Un nuevo capítulo en el Congreso se cerró este miércoles entre discrepancias y divisiones en la oposición. El escenario fue el pleno del Senado, que aprobó otorgarle al Ejecutivo 27 de las 66 facultades solicitadas, enfocadas en materias de seguridad ciudadana y fenómeno de El Niño por 90 días.
La votación se definió con el respaldo de una facción del Partido del Buen Gobierno y del Partido Cívico Obras (PCO), cuyos integrantes se sumaron a las posiciones de Fuerza Popular y Renovación Popular. En conjunto, estas agrupaciones alcanzaron 35 votos a favor del dictamen, que solo requería 31 para aprobarlo.
En la otra orilla política, Ahora Nación y Juntos por el Perú sumaron 18 votos en contra, mientras que cinco integrantes del Buen Gobierno y uno del PCO optaron por la abstención. (Ver infografía).
#LOLTIMO Pleno del Senado aprueba el dictamen con 27 facultades para el Ejecutivo. ¿Cómo votaron las bancadas? ¿Quiénes se opusieron? ¿Quiénes votaron diferente, pese a la postura de su bancada? @Politica_ECpe https://t.co/gc2oZJAZVk
— Erik Rivera (@ErikRivera__) October 21, 2026
La delegación de facultades es la primera propuesta de importancia que la Cámara de Diputados remite al Senado y que este último aprueba en una sesión plenaria.
Antes de llegar a la Cámara Alta, la iniciativa pasó por la Comisión de Constitución de Diputados, que recabó la opinión consultiva de 12 grupos de trabajo, y luego fue aprobada por el pleno de ese órgano.
Cuando Carlos Mesía, presidente de la Comisión de Constitución del Senado, recibió el texto aprobado por la Cámara Baja, planteó incorporar ocho nuevos puntos, siete de ellos relacionados con facultades adicionales y una disposición complementaria. La propuesta no consiguió consenso en un primer momento.
Pese a las discrepancias y los intentos por entrampar la iniciativa, el dictamen terminó aprobado en el día 85 de gestión de la presidenta Keiko Fujimori.
Entre las facultades destacan la libertad vigilada postpenitenciaria; el fortalecimiento al Sistema de Inteligencia Nacional (SINA) y la restitución de capacidad operativa de la Dirección Nacional de Inteligencia (DINI). Asimismo, la modificación de la Ley contra el Crimen Organizado, que busca establecer criterios objetivos para calificar e inscribir en un registro a las organizaciones criminales.
En el momento en que Mesía sustentó la delegación de facultades, señaló a la oposición que su grupo de trabajo no alteró ni modificó lo aprobado por la Cámara de Diputados. Resaltó que algunas bancadas no quisieron debatir la propuesta.
“El predictamen no era un texto cerrado, ni una decisión definitiva. Era un punto de partida para el debate. Que algunos no hayan querido debatir es su problema. Hoy día no han debatido, no han hecho uso de su derecho al debate, sino uso al derecho residual que la Constitución le otorga: derecho al pataleo y nada más”, dijo.
Bancadas divididas
Antes de la sesión plenaria del Senado, este Diario conversó con el senador Jorge Gavidia, del Buen Gobierno, quien adelantó que votaría a favor de la propuesta impulsada por Fuerza Popular.
Gavidia se limitó a señalar que su decisión respondía a un análisis “técnico”. “Mi posición es técnica frente a la emergencia. Las discrepancias políticas con el oficialismo siguen”, afirmó.
Poco después, su voto confirmó esa postura. Lo mismo hizo su colega de bancada Juver Flores, quien, según el portal Infogob, participó en las elecciones generales del 2016 como candidato al Congreso por Fuerza Popular.
En el Buen Gobierno, otros cinco integrantes optaron por la abstención: Nora Bonifaz, Carlos Caballero, Flavio Figallo, Patricia Iturregui y Susana Matute.
Consultado por la prensa, Figallo sostuvo que la posición de su agrupación se sustentaba en “el respeto a los resultados de la Cámara de Diputados, el Reglamento del Congreso y la Constitución”.
En el PCO, solo Juana Ticona se abstuvo, mientras que Agripina Flores no asistió a la sesión por estar con licencia. Los otros integrantes de la bancada como Roger Astucuri, Daniel Barragán y Walter Gago respaldaron la propuesta de dictamen.
El Comercio había adelantado en ediciones anteriores que Obras sería una pieza clave en la votación de las facultades. Finalmente, el respaldo de parte de sus integrantes contribuyó a inclinar la balanza a favor del proyecto.
Enfrentamiento
En la sesión plenaria Ruth Luque (Ahora Nación) intentó frenar la votación de facultades con una cuestión de orden que solicitaba definir los límites del Senado sobre la no desnaturalización y discusión de las 20 facultades aprobadas por Diputadas.
Sin embargo, el presidente del Senado, Miguel Torres, no tomó en cuenta la solicitud. Argumentó que se trataba de “un pedido de interpretación general y abstracto del reglamento del Senado”.
Jaime Delgado, también de Ahora Nación, insistió en que Torres debía someter la cuestión de orden a votación porque se buscaba definir los alcances del procedimiento, aunque titular del Senado mantuvo su decisión y no abordó ni admitió el pedido.
A su turno, Jaime Quito, de Juntos por el Perú, cuestionó al fujimorismo: “Tenemos que parar la dictadura que se pretende incursionar. No le tenemos ningún miedo y tampoco la población. No a las facultades ni al fujimorismo porque son el grave cáncer que tiene nuestro país”.
En respuesta Lourdes Alcorta, de Renovación Popular, calificó de “atrevidos” a sus colegas del sector de izquierda. La mayoría gritó interrumpiendo a la senadora. “Señor Maravi, si quiere una interrupción se la doy también”, indicó Alcorta.
Luego, calificó de “cobardía” el hecho de que algunos integrantes del BG, Juntos por el Perú y Ahora Nación hayan abandonado la Comisión de Constitución hace unos días, dejando sin quórum la sesión en que se debatía las facultades.
Al respecto, Flavio Figallo (Buen Gobierno) pidió que retire la palabra cobardía, a lo que Alcorta contestó: “Lo retiro. Lo dicho, dicho está finalmente. ¿Pero qué quiere que retire? Cobarde, lo retiro. ¿Pero qué más? Deben tener un listado”.
Tras ello, Patricia Iturregui invocó la paz y lamentó las expresiones y la actitud de Alcorta.
En respuesta, Alcorta enfatizó: “Si uno apela a la paz no se puede tener el desparpajo de buscar la paz, llamar la paz, y hacer el rollo que nos han metido estos días negándose a concurrir a la comisión dejándonos sin quórum... Ahí tenemos diferencias. ¿Cómo hacemos con el diccionario? ¿No entienden lo que leen?”.
Alcorta recordó que el viernes pasado hubo una reunión en su despacho con casi todos los voceros del Senado, menos con Juntos por el Perú. Sostuvo que la cita duró desde la tarde hasta la noche y que el fin era ponerse de acuerdo sobre las facultades y la “desnaturalización” del dictamen en el Senado.
“Nos pusimos de acuerdo. Hicimos un pacto de dignidad, un pacto de acuerdo, como corresponde hacerlo. Hemos ratificado el pacto ese mismo día en mi oficina, horas de horas hasta la noche, todos perfectamente bien coordinado” refirió.
No obstante, Alcorta indicó que pasada las 24 horas del acuerdo, el vocero de la bancada, Flavio Figallo, envió un mensaje desligándose del acuerdo. En otras palabras, abandonó el consenso sin mayor explicación.
“Nos mandó un mensaje barato de media línea para decirnos que estaba en peligro el acuerdo [...] Ese es el abandono, la deslealtad y por último hasta la traición”, agregó.
Fernando Rospigliosi, de Fuerza Popular, indicó por su parte que los “herederos” de Sendero Luminoso y del MRTA “no están contentos” con que se pueda utilizar la Inteligencia —en las facultades— porque se han visto afectados.
Por la tarde, Miguel Torres, realizó una conferencia de prensa en el que indicó que no hubo ningún tipo de desnaturalización sobre los límites que tiene la Cámara Alta respecto de lo aprobado por Diputados.
“El Senado ha respetado la labor desarrollada por la Cámara de Diputados, pero también ha ejercido sus competencias conforme a lo establecido en el reglamento”, sostuvo.
Más tarde destacó la voluntad del Buen Gobierno, Obras, Fuerza Popular y Renovación Popular. “Esto demuestra que ha habido un ejercicio de diálogo, de consenso”, agregó.
Por la noche, el primer ministro Luis Galarreta indicó que el Ejecutivo siempre se mostró dispuesto a dialogar y llegar a acuerdos con los parlamentarios para modificar el planteamiento original.
Sostuvo que el Gobierno nunca se negó a la posibilidad de cambiar algunas materias.
“Nunca se dijo 66 o nada, mentira, se dijo estamos para dialogar para llegar a un acuerdo”, enfatizó.
Refirió que con lo aprobado por Diputados el Gabinete Ministerial no quedó satisfecho, aunque saludó los cambios que se realizaron en la Cámara Alta. “Sin embargo, hay que dejar claro que faltan muchas cosas. Es la primera vez en la historia que un Congreso se cierra de manera tan radical”, añadió.
Análisis de fondo
Sobre el tema, el analista político Enrique Castillo consideró que el otorgamiento de facultades al Ejecutivo tuvo varios efectos, entre ellos la derrota de Juntos por el Perú que no quiso otorgarle ninguna facultad al Gobierno.
“[La delegación] Ha tenido varios efectos, uno de ellos es la derrota de los extremos. Esto termina con una derrota total de Juntos por el Perú que no quería darle nada al Gobierno y también termina con una derrota del Gobierno que quería 66 facultades y termina con 27″, dijo.
Consideró que dicha situación también dejó demostrado que “una cosa son las bancadas de Diputados y otra las del del Senado”.
“Ahora lo que le viene al Gobierno es un reto mayor. Si el Gobierno no ofrece un resultado de acá a un plazo razonable esta lucha habrá sido en vano y el triunfo habrá sido pírrico”, añadió.
Concluyó en que ninguna de las facultades eran absolutamente necesarias para que el Gobierno comience sus acciones en temas referidos a El Niño y seguridad ciudadana.


