En los últimos días, devastadores incendios forestales se registran en diversos distritos de la región de Puno, dejando a su paso destrucción que abarca cientos de hectáreas de vegetación, viviendas calcinadas e innumerables animales domésticos y silvestres con severas quemaduras. La desgracia no solo ha impactado los medios de vida de las comunidades locales, sino que también ha dejado a varias personas con lesiones de gravedad.
Este domingo, la emergencia lejos de mitigarse se ha intensificado, afectando críticamente a las jurisdicciones de los distritos de Nicasio, Calapuja, Lampa, Santiago de Pupuja, Antauta, entre otros sectores rurales. Pese a la voracidad de las llamas que continúan avanzando sin tregua y amenazando a nuevos poblados, hasta el momento las autoridades locales, provinciales y regionales no han emitido ningún reporte oficial sobre el balance de los daños ni la magnitud del desastre en estas zonas.
La falta de respuesta y la aparente inacción de las entidades ha desatado una profunda indignación entre los pobladores afectados, quienes denuncian sentirse completamente abandonados en medio de la emergencia.
Frente al silencio de las instituciones y la escasez de recursos para sofocar los focos de fuego, son los propios comuneros y vecinos quienes vienen arriesgando sus vidas de manera precaria para intentar controlar las llamas. En algunos lugares, los únicos que se suman al intento de sofocar el fuego son los bomberos.


