones del cuerpo.
De acuerdo con el especialista, “nos ayuda a entrenar nuestro reloj biológico. Esto contribuye a que el cerebro sepa cuándo tiene que estar despierto y cuándo tiene que estar durmiendo”.
Las investigaciones también han relacionado la regularidad del sueño con beneficios como una mejor memoria, mayor capacidad de concentración, un mejor estado de ánimo, una adecuada regulación del metabolismo, un sistema inmunológico más eficiente y un menor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por ello, mantener horarios constantes puede convertirse en uno de los hábitos más sencillos y efectivos para cuidar la salud.


