Un suboficial de la Policía Nacional del Perú (PNP) murió este miércoles 7 de octubre luego de desvanecerse durante una prueba física correspondiente al proceso de ascenso de la institución. El efectivo fue trasladado desde el estadio Jorge Basadre Grohmann hasta el Hospital Hipólito Unanue de Tacna, pero los médicos no pudieron reanimarlo.
Se trata del suboficial de primera PNP José Antonio Cáceres Salas, de 47 años, quien prestaba servicios en el área de Logística de la Región Policial Tacna.
De acuerdo con un informe de la Comisaría Central, el efectivo se encontraba realizando su examen físico de atletismo cuando sufrió un desvanecimiento. Según información policial, habría presentado un aparente paro cardiorrespiratorio.
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Policía recibió primeros auxilios en el estadio
Tras la emergencia, Cáceres Salas recibió primeros auxilios por parte del personal de la Sanidad de la PNP que se encontraba en el estadio. Los agentes realizaron maniobras para intentar estabilizarlo antes de trasladarlo a un establecimiento de salud.
El suboficial fue evacuado en la ambulancia de la Sanidad PNP de matrícula EUJ-966 hacia el Hospital Hipólito Unanue. Ingresó al área de Emergencia y fue llevado a la Unidad de Shock Trauma y Reanimación.
Sin embargo, pese a las maniobras realizadas por el personal médico, se confirmó su fallecimiento pasadas las 10 de la mañana, según el reporte policial.
Hasta el nosocomio llegaron integrantes del comando policial de Tacna y otros efectivos para conocer lo ocurrido. También acudió Pamela Lanchipa Berríos, de 42 años, esposa del suboficial, junto con otros familiares.
Sus compañeros recordaron al agente con el apelativo de 'Viejito', utilizado por sus colegas y amigos.
¿En qué consistía la prueba física para el ascenso?
Según información recogida entre policías que participaron en la jornada, la evaluación física consistía en una carrera de 1.000 metros en la pista atlética del estadio Jorge Basadre Grohmann.
Los suboficiales ingresaban en grupos de aproximadamente 20 participantes y eran supervisados por oficiales y suboficiales que integraban el comité encargado del proceso de ascenso.
El objetivo de la prueba era evaluar la condición física de los agentes como parte de los requisitos establecidos para el proceso de promoción dentro de la institución policial.
Compañeros piden investigar una presunta negligencia
Tras conocer el fallecimiento, un grupo de suboficiales pidió que se investiguen las circunstancias en las que Cáceres Salas fue autorizado a participar en la prueba física y la atención que recibió antes y después de sufrir la emergencia.
Según las versiones recogidas de sus compañeros, el efectivo habría solicitado ser exonerado de la prueba física debido a problemas de salud, pero su pedido habría sido rechazado en la Sanidad PNP.
Los agentes señalan que una médica asimilada a la institución, de apellido Valverde, habría evaluado el pedido y no habría concedido la exoneración. Esta versión deberá ser corroborada mediante la documentación médica y administrativa correspondiente.
Los suboficiales solicitan que se revise la documentación que Cáceres Salas presentó previamente ante la Sanidad PNP y se determine si existían antecedentes o restricciones médicas que debieron ser consideradas antes de la evaluación física.
Cuestionan atención durante el traslado
Los compañeros del fallecido también cuestionaron las condiciones de la ambulancia de la Sanidad PNP utilizada para trasladarlo al Hospital Hipólito Unanue. Según sus versiones, la unidad no contaría con el equipamiento necesario para atender una emergencia de esta naturaleza y habría existido una demora en el traslado.
Estas afirmaciones no han sido establecidas como hechos y deberán ser verificadas mediante una investigación que permita determinar cuánto tiempo transcurrió desde el desvanecimiento hasta la llegada del efectivo al hospital y qué procedimientos de emergencia se aplicaron.
Los policías que denunciaron el caso consideran necesario establecer si existió alguna responsabilidad administrativa o penal en torno al fallecimiento y han planteado que se investigue un eventual caso de negligencia o presunto homicidio culposo.
Corresponderá a las autoridades competentes determinar, a partir de la documentación médica, los protocolos aplicados, las declaraciones de los involucrados y otros elementos, las circunstancias que provocaron la muerte del suboficial y si existió alguna actuación irregular antes, durante o después de la prueba física.
