La jornada electoral de ayer empieza a perfilar a quienes conducirán las regiones y municipios para los próximos cuatro años. Quedan tres meses para prepararse, con poco margen para celebraciones. En enero del 2027, el relevo podría producirse en medio de El Niño y sus efectos, que no se limitan al norte del país y pueden manifestarse de manera distinta en el sur. Las nuevas autoridades deberán estar listas para responder desde el primer día.
En el 2017, las gestiones regionales y municipales llevaban dos años en funciones. En el 2023, las nuevas autoridades habían asumido en enero, antes de las lluvias más intensas. Esta vez, según el ENFEN, El Niño se prolongaría hasta el 2027. El cambio de gestión podría ocurrir con una emergencia en curso, sin tiempo para organizar equipos desde cero.
Los antecedentes muestran la magnitud de los recursos involucrados. En el 2017, el MEF reportó una medida de S/ 100 mil por municipalidad declarada en emergencia, con un costo total de S/ 123 millones. En el 2023, una sola norma autorizó S/ 559.3 millones para Defensa, Indeci y Cenepred. Son medidas específicas que permiten apreciar la responsabilidad de administrar recursos para una respuesta urgente.
El primer deber será preservar la capacidad técnica. El relevo no debe desarmar equipos ni hacer perder información. La transferencia de gestión debe identificar riesgos, contratos vigentes, maquinaria, almacenes e intervenciones pendientes. Las autoridades pueden elegir a sus colaboradores conforme a las normas, pero deben asegurar que ese cambio no interrumpa la atención a la población.
También habrá que contratar con sustento. La emergencia permite actuar con rapidez, pero no elimina las reglas ni las responsabilidades. La elección de proveedores debe responder a su capacidad, al precio y a la necesidad que se busca atender, sin que pesen las cercanías políticas o los apoyos de campaña. Debe quedar registro de qué se compró, cuánto costó y cómo llegó a quienes lo necesitaban.
La tarea compromete a todo el Estado. El OECE debe orientar; la Contraloría, ejercer control concurrente y advertir riesgos a tiempo. Los ministerios de Economía y Finanzas, de Transportes y Comunicaciones y de Desarrollo Agrario y Riego, junto con los demás sectores, deben brindar asistencia técnica y resolver los problemas de su competencia. Los gobiernos regionales y locales necesitan ese respaldo para responder con rapidez y cumplir las normas.
La experiencia de Reconstrucción con Cambios, que no alcanzó todos los resultados esperados en su momento, debe servir de advertencia.
La preparación comienza ahora. Autoridades y organismos nacionales deben llegar al relevo con equipos, procedimientos y responsabilidades claras. La población necesita ayuda oportuna y soluciones que se sostengan después de la emergencia. Ese debe ser el criterio para decidir y utilizar cada sol.
Víctor Melgarejo es director periodístico (e) de Gestión
