La noticia a fines de julio era que el Perú había comenzado a recibir los lotes de las más de 400 mil vacunas contra el dengue que compró. El ministro de Salud, Luis Dyer, posó al lado del cargamento que traía miles de dosis listas para comenzar a ser aplicadas. Casi tres meses después de ese momento, el panorama es desolador y la situación, cada vez más alarmante.
El ministro de Salud, Luis Dyer, supervisó la llegada del primer lote de 225 mil dosis de la vacuna contra el dengue. El Minsa informó que un segundo envío de más de 200 mil dosis arribará el 4 de agosto Mantente informado en la WEB ► https://t.co/WAgcNzGC9I https://t.co/COORPy237S
— Canal N (@canalN_) July 31, 2026
Hay preocupación porque, en lo que va del año, los casos de dengue han duplicado la cifra registrada en 2025. Además, las cifras que dejó esta enfermedad endémica en 2023 y 2024 fueron catastróficas: más de 700 personas murieron durante esos dos años, con el norte del país como la zona más afectada.
Las recientes lluvias en el norte han activado aún más las alarmas. Las calles inundadas, los aniegos y el agua empozada en distintas zonas favorecen la proliferación del zancudo Aedes aegypti, transmisor del dengue. A ello se suma el calor de las últimas semanas, que favorece la reproducción del mosquito y puede aumentar su capacidad de transmitir la enfermedad. En un escenario de Fenómeno El Niño que será “muy fuerte o sin precedentes”, según la Organización Meteorológica Mundial, los casos podrían seguir aumentando.
Una vacunación a paso de tortuga
En las cifras que brinda el Ministerio de Salud, a través de Reunis (Repositorio Único Nacional de Información en Salud), los datos tampoco son muy alentadores. En cuanto al avance de cobertura de primeras dosis, apenas se llega al 30,8%, y los niños de 10 años son quienes más se han vacunado. En el caso de las segundas dosis, solo se han aplicado 7.391, lo que se traduce en un avance de cobertura del 2,7% de la población objetivo. La meta del Ministerio de Salud era vacunar con ambas dosis a 271.935 personas. Y esto, claramente, no ha ocurrido.
La población objetivo está conformada por personas de entre 10 y 20 años que viven en zonas con mayor riesgo frente a la enfermedad. En Lima, comprende los distritos de San Juan de Lurigancho, Independencia, Carabayllo y San Martín de Porres; en la costa norte, las regiones de Tumbes, Piura, Lambayeque y La Libertad; y en la selva, la región San Martín y la provincia de Maynas, en Loreto.
Para el doctor César Munayco, jefe del Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades (CDC Perú), sí hay algunas localidades que registran un buen avance. “Una zona a la que le va bien es Tumbes, y estamos un poco retrasados en Loreto y en Ucayali. Se están haciendo las estrategias en colegios y algunos puntos de vacunación para que la población pueda vacunarse”, señaló el médico.
“Yo creo que es importante resaltar que son vacunas gratuitas y seguras, pero la decisión está en la persona”, indicó.
Mientras que, para la directora ejecutiva de la Dirección de Inmunizaciones del Minsa, Margarita Yanamango Contreras, “algunos consideran que las vacunas no son importantes y que, por el contrario, producen enfermedad. Sin embargo, las molestias posvacunales son normales y se dan porque el sistema inmunológico está creando los anticuerpos específicos (defensas)”.
Además, ante la próxima llegada de más de un millón de vacunas contra el dengue, la experta instó a la población a acudir a los puntos de vacunación y completar el esquema. “Las personas no completan las segundas dosis porque se olvidan y porque asumen que con una dosis es suficiente”, advirtió.
Hoy, los esfuerzos para llegar a más población objetivo son insuficientes y no están articulados. Existe un vacunatorio grande en San Juan de Lurigancho al que la población de Lima debe acudir si quiere inmunizarse. Mientras que en EsSalud, en Lince, la afluencia de personas que llegan a vacunarse contra el dengue es mínima. En las regiones, el panorama no cambia mucho.
En Piura, por ejemplo, se están realizando campañas para llegar a más personas y acercarse a las cifras esperadas. Edward Pozo, jefe de la Oficina de Inteligencia Sanitaria de la Red Asistencial Piura de EsSalud, nos cuenta: “Nos dotaron de 2.500 vacunas y ya hemos administrado el 50% dentro del grupo etario de 10 a 20 años. Además, estamos haciendo campañas intensas en Morropón, Bajo Piura y Sullana para también administrar la vacuna. Una vez acabemos ese monto, vamos a solicitar más (al Ministerio de Salud)”.
Así funciona la vacuna
Qdenga, del laboratorio Takeda, es una vacuna tetravalente que se administra en dos dosis. Entre la primera y la segunda debe transcurrir un periodo de tres meses para garantizar su efectividad y completar el esquema de inmunización.
En Perú se aplica a niños y adolescentes de entre 10 y 20 años, de acuerdo con las recomendaciones de especialistas del sector Salud. Puede causar efectos secundarios como dolor de cabeza, fatiga o fiebre, pero estos suelen desaparecer entre uno y tres días después. El Ministerio de Salud ha señalado que la vacuna contra el dengue es segura y que protege a miles de niños y adolescentes desde 2024, cuando comenzó a aplicarse.
El Niño, una amenaza latente
Es inminente y hasta sobreentendido que el fenómeno El Niño, proyectado para noviembre de 2026 y los primeros meses de 2027, será intenso y afectará de manera directa a nuestro país. Y aunque hoy ya parece que estamos tarde para cualquier medida de prevención, todo esfuerzo por contener los embates de este evento climático suma.
Como ocurrió con el Niño Costero en 2017 o el ciclón Yaku en 2023, los fenómenos climáticos afectan a varias regiones del Perú: la costa norte, la selva central y también la capital. Es allí donde aparecen enfermedades endémicas como el dengue, la leptospirosis y otras.
En las proyecciones, el director del CDC del Ministerio de Salud, César Munayco, señala que el peor escenario es que se presenten epidemias como las ocurridas en 2023 y 2024. En ambos años se registraron más de 250 mil casos anuales de dengue y la cifra de fallecidos llegó a 444 en 2023 y a 261 en 2024. Las regiones más afectadas en esa época fueron Piura, Lambayeque, La Libertad y Lima.
En este 2026, todo es atípico. Normalmente, el dengue es una enfermedad con un comportamiento estacional, pero este año, debido al fenómeno El Niño, “hemos empezado muy temprano con los casos. El zancudo se vuelve más eficiente en transmitir la enfermedad. Y el dengue, como la temperatura permanece más tiempo elevada, hace que el riesgo sea mucho mayor y haya más casos, como ahora”, indicó Munayco.
Una inminente crisis sanitaria
La Organización Panamericana de la Salud (OPS), en sus previsiones, ha pedido al personal médico peruano calcular que el 4,5% de la población podría enfermarse de dengue. Luego habría que distinguir entre los tipos de esta enfermedad: hay casos en los que ni siquiera se presentan signos de alarma y el paciente puede ser atendido en su casa sin ningún problema, pero hay otros en los que puede requerir hospitalización o ser trasladado a una unidad de cuidados intensivos (UCI).
Allí es donde entra a tallar qué tan listo está el sistema sanitario para un escenario como este. ¿Cuántas camas, médicos, personal de enfermería, técnicos y medicamentos se necesitan de acuerdo con la condición del paciente? En 2023 se vivió un escenario como ese y hay situaciones que no deberían repetirse, sobre todo por las limitaciones que mostró la respuesta del sistema de salud ante aquella crisis.
“Los esfuerzos del sistema de salud están enfocados en reducir la mortalidad”, señala César Munayco. “Lamentablemente, los casos va a ser bien complicado reducirlos, porque se requiere a un ejército de personas para abordar ese tema”, añadió.
Además, el médico hizo una comparación de cómo afectó el dengue al país en 2023 y 2024: “Si bien en el 2024 hubo más casos, el número de fallecidos se redujo. Esto porque se intervino en capacitación al personal, enviando infectólogos con experiencia a las zonas nuevas en ser afectadas, como Ica y Áncash”.
Lo importante es que la población que detecte signos de alarma pueda acudir rápidamente a los servicios de salud. Aquí, cada minuto cuenta.
No hay primera sin segunda
La vacuna contra el dengue no abunda ni está disponible para todos. El Perú ha podido adquirir un lote importante de dosis debido a la exposición que tendrá ante la llegada del fenómeno El Niño. El grupo etario al que se le está administrando esta vacuna es el de personas de 10 a 20 años, por recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Pero es más importante aún entender y dimensionar la importancia de la segunda dosis. Solo así se puede completar el esquema de inmunización contra el dengue. El intervalo entre una y otra dosis es de tres meses y, en este escenario, en el que es inminente que aumenten los contagios de dengue, vacunarse es primordial.
Que el desconocimiento, el miedo o la incertidumbre por los posibles efectos de una vacuna no pongan en duda su efectividad. El Ministerio de Salud debe reforzar los puntos de vacunación, preparar más brigadas y llegar cada vez a más lugares y a más personas que puedan ser inmunizadas. Hasta aquí, la estrategia de vacunación no ha funcionado, pero aún hay tiempo de enmendar y corregir lo que no se está haciendo bien.
Solo en este año, hay más de 70 muertes por dengue. Está en manos de los responsables del sector Salud evitar que esta cifra aumente de manera trágica.
Para recibir la primera o segunda dosis en Lima, se debe acudir a los centros de salud Huáscar II y Huáscar XV, en San Juan de Lurigancho. Los asegurados de EsSalud pueden acudir al vacunatorio Playa Miller, en Lince.


