Ucrania ha atacado centros de datos del gigante tecnológico Yandex, conocido como el “Google de Rusia”, en una nueva dimensión de la guerra que pone en la mira la infraestructura digital. ¿Por qué Kiev ha convertido a esta empresa en un objetivo y hasta qué punto puede debilitar la capacidad tecnológica y la economía digital del país gobernado por Vladimir Putin?
Entre el 8 y el 11 de octubre, Ucrania atacó con drones tres instalaciones de Yandex ubicadas en los óblast de Riazán, Kaluga y Vladímir, causando incendios, daños en servidores e interrupciones en numerosos servicios digitales, entre ellos pagos electrónicos y transporte. Incluso hubo repercusiones en países como Bielorrusia, Uzbekistán, Armenia y Kirguistán, de acuerdo con la evaluación diaria del Instituto para el Estudio de la Guerra (ISW).
Según datos citados por el ISW, la red en la nube de Yandex perdió aproximadamente el 78 % de su capacidad de respuesta a conexiones externas desde el 8 de octubre, mientras que un medio opositor ruso informó que tres de las cinco supercomputadoras más grandes de la compañía podrían haber quedado inutilizadas.
Yandex's Sasovo datacenter, one of Russia's largest, continued to suffer a major fire this morning after an overnight Ukrainian drone attack. Yandex engineering reported that an "incident" interrupted operations at the facility. https://t.co/96PqsX7MXn
— OSINTtechnical (@Osinttechnical) October 8, 2026
El ISW dijo que Rusia pudo contener las interrupciones generalizadas de Internet, aunque la recuperación de Yandex sigue siendo parcial. Agregó que la empresa recurrió a otros proveedores de servicios en la nube y limitó algunas funciones para reducir la carga de sus sistemas.
El instituto advirtió que los ataques tendrían también un posible efecto político en Rusia, pues podrían servir de argumento al Kremlin para nacionalizar Yandex, lo que le permitiría ampliar el control estatal sobre el buscador más popular de Rusia y acceder a datos privados de sus servicios de correo electrónico y almacenamiento en la nube, reforzando sus capacidades de censura y vigilancia.
Yandex nació en 1993 como un proyecto de desarrollo de tecnologías de búsqueda, presentó oficialmente su buscador en 1997 y se constituyó como empresa independiente en el 2000. Actualmente es el principal gigante tecnológico de Rusia.
Sus fundadores son los empresarios Arkadi Volozh e Iliá Segalóvich.
Con el paso del tiempo, Yandex dejó de ser únicamente un buscador para convertirse en un ecosistema tecnológico que integra publicidad digital, comercio electrónico, transporte, servicios financieros, entretenimiento y computación en la nube, y ahora inteligencia artificial. La empresa afirma que cuenta con más de 90 servicios.
Yandex debutó en el Nasdaq de la Bolsa de Nueva York el 24 de mayo del 2011, bajo el símbolo bursátil YNDX. La oferta pública inicial recaudó alrededor de US$1.300 millones, en una de las mayores salidas a bolsa de una empresa tecnológica desde la de Google en el 2004.
Sin embargo, esa cotización ya no corresponde a la empresa que opera actualmente los servicios de Yandex en Rusia. Tras la venta de sus negocios rusos en el 2024, la antigua matriz internacional pasó a llamarse Nebius Group y retomó su cotización en el Nasdaq con el símbolo NBIS. La nueva matriz rusa de Yandex, por su parte, cotiza en la Bolsa de Moscú bajo el símbolo YDEX.
El modelo de negocio de Yandex se asemeja al de grandes tecnológicas internacionales como Google, Amazon y Uber, aunque concentra buena parte de su actividad en el mercado ruso.
Al igual que Google, obtiene ingresos de la publicidad digital y ofrece herramientas de búsqueda, mapas, correo electrónico y servicios de inteligencia artificial. Como Uber, opera plataformas de transporte y reparto de comida; y, como Amazon, participa en el comercio electrónico y los servicios en la nube.
Entre sus productos más conocidos figuran Yandex Go, para taxis y movilidad; Yandex Eats, para la entrega de comida; Yandex Market, para compras por internet; Yandex Pay, para pagos digitales; Yandex Music, para música en línea; Yandex Disk, para almacenamiento en la nube; y Alisa, su asistente digital.
Administra centros de datos con capacidad para procesar grandes volúmenes de información.
La historia reciente de Yandex está marcada por la guerra en Ucrania y la reestructuración de sus negocios rusos, en medio de la presión política y económica derivada del conflicto.
En febrero del 2024, la matriz neerlandesa Yandex N.V. anunció un acuerdo para vender sus activos en Rusia por US$5.200 millones. La operación dio lugar a una nueva estructura empresarial bajo control ruso. El cambio de propiedad se produjo en un contexto de creciente influencia del Kremlin sobre el sector tecnológico y el acceso a la información en Rusia.
El Gobierno de Putin ha declarado a Yandex como “recurso estratégico” y restringió la participación extranjera en la empresa. Tras las protestas opositoras del 2011 y el 2012, y la anexión de Crimea en el 2014, el Kremlin intensificó sus esfuerzos por controlar la circulación de información en Internet, incluida la que se distribuye a través de los servicios de la compañía.
Los ataques ucranianos contra Yandex buscan degradar la capacidad tecnológica rusa e interrumpir su economía digital, sostiene Francesco Tucci, director académico de la Carrera de Comunicación y Periodismo en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC).
“Un centro de datos no es solo un edificio que alberga servidores. Es una infraestructura que permite el funcionamiento de múltiples servicios y procesos digitales. Por eso, los ataques pueden repercutir en aplicaciones utilizadas por la población, en operaciones empresariales, en herramientas de inteligencia artificial y en servicios que dependen de la nube”, explica Tucci.
Así, se busca interrumpir las operaciones y transacciones que se realizan a través de Internet y que dependen de la disponibilidad de estos sistemas, agrega.
Sin embargo, el analista advierte que el impacto no debe confundirse con una destrucción permanente de las capacidades digitales del país.
“El impacto tecnológico y económico es fuerte. Sin embargo, es transitorio. No se trata de un golpe al corazón”, remarca.
Añade que Ucrania ha demostrado que puede golpear objetivos de varios tipos en el territorio ruso en ataques de largo alcance, “¿pero podrá hacerlo de manera sostenida?... Si logra mantener este tipo de ataques, Rusia podría verse obligada a destinar más recursos a proteger su retaguardia, con consecuencias para la distribución de sus capacidades defensivas que operan en el frente”, sostiene Tucci.
“Recuerda lo que decía Federico II El Grande de Prusia: quien defiende todo, no defiende nada. Ese es el punto”, enfatiza.
Si Kiev logra sostener esta ofensiva, “el conflicto podría hacerse más cerrado, más impredecible, más sangriento”, advierte.
Otra posible consecuencia de los ataques es la interrupción de actividades vinculadas a la influencia digital rusa. Tucci señala que se reportó una reducción de la actividad de redes de bots y troles en las plataformas sociales.
“La caída de los bots puede ser real, pero su efecto es temporal y parcial”, señala. Considera prematuro presentar los ataques contra Yandex como un golpe definitivo contra la maquinaria de desinformación de Moscú.
En este punto, el analista indica que la relevancia de Yandex no se limita a su condición de empresa tecnológica. Su buscador, sus servicios de correo, su agregador de noticias y otras plataformas forman parte de la experiencia digital cotidiana de millones de rusos. Esa posición le otorga un peso particular en la circulación y visibilidad de la información.
Aunque Yandex no es un órgano estatal, Tucci manifiesta que opera en un entorno marcado por una fuerte presión regulatoria del Kremlin. En ese contexto, las restricciones que ejerce sobre los medios independientes y el control sobre la visibilidad de determinados contenidos condicionan el acceso a información alternativa.
“Yandex es parte de este ecosistema que responde al Gobierno ruso”, afirma Tucci, quien sostiene que la empresa tiene un valor considerable dentro de la estructura de control informativo del país.
La ofensiva ucraniana también plantea la posibilidad de que Putin utilice los ataques como argumento para aumentar su intervención sobre la Yandex, incluso mediante una eventual nacionalización. Tucci considera que ese escenario es posible, porque estamos ante una guerra la que Rusia y Ucrania han ido ampliando la intensidad de sus acciones.
Tucci precisa que la nacionalización de Yandex dependerá, entre otros factores, de la evolución de la escalada militar y de la capacidad de Ucrania para mantener ataques contra infraestructuras tecnológicas de alto valor.


