¿Por qué solo hablamos de incendios cuando ya hay víctimas? ¿Quién apaga el fuego antes de que llegue la ayuda? El 15 de octubre falleció en Cusco un comunero de 65 años que intentaba apagar un incendio. No solo mueren personas, pues el ganado, sustento de familias, también sufre el fuego. Al 10 de octubre, el Indeci registró 920 animales afectados y 88 muertos. Sin embargo, los incendios se combaten mejor antes de que empiecen.
Según el Serfor, la mayoría de los incendios los causan actividades humanas, como quemar rastrojos para limpiar la chacra o pastizales para que el pasto rebrote verde. Muchas familias usan el fuego porque es rápido y barato; sin embargo, mientras las políticas solo prohíban y atiendan emergencias, esas familias no tendrán más opciones. Por ello, no basta criticar a quien quema; hay que darle otra forma de trabajar la tierra.
La respuesta del Estado llega, muchas veces, cuando el fuego ya se ha extendido. La prevención parece pequeña, pues, en el 2024, Serfor trabajaba con solo 18 comunidades en alternativas a la quema. Además, prevenir un incendio puede costar hasta 10 veces menos por hectárea que apagarlo. Por este motivo, Serfor y los gobiernos regionales deben capacitar a comunidades, ofrecer alternativas y equipar brigadas antes de la próxima temporada.
Considero importante prevenir, porque duele que nuestra gente y sus animales no reciban apoyo. He aprendido que la prevención vale más que la respuesta y que cuidar el ambiente empieza por cuidar a quienes viven de él, porque de haber existido prevención, la ayuda no habría llegado tarde.


