La Sociedad Nacional de Industrias (SNI) pidió que aplicativos de compras como Temu paguen los impuestos correspondientes a sus operaciones en el Perú, al advertir que la industria nacional compite en condiciones desiguales frente a los productos comercializados a través de estas plataformas.Antonio Castillo, representante del gremio, señaló a RPP que los movimientos económicos vinculados a estos aplicativos alcanzarían cerca de US$1.000 millones, según una estimación de la SNI. Precisó que la cifra comprende al conjunto de la economía y no únicamente al sector textil.“Deberían pagar los impuestos que pagan todos los que hacen importaciones y los que venden en el mercado nacional”, sostuvo Castillo en entrevista en Economía Para Todos.El representante industrial cuestionó que los fabricantes peruanos deban asumir costos de producción y comercialización mientras que, según indicó, los productos que llegan por estos aplicativos compiten con menores cargas. Por ello, planteó que se equiparen las condiciones tributarias para evitar ventajas frente a los negocios locales.“Yo creo que va a ser un sector en donde podría incluso tenerse una recaudación importante para el Estado”, agregó, al referirse al potencial tributario de estas operaciones.SNI advierte impacto en la industria nacionalCastillo señaló que el Perú tiene aranceles bajos, lo que facilita el ingreso de productos importados a precios reducidos. A ello se suma el crecimiento de las compras mediante aplicativos, una situación que preocupa al gremio por sus efectos sobre los fabricantes nacionales.El tema cobra relevancia en sectores como el textil y de confecciones, que atraviesa dificultades por la caída de las ventas y la acumulación de prendas que no lograron comercializarse durante la temporada de frío. La SNI considera que, además de medidas de apoyo al crédito y para atender las deudas de las empresas, se debe abordar la competencia con los productos importados.El representante del gremio mencionó que otros países ya han tomado medidas frente a este tipo de operaciones, aunque no detalló qué mecanismos deberían aplicarse en el Perú.La entrevista no precisó el periodo ni la metodología de la estimación de US$1.000 millones. Tampoco se detalló qué proporción de esas operaciones no habría tributado, por lo que la cifra no puede interpretarse como un monto de impuestos evadidos.


