A medida que la inteligencia artificial se incorpora a las empresas y asume un número creciente de funciones, la capacidad de dirigir equipos y tomar decisiones estratégicas continúa siendo fundamental. En lugar de restar importancia a los profesionales de Administración, la evolución tecnológica refuerza la necesidad de contar con especialistas que integren liderazgo, planificación y visión empresarial para responder a un mercado en permanente transformación. Los datos confirman esta tendencia. Según la Encuesta de Demanda Ocupacional (EDO) del Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo (MTPE), Administración ocupará el segundo lugar entre las carreras universitarias más solicitadas en 2026. La proyección contempla más de 3.800 puestos de trabajo en empresas formales del sector privado, solo por debajo de los correspondientes a Ingeniería de Sistemas y Cómputo.
Las empresas buscan mucho más que gestores de procesos
El incremento en la demanda responde a una transformación del mercado laboral. Hoy las organizaciones requieren profesionales capaces de interpretar información, liderar equipos multidisciplinarios y convertir los planes de negocio en resultados medibles, dejando atrás la idea del administrador enfocado únicamente en tareas operativas.
Para Liliana Lazo, directora de la Carrera de Administración de la Universidad de Lima, esta tendencia refleja las nuevas prioridades del sector empresarial.
“Esta demanda no es casual. Las empresas atraviesan procesos de formalización, digitalización y expansión hacia nuevos mercados, y todos esos procesos requieren profesionales que sepan traducir la estrategia en resultados concretos. La gestión es aún una competencia fundamental porque ninguna transformación tecnológica prescinde de quien la organiza, la mide y la sostiene en el tiempo”.
La inteligencia artificial automatiza tareas, pero no reemplaza el criterio humano
Las herramientas basadas en inteligencia artificial permiten acelerar procesos, analizar grandes volúmenes de información y reducir el tiempo destinado a actividades repetitivas. Sin embargo, determinar el rumbo de una empresa continúa siendo una responsabilidad que depende del juicio humano y de la capacidad para evaluar distintos escenarios.
En ese contexto, Lazo considera que el administrador adquiere un rol aún más estratégico dentro de las organizaciones.
“La IA automatiza tareas, pero no decisiones humanas. Un algoritmo puede optimizar un proceso, pero una persona tiene que definir hacia dónde va la organización. Ese es justamente el terreno del administrador: contar con pensamiento sistémico y crítico, toma de decisiones de largo plazo, visión estratégica y liderazgo”.
Por ello, el perfil profesional evoluciona hacia una combinación de conocimientos empresariales y competencias digitales. El dominio del análisis de datos, las plataformas de inteligencia artificial y las nuevas tecnologías se complementa con habilidades como liderazgo, comunicación efectiva, resolución de problemas y capacidad para adaptarse a entornos cambiantes.
Gracias a esa preparación, los administradores participan cada vez más en áreas vinculadas con las finanzas, el marketing, la gestión del talento, la logística internacional, las operaciones, la innovación, la transformación digital y los proyectos de sostenibilidad.
Comprender el negocio será la principal ventaja competitiva
La velocidad con la que evolucionan los modelos empresariales exige profesionales capaces de entender el funcionamiento integral de una organización antes de especializarse en un área determinada. Contar con una visión amplia del negocio facilita responder a nuevos desafíos y asumir responsabilidades estratégicas en un mercado que cambia permanentemente.
Sobre este punto, la especialista destaca la importancia de construir bases sólidas antes de priorizar la experiencia práctica.
“La práctica es importante, pero necesita estar acompañada de fundamentos sólidos. Un profesional que comprende cómo funcionan los negocios y cómo se conectan sus distintas áreas tiene mayores herramientas para adaptarse a los cambios del mercado”.
Del trabajo operativo al liderazgo estratégico
La evolución tecnológica también está redefiniendo el papel del administrador dentro de las empresas. Más que supervisar procesos, ahora se espera que estos profesionales sean capaces de diseñarlos, analizarlos y orientar las decisiones que marcarán el crecimiento de las organizaciones.
En ese escenario, integrar conocimientos de gestión, tecnología y liderazgo se convierte en una ventaja indispensable para responder a empresas que necesitan innovar sin perder competitividad.
Como resume Liliana Lazo: “El administrador ha pasado de ser quien ejecuta procesos a quien diseña, interpreta y decide sobre ellos. La IA nos da información en tiempo real y libera tiempo operativo; ese tiempo debe traducirse en más pensamiento estratégico, no en menos administradores”.


