¿Qué haría una familia que acaba de perder su cosecha o su pequeño negocio tras una inundación? Para miles de hogares peruanos, esa pregunta no es hipotética. Un desastre puede destruir en pocas horas el esfuerzo acumulado durante años y dejar a una familia sin ingresos, sin ahorros y sin una forma inmediata de recuperarse.
En estas circunstancias, la ayuda del Estado suele representar la principal esperanza para reconstruir los medios de vida y empezar de nuevo. Sin embargo, la magnitud de los desastres hace que las necesidades superen con frecuencia los recursos disponibles. Los gobiernos deben atender simultáneamente infraestructura dañada, servicios básicos afectados y miles de familias damnificadas, por lo que la asistencia no siempre llega con la rapidez o en la cantidad que las personas necesitan.
Ahora imaginemos un escenario distinto. Imaginemos que esa misma familia contara con un seguro paramétrico diseñado para activarse automáticamente cuando las lluvias superan determinados umbrales o cuando una inundación alcanza una intensidad previamente definida. En cuestión de días, podría recibir recursos directamente en su cuenta bancaria para comprar semillas, reponer herramientas, recuperar mercadería o sostener los gastos más urgentes mientras se recupera. ¿No sería esta una forma más rápida, eficiente y digna de enfrentar las consecuencias de un desastre?
En el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres, bajo el lema “La resiliencia empieza en casa”, desde el PNUD queremos destacar cómo los seguros paramétricos están emergiendo como una herramienta innovadora para fortalecer la resiliencia financiera de las familias más vulnerables y acelerar la recuperación después de una emergencia.
Esta reflexión cobra especial relevancia en el Perú, uno de los países más expuestos de América Latina a múltiples amenazas naturales. Entre 2000 y 2020, las emergencias y desastres ocasionaron pérdidas estimadas en más de 4,100 millones de dólares. Solo el Fenómeno de El Niño Costero de 2017 provocó daños por alrededor de 3,100 millones de dólares, equivalentes al 1.6% del PBI nacional. Detrás de estas cifras hay miles de familias cuya capacidad para generar ingresos y sostener su bienestar quedó gravemente afectada.
Es en este contexto donde los seguros paramétricos presentan una oportunidad. A diferencia de los seguros tradicionales, que requieren procesos de evaluación y verificación de daños antes de realizar un pago, los seguros paramétricos se activan automáticamente cuando un indicador objetivo y previamente definido supera un determinado umbral. Este indicador puede ser, por ejemplo, la intensidad de un sismo, el nivel de precipitación acumulada o la velocidad de los vientos registrados por estaciones meteorológicas, sensores o sistemas satelitales.
Los seguros paramétricos no buscan reemplazar la ayuda humanitaria ni la inversión pública en reconstrucción; buscan llenar una brecha crítica: disponer de recursos inmediatos cuando más se necesitan. Al no depender de una evaluación individual de pérdidas, los recursos pueden llegar a las personas afectadas en cuestión de días. Esta liquidez temprana permite cubrir necesidades urgentes, proteger activos productivos, evitar el endeudamiento y acelerar la recuperación. En otras palabras, ayuda a evitar que una emergencia temporal se convierta en una situación permanente de pobreza y vulnerabilidad.
Esta forma de protección ya está generando resultados prometedores en América Latina y el Caribe, con el acompañamiento técnico del PNUD. En Colombia, iniciativas dirigidas a pequeños productores agrícolas han permitido proteger medios de vida frente a eventos climáticos extremos. En República Dominicana, se han desarrollado mecanismos vinculados a sistemas de protección social para aumentar la capacidad de respuesta de los hogares vulnerables ante tormentas y huracanes. Asimismo, en México se ha trabajado con el sector financiero para promover soluciones inclusivas que fortalezcan la resiliencia de mujeres emprendedoras y pequeños agricultores.
Perú tiene hoy la oportunidad de avanzar en esta dirección: La reciente aprobación del reglamento de seguros paramétricos por parte de la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP, constituye un hito para impulsar este mercado bajo principios de transparencia, confianza y pago oportuno. Convertir este avance normativo en una protección efectiva requerirá diseñar soluciones adaptadas a las particularidades territoriales y accesibles para quienes enfrentan mayores niveles de vulnerabilidad.
Desde el PNUD reafirmamos nuestro compromiso para seguir avanzando en construir un ecosistema en Peru que haga de los seguros paramétricos una herramienta accesible, sostenible y de gran escala para proteger a las poblaciones más vulnerables.
En un contexto de creciente incertidumbre climática, la pregunta ya no es si ocurrirá el próximo desastre, sino cuán preparados estaremos para afrontarlo. Preparar la recuperación antes de que ocurra una emergencia no solo fortalece la economía nacional; sino que protege los medios de vida, preserva oportunidades y empodera las familias para liderar su propia recuperación.


