La labor que realizan los practicantes tiene una regulación específica. Si la empresa la incumple, no solo sería multada por la Sunafil, sino que podría ordenar que la persona sea contratada en planilla, como un trabajador estable, indicaron analistas.
La ley sobre modalidades formativas, Ley N° 28518, establece los casos en que los convenios de los practicantes se desnaturalizan y por lo tanto la Sunafil podría determinar que la persona sea contratada en planilla:
-Cuando el practicante realiza actividades ajenas a sus estudios. Por ejemplo, cuando un practicante de derecho está laborando en un área de contabilidad de una empresa, allí se estaría desvirtuando la finalidad formativa, subrayó Aymé Límaco, asociada principal de + Laboral.
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-Ante cualquier supuesto de simulación o fraude del convenio de práctica. Esto ocurre cuando a la persona se le asignan labores como un trabajador regular, con responsabilidades; o incluso lidera un equipo o tiene a cargo un proyecto, refiere Límaco. “El practicante apoya, pero no es responsable del resultado. Al practicante no se le pueden dar objetivos o metas, pues se le está entrenando”, remarcó.
Agrega que pueden ocurrir casos en que al principio la empresa cumple la normativa del convenio de prácticas, pero con el paso del tiempo vienen los incumplimientos, cuando a la persona se le van dando más responsabilidades y con ello se desnaturaliza el convenio.
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Por su parte el abogado laboralista Julio Palomino refirió que este es un incumplimiento usual entre los empleadores, el darle a los practicantes actividades similares a los trabajadores regulares. “Esto no se debe dar, pues el practicante no es trabajador. Los convenios de prácticas, de modalidades formativas, no son contratos de trabajo. Es un régimen excepcional”, subrayó Palomino.
“El practicante debe tener un mentor que lo capacite en lo que ha estudiado. Pero normalmente en las empresas no se ve eso, simplemente lo mandan a hacer actividades propias de un trabajador regular. Y ante una fiscalización de Sunafil, la empresa puede ser multada y obligada a ingresar a la persona a trabajar a plazo indeterminado”, remarcó Palomino.
-Cuando sigue laborando como practicante a pesar de que ya se superó el tiempo máximo previsto en la ley. La persona puede realizar prácticas preprofesionales mientras realiza sus estudios; y tras terminar la carrera, solo puede realizar prácticas profesionales, refirió Aymé Límaco.
“El plazo de las prácticas profesionales es por hasta 12 meses después de tener la condición de egresado, salvo que el lugar en que hayas egresado permita un plazo mayor”, anotó Límaco.
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-Cuando se supera la jornada máxima laboral. Las prácticas preprofesionales tienen un límite de 6 horas diarias o 30 semanales, mientras que las profesionales pueden llegar a 8 horas diarias o 48 semanales.
Lo mismo ocurre si no se le paga la subvención económica, la cual no puede ser menor a una Remuneración Mínima Vital (RMV). “Con el incremento de la RMV, desde octubre es S/ 1,230 al mes. Y desde el próximo año será de S/ 1,300. Si el practicante percibe por debajo de la RMV también podría desnaturalizarse el contrato”, anotó Julio Palomino.
