La intensa sensación de calor se hizo presente desde las primeras horas del segundo recorrido procesional del Señor de los Milagros. Miles de fieles ocuparon las calles del Centro Histórico de Lima este domingo 18 de octubre para acompañar al Cristo Moreno, en una jornada marcada por las altas temperaturas, las aglomeraciones y las constantes atenciones médicas.
El primer balance de la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (DIGERD) registraba 158 personas atendidas y dos pacientes trasladados a establecimientos de salud.
El Comercio recorrió parte de la ruta procesional y constató una importante presencia de adultos mayores, niños y mujeres embarazadas entre los asistentes. Conforme avanzó la mañana, la concentración de personas aumentó y el calor se hizo más intenso.
Las condiciones también impulsaron la venta de productos para hacer frente a las altas temperaturas. Botellas de agua, bebidas hidratantes, helados, sombrillas, gorros y otros productos fueron ofrecidos constantemente por comerciantes apostados a lo largo del recorrido.
La situación ya había generado preocupación antes de esta segunda salida. Durante la procesión del 3 de octubre, las autoridades sanitarias habían registrado cientos de atenciones. Para este domingo, el despliegue médico volvió a concentrarse especialmente en las zonas de mayor afluencia de público.
Paola Castañeda, Ejecutiva Adjunta I de la Dirección General de Gestión del Riesgo de Desastres y Defensa Nacional en Salud (DIGERD), explicó a El Comercio que los adultos mayores representan aproximadamente el 60% de la población atendida durante la jornada.
Los diagnósticos más frecuentes incluyen agotamiento por calor, hipertensión arterial, descompensaciones, deshidratación y episodios de hipotimia. Algunos pacientes, además, habían acudido a la procesión sin desayunar o permanecieron durante varias horas expuestos al calor.
“De todo el 100%, por lo menos el 30-40% de todas las atenciones son por deshidratación y golpe de calor”, señaló Castañeda.
Otros pacientes, explicó, llegaron con enfermedades preexistentes como diabetes o hipertensión, pero no habían tomado sus medicamentos. En determinados casos, indicó, esto estaría relacionado con decisiones tomadas por motivos de fe. También se registraron desvanecimientos asociados a las largas horas de caminata y al ayuno.
La funcionaria señaló que, durante el primer recorrido del Señor de los Milagros, realizado el pasado 3 de octubre, se contabilizaron 378 atenciones en toda la jornada. Para los recorridos del 18 y 19 de octubre, las autoridades sanitarias proyectan alrededor de 500 atenciones en cada fecha.
Como referencia, durante los cinco recorridos realizados el año pasado se contabilizaron aproximadamente 1 mil 300 atenciones, según indicó Castañeda.
No todas las emergencias están relacionadas directamente con las altas temperaturas. La enorme cantidad de personas que intenta desplazarse cerca del anda también representa un riesgo, particularmente para quienes tienen dificultades de movilidad.
Castañeda explicó que algunos adultos mayores con antecedentes de hipertensión han presentado problemas cardíacos que requieren su derivación a hospitales. A ellos se suman pacientes lesionados como consecuencia de caídas y de la presión ejercida por las aglomeraciones.
“Hay lesionados por caídas, justo los adultos mayores que, como están empujándose constantemente, ocurren estos incidentes”, sostuvo.
Entre las lesiones que pueden requerir una atención de mayor complejidad mencionó fracturas de muñeca y tobillo, heridas en la cabeza y lesiones en las manos que necesitan sutura.
Según explicó la representante de DIGERD, alrededor de 1.2 millones de personas pueden movilizarse durante todo el recorrido procesional, lo que representa un desafío adicional para los equipos encargados de detectar y evacuar pacientes.
Para atender las emergencias se desplegaron 29 ambulancias, pertenecientes al Ministerio de Salud, EsSalud, SAMU, SISOL y entidades privadas.
Además, se establecieron 10 puntos de atención, entre ellos tres puestos médicos avanzados con capacidad de soporte vital avanzado y otros puestos satélite equipados para brindar soporte vital básico.
El operativo cuenta con alrededor de 200 brigadas de salud, cada una conformada por seis integrantes, según informó Castañeda. Estos equipos recorren las zonas de concentración para identificar personas que presenten síntomas y trasladarlas hasta los puntos médicos.
El sistema funciona mediante tres niveles de respuesta. Primero, las brigadas detectan y realizan el abordaje inicial del paciente dentro de la multitud. Luego lo trasladan hacia un puesto médico. Finalmente, si necesita hospitalización, una sutura u otra intervención de mayor complejidad, una ambulancia realiza la evacuación hacia un establecimiento de salud.
Los puntos médicos han sido distribuidos de acuerdo con el avance del recorrido. Entre los lugares mencionados por Castañeda se encuentran la intersección de las avenidas Tacna y Callao, la Plaza Mayor, el jirón de la Unión, el jirón Ica y la intersección de la avenida Abancay con el jirón Junín.
Entre los miles de asistentes también se desplazan los integrantes de VOPRE (Socorristas Voluntarios en Operaciones de Primera Respuesta en Emergencias y Desastres), encargados de brindar primeros auxilios y apoyar la respuesta sanitaria.
Humberto Burgos, director general y fundador de VOPRE, explicó a El Comercio que los golpes de calor, desmayos y descompensaciones se encuentran entre las emergencias que observan con mayor frecuencia en este tipo de concentraciones.
“Más frecuente es el tema de la descompensación y los desmayos producidos por el mismo el golpe de calor. Más que nada sujeto a estas altas temperaturas que tenemos en este momento”, explicó.
También pueden presentarse convulsiones y episodios de epilepsia en personas con patologías preexistentes. Otro factor observado por los socorristas es la falta de alimentación, ya que algunos fieles llegan desde temprano sin haber desayunado y permanecen durante varias horas acompañando la procesión.
A ello se suman las caídas. La alta concentración obliga en determinados momentos a caminar prácticamente pegados unos a otros, lo que dificulta observar desniveles, huecos u otros obstáculos en el suelo.
La presencia de población vulnerable fue visible durante el recorrido realizado por El Comercio. Entre la multitud había numerosos adultos mayores, pero también familias acompañadas por niños pequeños y mujeres embarazadas.
Burgos advirtió que entre las personas más vulnerables se encuentran mujeres con embarazos avanzados, niños, adultos mayores y personas con discapacidad o que necesitan ayuda de terceros para movilizarse.
El socorrista recomendó evitar ingresar con ellos a las zonas de mayor concentración de público. En caso de acudir a la procesión, sostuvo, es preferible mantener una distancia prudente respecto del anda y de los puntos donde se producen las mayores aglomeraciones.
“Si de repente quieres meterte donde está toda la gente, ya te estás exponiendo a peligro, es mejor prevenir”, señaló.
Los socorristas realizan una primera evaluación de las personas afectadas, pero sus competencias se limitan a los primeros auxilios. Burgos explicó que VOPRE no realiza procedimientos invasivos y que, cuando el estado del paciente requiere atención clínica, este pasa a manos de médicos, enfermeros y demás profesionales sanitarios.
Para tomar esa decisión, los socorristas observan principalmente la respiración, el estado de conciencia y la existencia de hemorragias.
La Plaza Mayor de Lima es uno de los puntos de mayor atención para los equipos sanitarios. Castañeda explicó que, históricamente, este sector registra una importante cantidad de emergencias durante el recorrido del Señor de los Milagros.
Otro momento crítico ocurre durante el retorno del anda, cuando las horas acumuladas de caminata comienzan a producir cansancio y agotamiento entre los fieles.
El dispositivo sanitario permanecerá activo durante prácticamente toda la jornada. Los equipos iniciaron sus actividades alrededor de las 3 de la mañana de este domingo y el despliegue continuará con el recorrido del lunes 19. Según Castañeda, el operativo concluirá aproximadamente a las 5 de la mañana del martes 20 de octubre.
Además, los hospitales Arzobispo Loayza y Dos de Mayo, así como el Instituto Nacional Materno Perinatal, cuentan con áreas de expansión preparadas para recibir pacientes derivados durante la procesión sin alterar el funcionamiento habitual de sus servicios de emergencia.


