Los cancilleres de Perú y Ecuador, Carlos Espá y Roberto Kury Pesantes, encabezaron la instalación de la XVIII Comisión de Vecindad Peruano-Ecuatoriana en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
La reunión tiene como objetivo revisar los avances del trabajo conjunto entre ambos países y evaluar el cumplimiento de los compromisos establecidos en el Plan de Acción de Quito 2025, así como aprobar la agenda del Gabinete Binacional del martes 20 de octubre, en el que participarán la presidenta Keiko Fujimori y su par ecuatoriano Daniel Noboa.
En la reunión también participaron los gobernadores de las provincias de El Oro y Loja (Ecuador), Jenner Franco y Juan Álvarez; el embajador del Perú en Ecuador, Eduardo Ceballos; el embajador de Ecuador en Perú, Galo Yépez; otras autoridades de ambos países y representantes de gremios empresariales.
Al dar inicio a la sesión, el ministro Espá destacó que la reunión constituye una “oportunidad valiosa para continuar fortaleciendo y acrecentando” la agenda bilateral de ambos países.
“El inicio del gobierno de la presidenta [Keiko] Fujimori abre una nueva etapa en las relaciones entre el Perú y el Ecuador. Este momento representa una valiosa oportunidad para profundizar aún más el diálogo político, consolidar la confianza mutua, impulsar una agenda renovada de cooperación en beneficio de ambos pueblos”, expresó el canciller peruano.
Espá remarcó que el 2026 dejó ejemplos notables del impacto que la colaboración bilateral tiene sobre los ciudadanos de ambos países en materia de seguridad fronteriza, lucha contra el crimen organizado transnacional y coordinación institucional.
Entre los hitos más importantes, el titular de la cancillería resaltó la visita del viceministro de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana, Alejandro Dávalos; el encuentro de ministros de Defensa en Arellinas, Ecuador.
“Fueron oportunidades que aprovechamos para fortalecer la coordinación institucional en la lucha contra la minería ilegal, el tráfico ilícito de drogas, la trata de personas y el contrabando en la frontera común”, indicó.
Espá aseveró que confía en que las presentaciones de los comités técnicos binacionales evidenciarán los importantes avances logrados en la implementación de los compromisos asumidos en el marco del Plan de Acción de Quito 2025.
El canciller señaló que reviste “especial importancia” el informe que presentará la secretaría ejecutiva binacional, mediante el cual se pondrá en relieve los avances concretos alcanzados en la agenda compartida entre ambas naciones y se dará a conocer el nuevo Plan de Acción de Lima, llamado a orientar el rumbo de las acciones y objetivos comunes durante el próximo periodo.
Recordó que la Comisión de Vecindad fue establecida en 1998 y “ha desempeñado un papel fundamental en el fortalecimiento de la relación entre nuestros países”.
“Su relevancia se vio significativamente reforzada en el 2022 al ser elevada a la condición de mecanismo preparatorio de los encuentros presidenciales y gabinetes binacionales, consolidándose como una instancia estratégica para la coordinación de nuestra agenda común”.
En esa línea, remarcó que le corresponde a la comisión aprobar la agenda temática que será sometida a consideración de Fujimori y Noboa, así como el proyecto de la Declaración Presidencial de Lima, la misma que será suscrita por ambos jefes de Estado este martes 20.
Previamente, la cancillería peruana había señalado que los objetivos de este encuentro son realizar trabajos conjuntos para frenar la minería ilegal, el cuidado del agua, la integración de las zonas fronterizas (Tumbes, Piura, Cajamarca, Amazonas y Loreto) y conectar la electricidad en ambos países.
A su turno, Kury agradeció por la hospitalidad del Gobierno peruano y señaló que entre las prioridades planteadas por Ecuador se encuentra la seguridad fronteriza y la lucha contra la delincuencia organizada transnacional y sus delitos conexos.
El canciller ecuatoriano mencionó entre estas amenazas al narcotráfico, la minería ilegal, el tráfico ilícito de armas, municiones y explosivos, el contrabando y el tráfico ilícito de hidrocarburos. Según señaló, estas actividades afectan la seguridad de los ciudadanos y comprometen las oportunidades de desarrollo de las comunidades fronterizas.
El alto funcionario consideró indispensable fortalecer la cooperación entre las Fuerzas Armadas y las instituciones policiales de ambos países, como parte de una respuesta conjunta frente a estas amenazas.
Asimismo, destacó la necesidad de reforzar los mecanismos de coordinación y seguimiento para garantizar resultados verificables de los acuerdos adoptados por ambos gobiernos.


