Con el próximo depósito de la Compensación por Tiempo de Servicios (CTS), previsto para noviembre, los trabajadores tendrán una nueva oportunidad para disponer de estos recursos.
Sin embargo, antes de retirar el dinero, conviene evaluar si realmente lo necesitan o si pueden obtener una mayor rentabilidad manteniéndolo ahorrado.
La recomendación es definir el destino de estos fondos según la situación financiera de cada trabajador, priorizando la reducción de deudas caras, la disponibilidad de recursos ante emergencias o la búsqueda de una mayor rentabilidad, dijo Edmundo Lizarzaburu, docente de la Universidad Esan.
Así, aconsejó reservar parte de estos recursos de manera extraordinaria como medida preventiva frente a los posibles efectos del Fenómeno El Niño (FEN).
“Contar con ese respaldo permitiría a los hogares afrontar eventuales dificultades económicas y atenuar una posible contracción de sus ingresos o de su capacidad de gasto”, manifestó.
En el caso de las personas que mantienen obligaciones financieras, el especialista planteó evaluar si conviene utilizar la CTS para amortizar las deudas más costosas, especialmente aquellas que generan elevados intereses.
Esta decisión podría reducir los gastos financieros y aliviar el flujo de caja familiar, es decir, contribuir a que los ingresos vuelvan a superar los egresos.
Asimismo, el docente mencionó que otro factor a considerar es la tasa de interés que ofrece su entidad financiera por los depósitos CTS.
Dejar el dinero en la cuenta puede ser una alternativa para seguir generando intereses y conservar un respaldo económico ante posibles imprevistos, precisó.
Otra opción es comparar las tasas que ofrecen otras entidades financieras y evaluar si conviene trasladar los fondos a una cuenta de ahorros u otro producto que pague una mayor rentabilidad comentó.
Para ello, detalló, es importante revisar las condiciones de retiro, los plazos, las comisiones y la protección de los depósitos, además de comparar el rendimiento efectivo que se obtendría.


