Un informe gubernamental reveló que las cámaras corporales de agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) deben activarse de manera uniforme cuando sea necesario, luego de que se revelara una serie de tiroteos polémicos y arrestos agresivos por parte de estas autoridades.
Sin embargo, la agencia rechazó esta recomendación e indicó que el uso de cámaras que se activan automáticamente cuando una autoridad desfunda su arma o activa la sirena de un vehículo podría plantear riesgos para la privacidad.
Despliegue de cámaras corporales para el ICE deja al descubierto diversas brechas
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristen Noem, anunció en el mes de febrero que a cada agente desplegado en Minneapolis se le entregarían cámaras corporales; sin embargo, unos meses después fue despedida por Trump e indicó que los agentes de todo el país las recibirían a medida que hubiera fondos disponibles.
Luego, el departamento recibió 20 millones de dólares del Congreso para completar el plan de despliegue de cámaras corporales del ICE, pero después ocurrió el tiroteo contra Salgado Araujo, cuando agentes del ICE dispararon y mataron al hombre mexicano que vivió en Estados Unidos durante más de 35 años. En esa oportunidad, los agentes no llevaban cámaras corporales, lo que planteó interrogantes sobre la razón por la cual la agencia aún no tenía estos artículos.
El DHS reveló que tras la muerte del mexicano, las cámaras corporales se habían desplegado en más de la mitad de las oficinas de campo del ICE y que las demás las recibirían en los siguientes 60 días. En el informe, Seguridad Nacional indicó que todas las oficinas del ICE habían recibido las cámaras corporales al cinco de agosto y los agentes estaban recibiendo capacitación.
DHS rechaza la grabación automática en agentes del ICE
El informe recomienda que el ICE adopte una serie de medidas adicionales como la activación automatizada de la cámara, que, según indicó, sería especialmente útil en situaciones en las que "incidentes inesperados y no planificados, no relacionados con operaciones sensibles, resulten en el uso de la fuerza por parte del personal o contra el personal".
Si bien el documento señaló que esto mejoraría la transparencia y la confianza pública, por su parte, el DHS discrepó de ello y señaló que las cámaras que se activan automáticamente podrían derivar en "la grabación no autorizada de interacciones sensibles con informantes o víctimas". Asimismo, la agencia indicó que las cámaras corporales deben encenderse solo al inicio de actividades de control planificadas con antelación.


